¿Por qué no se concretó la construcción de nueva cárcel para Villavicencio?

Por: Yéssica Salgado

La cárcel de Villavicencio se construyó hace cerca de 40 años, diseñada para 899 personas, pero hoy alberga 1.750 internos, de los cuales el 58,9 % son sindicados, es decir, personas a la espera de su sentencia.

Esta es la penitenciaría más hacinada de las cuatro cárceles que hay en Meta, pues aunque el el departamento el hacinamiento carcelario es del 33%, el del penal es de 94,7 %. La cárcel de Villavicencio ocupa el puesto número diez entre las penitenciarías más sobrepobladas del país.

La cárcel de Villavicencio recibe personas condenadas y sindicados provenientes de los municipios de  Puerto Gaitán, Puerto López, Paratebueno, Medina y La Macarena. También de la ciudad de Cúcuta. Y en sus celdas, que son máximo para seis personas duermen nueve o 10. En los casos en los que las celdas son  para 8 personas, duermen 14. Así en cada una de las doce celdas que en promedio hay en cada piso de los bloques.

Aunque en el transcurso de estos años la cárcel de Villavicencio ha ido evolucionando tanto en instalaciones locativas como en número de funcionarios asignados para el cumplimiento de los objetivos institucionales, el hacinamiento y el deterioro de sus instalaciones así como la llegada del virus del covid-19, han puesto en el ojo público a esta penitenciaria, por lo que muchos han pedido que se construya un nuevo penal en Villavicencio.

Sin embargo, y pese a que en los últimos años los gobiernos de turno han buscado la construcción de una nueva cárcel para la capital del Meta, los obstáculos han sido permanentes.

Pero ¿qué hace tan difícil que en la capital del Meta se construya un  nuevo centro carcelario para combatir esta situación? Rodolfo Alejandro Murcia Niño,  exsecretario de Gobierno del municipio y actual  jefe de control interno disciplinario de la alcaldía de Villavicencio, dice que se trata  principalmente, de un problema de voluntad política.

Según Murcia, en el cuatrienio pasado, específicamente en el año 2018,  el exalcalde de Villavicencio, Wilmar Barbosa, adquirió el compromiso de gestionar la construcción de una cárcel nueva para la capital del Meta.

Para ese año, la Administración Municipal presentó ante la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Uspec), dos lotes en zona rural donde se podría construir la nueva cárcel. El primero, es un lote de 18 hectáreas ubicado en la vereda Caños Negros, por la vía a Puerto López. El segundo, es un terreno de 20 hectáreas ubicado en La Madrid. Cada terreno  tiene un costo cercano a los 30.000 millones de pesos.

De estos terrenos se presentaron planos y certificado de tradición y libertad de los inmuebles, los cuales se pusieron a disposición de la Uspec y el Inpec, según cuenta Murcia.

Luego de la presentación de los terrenos, la Uspec tendría que adelantar estudios y diseños para la construcción del establecimiento carcelario y definir si se construía a través de algún convenio o dentro del plan de infraestructura para los próximos años.

Sin embargo, y aunque los terrenos fueron presentados en dos oportunidades tanto a las direcciones de la Uspec y el Inpec, nunca se dio el visto bueno, ni se hizo un pronunciamiento oficial ante la propuesta.

“La  directora de la Uspec me visitó en dos ocasiones para hablar del tema,  si había viabilidad y si ellos aprobaban el lote del terreno como acto de la realización de la cárcel y, a su vez, para gestionar ante el Ministerio de Justicia el que se asignaran recursos del sistema penitenciario para efectos de la construcción, pero la realidad es que no hubo una decisión política por parte del Gobierno (de Juan Manuel Santos)”, indicó el exsecretario de Gobierno de Wilmar Barbosa.

La nueva cárcel albergaría cerca de 2.000 internos. Su construcción tardaría entre 12 y 16 meses  y costaría unos 230.000 millones de pesos, según la Uspec. Teniendo en cuenta este valor, y que el municipio ni el departamento pueden asumir el costo de la construcción, el exalcalde Barbosa  propuso entregar el lote donde está ubicada la actual cárcel al constructor que tomara el proyecto para construir el nuevo penal como parte de pago y que se creara en este lote otra edificación, pero ninguna de estas propuestas tuvo eco en el Gobierno Nacional.

“Se hicieron reuniones en  más de cuatro ocasiones con el Procurador regional en el despacho de la exgobernadora, Marcela Amaya,  y siempre se le habló de la necesidad que la nación acompañara el proyecto y que además el municipio y el departamento no tenían la capacidad para sostenerlo”, reveló el exsecretario de Gobierno del municipio.

Sin embargo, y ante el panorama que se registra tanto en la cárcel de la ciudad como en los calabozos, Murcia dijo que la creación de otra penitenciaría en Villavicencio no resolvería del todo el problema de hacinamiento, ya que  todas las estaciones de policía  de la ciudad y demás municipios del área metropolitana están repletas de personas con medida de aseguramiento, que  aún están resolviendo su situación jurídica. Para Murcia, la solución articulada a esta problemática sería construir más estaciones de policía en Villavicencio.