Proyecto: No ser mamá (aún)

Aunque la Secretaría de Salud Municipal destacó la reducción de tres puntos porcentuales en el número de embarazos en adolescentes, en cinco instituciones educativas de Villavicencio, integrantes de movimientos de jóvenes consideran que las políticas públicas para disminuir los casos tienen todavía grandes retos por superar.

Según Henry Ortiz, director de Salud Pública de Villavicencio, en el 2017 se  registraron 1.407 nacimientos entre jóvenes menores de 19 años, frente a 1.533 casos que se presentaron en el 2016, lo que significa una reducción del 1.6%. El año pasado cerró con 16,8%, y a enero del 2018 ya se encuentra en 16,1%, por debajo del índice nacional.

De acuerdo con la experta Luz Aleida Ruiz, profesional universitario referente a la Prevención de Embarazo en Adolescentes, y Violencia Sexual, quien ha abordado este tipo de temática por más de 20 años, uno de sus indicadores en salud son los Servicios de Salud Amigables para Adolescentes y Jóvenes (SSAAJ), el cual pretende dar una atención integral al joven adolescente en el marco de la prevención de embarazos, incluyendo abordar el tema de proyecto de vida.

Este tipo de servicios amigables cuentan con tres modalidades, entre ellas, la consulta diferenciada donde el joven adolescente tiene un privilegio de atención en unos horarios especiales con un equipo médico especializado. Ya funciona en algunas Instituciones de Prestación de Servicios de la ciudad.

Otra estrategia que se ha adelantado es la Formación de Pares Multiplicadores en Gestores de Derechos Sexuales y Reproductivos (50 jóvenes multiplicadores) formados por el Equipo Técnico Regional Interinstitucional de Educación, quien a su vez prepara los docentes de instituciones en el Programa de Educación para la Sexualidad y Construcción de Ciudadanía (PESCC), que ya es conocido por el 80% de las instituciones de Villavicencio.

El plan para este año es integrar estos servicios amigables en las zonas rurales del municipio, y lograr activarlos en diez IPS-S diferentes. Ruiz indicó que las instituciones de recreación y deporte deben garantizar actividades para que los jóvenes aprovechen el tiempo libre. “Estuvimos en el Ministerio de Salud mostrando resultados, y ahora somos parte de la Red Internacional de Prevención de embarazo”, explicó, sintiéndose orgullosa de los logros en las estrategias.

Jóvenes: falta más impacto

La juventud no está tan satisfecha. Quizá una de las jóvenes que ha trabajado más activamente este tema en el Meta es la lideresa Viviana Palacios, integrante del Movimiento Mujeres Jóvenes ‘Yo Puedo’, y quien participó en la construcción de la Política Pública de Juventud en el departamento. Para ella, existen muchos factores que desencadenan el embarazo en adolescentes, y estos están claramente identificados en la Política Pública Intergeneracional de Juventud “Meta: Vivir al Derecho 2010-2019”, sin embargo las estrategias no generan grandes impactos.

Ella reconoce que las estrategias han sido exitosas en escenarios como los colegios, pero se ha implementado de manera organizada y constante en muy pocas instituciones, ya que no todas cuentan con jóvenes multiplicadores, o docentes del PESCC. Una afirmación que comparte Henry Peralta, consejero regional de Derechos Humanos Sexuales y Reproductivos del Ministerio de Salud.

“Pienso que las políticas públicas, a pesar de que sí han disminuido los índices de embarazo en adolescentes, todavía no son suficientes, y no están llegando a toda la población, por ejemplo, no llega a la ruralidad, sino se queda en la ciudad, se han quedado cortas en esto”, expresó Peralta.

Según Palacios, la estrategia del PESCC ha sido exitosa porque toca los proyectos de vida de los jóvenes. “Se les debe trabajar su proyecto de vida con procesos continuos y cotidianos dentro de las instituciones educativas, donde se incluyan las familias. En algunos casos la institucionalidad se gasta un poco de plata en charlas dadas por profesionales, pero no se va más allá”, explicó.