¿Qué vientos le esperan al DC3?

Los DC-3 se convirtieron en símbolo del transporte aéreo en el Llano y al parecer por ahora seguirán volando porque no hay alternativas de importación de aviones con calidades similares.

Por: Yéssica Salgado

Llegaron al oriente colombiano hace más de 60 años; hoy son el único medio aéreo capaz de llegar a los pueblos más apartados de los Llanos y la Amazonía.

Después del siniestro aéreo que se registró el pasado sábado en la mañana, en zona rural en San Martín, donde perdieron la vida 14 personas que viajaban en un DC3 de la empresa Láser, surge un interrogante alrededor de la operación de esta aeronave, que lleva unos 70 años recorriendo los cielos: ¿Cuál será el futuro de este pájaro mecánico?


Frente a este cuestionamiento, Juan Carlos Salazar, director de la Aeronáutica Civil, señaló a Blu Radio que “desde el punto de vista regulatorio (normativo) se han adoptado medidas para limitar la importación de estas aeronaves antiguas, porque lo que busca la Aerocivil es hacer más seguro volar en todo el territorio nacional”.


La normatividad a la que hace referencia el director de la Aeronáutica Civil es la Resolución 3248 de julio de 2013, en la “que en la tabla de la FAA (Relative Risk of Fatigue-Cracking Accident, de la Administración Federal de Aviación FAA, de los Estados Unidos), se compara la edad de las aeronaves con el porcentaje de riesgo de falla por fatiga, concluyendo que una aeronave con más de 35 años de uso tiene más riesgo por fatiga estructural, que otras aeronaves”.


El director de la Aerocivil reiteró que, “en ese sentido la Aerocivil vigila el cumplimiento de esta normatividad para que no se registren más aeronaves de cierta antigüedad, y todo lo que ello busca es precisamente promover un proceso de renovación de la flota aérea en el país”.


Joaquín Hernán Sanclememte, director de Operaciones de Air Colombia, empresa llanera que opera DC3 en el Llano, señaló a Periódico del Meta que la ley de la que habla el director de la Aerocivil está por expedirse y prohíbe, específicamente, la importación de aeronaves de cierta antigüedad.


Sanclememte advirtió, no obstante, que dicha norma está cuestionada por la mayoría de operadores de aviación no regular en Colombia y que esta pone en entredicho la aplicación de la misma normatividad, porque nuestro país hace parte del convenio de Aviación Civil Internacional o ‘Convenio de Chicago’.


“Pienso que una autoridad aeronáutica no puede desconocer lo que otra autoridad aeronáutica señala, y más que la Aerocivil colombiana desconozca la idoneidad de la FFA, que es la Aerocivil de los Estados Unidos, respecto al permiso de algún tipo de aeronave”, señaló el director de Air Colombia.


Sobre el futuro de los DC3, Sanclememte dijo que mientras la fábrica no los saque de servicio, podrán volar en diferentes partes del mundo, no solo en Villavicencio. De acuerdo con el directivo, en el oriente colombiano hay siete aviones DC-3 en capacidad de operar, que cumplen con las normas establecidas en los reglamentos aeronáuticos de Colombia, y a la vez, las normas internacionales del fabricante.


¿Disminuirá su uso?
Frente a esta posibilidad, el director de operaciones de Air Colombia indicó que no se descarta que haya un descenso en el uso de estos aviones, ya que tras el siniestro aéreo registrado la semana anterior, hay quienes satanizan el servicio que prestan estas aeronaves por el tiempo que llevan en operación.


“Quienes conocen la operación de esta aeronave y la han utilizado por años entienden que un accidente puede ocurrir tanto a esta aeronave como a cualquier otra”, aseguró.


Y tal vez tenga razón porque dos accidentes de sendos Boeing 737 MAX en menos de seis meses (uno de ellos al siguiente día del DC3 en el Meta) han puesto en entredicho a uno de los modelos más modernos y eficientes de la aviación.


Sanclemente agregó que los DC3 han sido, por décadas, los “buses del aire”, ya que por su capacidad de carga y sus características, son el único vínculo entre miles de habitantes de pueblos en los Llanos y la Amazonía colombiana.


“En esta región del país no operan otras aeronaves no porque no quieran sino porque no tienen la capacidad para hacerlo. La fortaleza y robustes de los DC3, que utilizan para descender y entrar a las pistas o a terrenos que no son aptos para aterrizar, como los que se encuentran en las llanuras del oriente colombiano y su selva, los hacen únicos e irremplazables”, dijo Sanclemente.


Sobre la posibilidad de que estos aviones salgan de operación, Sanclemente dijo que serían las comunidades las que sufrirían y se verían afectadas económicamente, pues tendrían que transportarse en aviones monomotores, chartear a un costo elevadísimo o hacerlo por agua o tierra.


“Nosotros los operadores de las empresas que estamos con el equipo DC3 prestando servicios hacemos lo mejor posible para mejorar los estándares de seguridad, en cuanto a mantenimiento y parte operacional, para evitar que sucedan accidentes”, anotó el directivo.


Por su parte el capitán Gelmer Biancha, piloto de un bimotor, señaló que aunque los DC3, llamados con nostalgia ‘abuelos del aire’, llevan décadas surcando los cielos colombianos, son aeronaves seguras, que en el futuro tendrán solo la restricción para carga, pues todavía están en condiciones de volar, pero que esa decisión depende exclusivamente de la Aeronáutica Civil, pues son los que dan el aval.


El piloto, que lleva 24 años volando, indicó que aunque en los últimos días se han creado algunas hipótesis sobre la vida útil de esas aeronaves, a los DC3 aún le quedan muchísimos años de vida aérea, pues son aviones originales, que fueron utilizados en la Segunda Guerra Mundial, y desde que iniciaron su recorrido por los cielos se han convertido en el símbolo de la aviación de transporte, por lo que este muy bien podría adentrarse en el siglo venidero.