Riñas, una amenaza latente en Villavicencio

Las riñas son los casos por los cuales la ciudadanía acude más a la Policía. 8.650 riñas atendidas el año 2018.

Aunque este año se ha presentado una disminución de las peleas entre ciudadanos, aún es un factor de desequilibrio en la operatividad de la Policía.

En la madrugada del pasado 7 de abril, en un bar del sur de Villavicencio, Willington Alexander Ladino Malagón, protagonizó una sangrienta pelea con un joven de 23 años. Según testigos, Willington, usando una botella despicada hirió en tres oportunidades a su víctima; una de las heridas, a la altura del cuello, provocó un choque hemorrágico que le causó la muerte.

Ladino fue capturado, no aceptó cargos, pero se convirtió en una cifra más de las consecuencias que están teniendo en la capital del Meta las riñas, muchas de ellas provocadas por el alcohol.

Según fuentes de la Policía Metropolitana de Villavicencio (Mevil), aunque las peleas en sí mismas no son un delito, sí están causando lesiones personales y crímenes. Como el del joven de 23 años, el año pasado hubo 45 asesinatos relacionados con riñas y 2.469 casos de lesiones personales. Parecen solo cifras, pero cuando en el global de 2018 se habla de que la Mevil tuvo que atender 8.650 riñas, pues el problema empieza a tomar dimensiones dramáticas.

Por lo anterior, la mayor parte de la operatividad de las patrullas se están enfocando no a prevenir delitos y perseguir a los delincuentes sino a controlar las riñas en los diversos sectores.

“Si las personas tuvieran una mejor forma de resolver sus conflictos, aplicara la cultura ciudadana, la policía no tendría este desgaste. Si en 2018 hubo 45 muertos en peleas, imagínese donde la Policía no llegara a atenderlas”, dijo el coronel Andrés Felipe Segura, Alto Consejero para la Seguridad de Villavicencio.

Y es tan evidente este fenómeno, que gracias a la focalización que se ha tenido en atender las peleas, este año se empezó reducir el homicidio como delito de impacto. En Villavicencio, en lo corrido del año se ha tenido una disminución del 38% por ciento del homicidio; en 2018, en el primer trimestre, habían ocurrido 37 asesinatos y este año van 23. Gracias a la metodología que está usando la Mevil, basada en un algoritmo matemático, se focalizó la operatividad en casos como la alteración del orden público, vecinos problemáticos e incautar armas blancas.

Dicha reorientación del servicio permite que haya alertas tempranas sobre sitios donde posiblemente puedan ocurrir riñas violentas. La reducción también se ha notado también en las lesiones personales: el año pasado hasta marzo iban 747 personas lesionadas y en 2019 van 475 heridos en peleas. Si bien hay una menor ocurrencia de hechos, las peleas siguen dejando en promedio más de cinco heridos diarios. “La ciudadanía reclama por el atraco, el hurto en la moto, etcétera y está en su derecho, pero si no controlamos las riñas, habría una gran cantidad de muertos en la ciudad”, dice el Alto Consejero para la Seguridad de Villavicencio.

En teoría, si usted presencia una riña o escucha que sus vecinos arrojan elementos, gritan y percibe que pueden tener una fuerte discusión que involucra menores, debe llamar a la línea 123 de emergencias.

Una patrulla de la Policía atenderá el llamado, mediará entre las partes para corregir el comportamiento a través de medios racionales y proporcionales para evitar de forma inmediata que se presenten lesiones a la integridad o un riesgo mayor contra la vida. Si la patrulla concluye que es necesario, podrá aplicar una multa a las personas involucradas por alterar la sana convivencia del vecindario. Por eso se aconseja que antes de lanzar el primer golpe en una pelea, piense cuánto le puede costar.