Una oportunidad para la seguridad en el sector de Gramalote

La solidaridad hace parte de la oportunidad que se da a los habitantes del sector de Gramalote, en Villavicencio.

En los últimos años las autoridades han tenido que lidiar con problemas de seguridad en los barrios San José, Las Colinas y La Salle de Villavicencio, especialmente por quienes roban bolsos, celulares y pertenencias a ciudadanos en el Centro o en El Barzal y corren a estos sectores a refugiarse.

Algunos de sus habitantes afirman que los problemas de seguridad se generan por la falta de oportunidades para muchas de estas familias olvidadas por el Estado, y sus niños y jóvenes optan por buscar formas rápidas de ganar dinero, pero también caen en el consumo de alucinógenos.

La administración municipal busca desarrollar un trabajo conjunto para llegar a esta población con oferta institucional y darle un giro al sector.

Todos los días, desde el inicio de la pandemia, se prepararon alimentos en los fogones comunitarios de los barrios Las Colinas, San José, Libertadores y La Salle, convirtiéndose en un espacio para integrar a la comunidad, a través de la preparación y entrega de alimentos.

Los habitantes esperan que los esfuerzos sean continuados.

Los fogones comunitarios se fortalecieron y ayudaron a  articular la oferta institucional de la Alcaldía para organizar procesos que permitieron la caracterización previa validando los sectores vulnerables determinados por los polígonos de vida, creados también en medio de la pandemia.

“Con la Alcaldía estamos trabajando desde lo social para recuperar Caño Gramalote, fortalecer la participación de los jóvenes y acabamos de inagurar la clínica más hermosa de Villavicencio. Hemos logrado ese trabajo inmenso que tocó luchar para que sea un éxito a favor de la comunidad, estamos trabajando en la ruta turística de Gramalote y el proceso de resocialización de 35 jóvenes”, aseguró Antonio Muñoz, presidente de junta de acción comunal del barrio Las Colinas.

Segundas oportunidades

Uno de los proyectos más importantes en materia social es la resocilización de jóvenes de este sector, que buscan, de manera voluntaria, una segunda oportunidad para transformarse, reivindicarse y reconciliarse con sus vidas y con la ciudad.

Con ellos, la alcaldía de Villavicencio inició una estrategia que busca arrebatarle a la violencia estos jóvenes y mostrar con resultados que la resocialización es posible.

El plan implica todo un proceso que  se realiza de manera conjunta, teniendo en cuenta la oferta de las diferentes dependencias del gobierno, entre ellas la Secretaría de Gestión Social y Participación Ciudadana.

A la fecha se han capacitado 35 jóvenes en temas sencillos como la elaboración de una hoja de vida, ya que muchos es la primera vez que la hacen. Con esto se postulan a un cargo y se vincularon como líderes de los ‘Combos en Paz’, lo que les permite participar en diferentes actividades con enfoque social y desarrollar emprendimientos como vender la hidratación en la Recreovía los fines de semana, entre otras.

A través del deporte también se está apoyando a dos habitantes del barrio San José para que lideren procesos. Son ellos Héctor Charrupí, campeón nacional de boxeo, y Wilber Betancourt, deportista y líder social.

Los dos llegarán a fortalecer el equipo de trabajo del Instituto Municipal de Deporte y Recreación (Imder) para promover el deporte como estilo de vida y como herramienta para fomentar valores y territorios en paz. Su tarea es llevar la oferta institucional a través de las diferentes disciplinas deportivas a los habitantes del sector y de toda la ciudad.