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Sin olvido: 20 años de la bomba de La Grama (I)


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La Bomba La Grama, el 7 de abril del 2002, afectó edificaciones a más de 2 cuadras a la redonda. Foto: Cortesía Oscar Fabián Bernal
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Redacción PDM

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Este jueves 7 de abril se conmemoran 20 años del peor atentado terrorista que ha vivido Villavicencio . Las Farc activaron, a la 1:06 de la madrugada de aquel domingo del 2002, una bomba de 100 kilos que mató a 12 personas, entre ellas a  un niño vendedor de dulces que pasaba por el lugar.

Por Sebastián Mojica

Especial para Periódico del Meta

A sus 38 años, Anna Sánchez recuerda cómo fue el trágico momento que vivió Villavicencio aquella madrugada del 7 de abril del 2002.

Recuerda que la noche del 6 de abril, su mamá la había dejado castigada debido a su mal comportamiento. Más tarde, cuando ella salió a un evento que se había organizado para elegir a la señorita Colombia, Anna supo en carne propia lo que es la desobediencia a los padres.

“Al irse, aproveché mi locura de joven y decidí escaparme con una amiga al Bar Chalanga, que quedaba en la zona rosa de La Grama. Al estar ahí, llamé a mi hermana mayor para que llegara al bar y compartiera con nosotras”, rememora Anna.

Cuando ya estaban todos juntos, escucharon una primera detonación; la amiga de Sánchez salió corriendo hacia el lugar de la explosión porque su auto estaba cerca.

“Detrás de ella salgo corriendo yo, mi hermana se quedó en la salida del bar. Cuando estamos todos afuera, mi hermana empieza a gritar desesperadamente que volviéramos adentro, pues resulta que esa bomba era conocida como ‘cazabobos’, que funciona para atraer la atención. Mi hermana ya había tenido experiencia con ese método de ataque, pues está técnica ya la habían usado anteriormente en el barrio Jordán. Esto alertó a las personas que se habían acercado para que se retiraran del lugar, cuando de repente hizo explosión la segunda bomba”, manifestó Anna.

Agrega que “quedé aturdida por el impacto, no tuve heridas de gravedad gracias a que me cubrí con unos autos. Sin embargo, mi hermana que estaba más alejada sí recibió un fuerte golpe, arrojándola al piso, afectándole directamente el estómago y haciendo que las esquirlas de los vidrios le generaran graves heridas en su cuerpo”.

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Así quedó el edificio de Ondas del Meta, tras la bomba de La Grama. Foto: Oscar Fabián Bernal

Mientras caminaba, Anna asegura que no se fijó en los muertos; el impacto la había dejado inconsciente y no había visto tan grave a la hermana: “cuando tomamos un taxi y nos llevaron a la clínica, fue cuando empezamos a ver muchos heridos y personas gritando desesperadamente”.

“Mi hermana perdió el 90% del intestino, los médicos nos daban dictámenes muy desmotivadores, las posibilidades de vida eran muy bajas. La fe en Dios le salvó la vida, la oración fue nuestro único panorama positivo para la recuperación”, dice 20 años después Sánchez.

Las ganas de vivir hicieron posible que las dos se recuperaran, fue un tiempo largo y difícil entorno a la salud de la hermana mayor; Anna también estuvo en procesos médicos que no fueron tan extensos y complejos, pero los momentos de angustia perjudicaron a toda la familia en adelante.

La historia se ha olvidado

“Los jóvenes han olvidado un poco la historia, hace unos años la guerra y el conflicto por el poder hizo que muchas personas fueran víctimas de la violencia.

“Hoy en día pocos recuerdan este atentado en Villavicencio y creen que hasta ahora se viven estos ataques terroristas. A pesar de que se ha reforzado la seguridad y que se han mitigado un poco los grupos armados a raíz de los acuerdos de paz, son muchos vacíos que vienen del pasado y que nunca se van a poder remediar.

“Los conflictos no se generan solo por llamar la atención o por problemas sociales, esta guerra ha nacido por los altos mandos que buscan un dominio, desde los partidos políticos hasta las ideologías”, sostiene Anna quien hoy es economista madre de una niña y uno de sus motivos para salir adelante.

“Se perdieron bastantes vidas. A nosotros Dios nos regaló una segunda oportunidad y queremos aprovecharla”, puntualizó.


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