Tecnología para encontrar fosas comunes

Encontrar fosas comunes ha sido uno de los grandes retos de la justicia colombiana durante los más de 50 años de conflicto armado y lo sigue siendo ahora que se firmó el acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).

La tomografía eléctrica y el georradar se constituyen en una de las opciones más eficientes en esta tarea, de acuerdo con un proyecto de investigación desarrollado de forma conjunta por la Universidad Antonio Nariño (Colombia),  la Universidad de Keele (United Kingdom, en Inglaterra), la empresa Geosense, asi mismo cuenta con el apoyo del investigador Miguel Saumett y la empresa Subsuelo 3D

Con el uso de estos dispositivos la eficiencia en la búsqueda de cuerpos sería del 90%, superando el 10% registrado con los métodos tradicionales (sonda metálica de acero inoxidable, el barreno y los pozos de sondeo), explicó Alejandra Baena, codirectora del proyecto.

La búsqueda de fosas comunes a diferentes profundidades del subsuelo (0,5 metros, 0,8 metros y 1,2 metros) mediante tomografía eléctrica y georradar, permitiría una reducción en los tiempos de búsqueda, beneficiando a las familias de las víctimas y a la justicia que gastaría menos tiempo y recursos en el proceso.

Los equipos permiten cubrir más terreno en menos tiempo, evitan la excavación en zonas equivocadas y por su exactitud, evita que se altere el terreno alrededor de donde están enterrados los cuerpos.

El proyecto, en el que se invirtieron cerca de 786 millones de pesos, requiere  voluntad política para su implementación. Sin embargo, a través de los acuerdos de La Habana , en 2018 se materializó la Unidad e Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), la cual tiene previsto implementar estos métodos”, destacó Baena.

¿Cómo funciona?

Con la tomografía eléctrica, se inyecta electricidad al subsuelo generando perfiles en 2D y 3D, en los que se logra identificar estas fosas comunes a partir de los cambios en la resistividad, en terrenos donde el suelo ha sido alterado por causa de la remoción de la tierra y las modificaciones a causa de presencia de cuerpos u objetos enterrados. Mientras que con el georradar se envían ondas electromagnéticas al subsuelo de tal manera que se recibe una señal de respuesta cuando hay modificaciones en la constante dieléctrica generando perfiles o radargramas en 2D y 3D que evidencian las cambios en el subsuelo.

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