Un paraíso gastronómico

En la travesía de Periódico del Meta junto a la MeCa continuamos el recorrido por las rutas del departamento que invita a regionales y extranjeros a maravillarse con su exótica belleza

En la travesía de Periódico del Meta junto a la MeCa continuamos el recorrido por las rutas del departamento que invita a regionales y extranjeros a maravillarse con su exótica belleza

A tan solo 30 minutos de Villavicencio está Restrepo, un homenaje a Emiliano Restrepo Echavarría, quien no solo era el propietario de los terrenos donde se fundó el municipio sino también era apreciado por su trabajo y apoyo a la comunidad de la provincia.

El municipio además es caracterizado como capital comercial del pan de arroz, un producto gastronómico identitario de los llanos de San Martín pero que se expandió. En la fábrica de pan de arroz El Gaván donde podrán comenzar la ruta gastronómica. En este lugar las personas viven la experiencia de fabricar su propio amasijo en horno de barro como es tradicional y un poco de historia y cultura.

Se disfruta de las delicias con productos regionales y se puede apreciar el desarrollo industrial del producto en un recorrido por la fábrica, donde aprenderá del proceso que pretende llevar el pan de arroz al extranjero.  Una deliciosa experiencia que le permitirá a grandes y chicos disfrutar de la cultura servida por sus propias manos.

Entre las bellezas que se encuentran en medio de tanta na turaleza es inevitable no conectarse con ella, y el Rancho Camaná, un lugar de encuentro donde esto se hace posible. Un ejemplo de conciencia y amor con el medio ambiente que logró convertir 1.7 hectáreas llanas, en una reserva natural, producto de un trabajo de reforestación y prácticas agroecológicas que con un recorrido concientiza a sus visitantes y da ejemplo de sostenibilidad.

Allí se aprende sobre la flora regional, los procesos naturales en cultivos, el aprovechamiento de los  residuos y la importancia de los productos ecológicos en el consumo humano, y también podrás disfrutar de los productos saludables con un sabor excepcional. Un ambiente ideal para fortalecer la conciencia en tiempos de desastre forestal, ya sea mediante la meditación o la observación, pues por su amplia flora, es un lugar propicio para el avistamiento de aves y mariposas; practica que han posicionado al departamento en segundo lugar a nivel Colombia en avistamiento de las diferentes especies.

En este punto de la ruta para recuperar energía, nada mejor que una dosis de proteína. La mamona es un plato típico de la región, representa en sí misma la labor ganadera del llanero que con sombrero y botas, cabalga las planicies y humedales con todos sus animales.

Según Mary Clavijo, propietaria del hotel y restaurante Las Vegas, en Cumaral, la ternura y sabor de la carne asada a las brasas se debe a la calidad y madurez de la misma, es decir proviene de terneros y terneras especiales, para lograr esa característica carne de color rojizo, sabor ahumado y aroma degustable que enamora al que la prueba y hace que vuelvan los comensales.

Generalmente se sirve de forma criolla acompañada de papa salada, yuca cocinada, plátano maduro asado y por supuesto, un delicioso plato de sancocho, preparado en ocasiones especiales y festejos por tradición en el departamento. No hay duda de que el departamento cuenta con un potencial turístico que puede convertirse en desarrollo regional, potencializando la enseñanza del cuidado por el medio ambiente, difundiendo la experiencia de paz que ha permitido un auto descubrimiento en la región, promoviendo la adopción de costumbres ecológicas y, sobre todo, resaltando la belleza cultural con la que todos contamos, unidos como sociedad.

No hay mejor base para el desarrollo, que potencializar el uso de los recursos con los que contamos que puede convertirse en desarrollo regional, potencializando la enseñanza del cuidado por el medio ambiente, difundiendo la experiencia de paz que ha permitido un auto descubrimiento en la región, promoviendo la adopción de costumbres ecológicas y, sobre todo, resaltando la belleza cultural con la que todos contamos, unidos como sociedad.