Una vía en detrimento

Este miércoles Giovanny Angulo, presidente de la Veeduría de la vía al Llano, informó que tras realizar una visita a las obras que se ejecutan en el kilómetro 58 de la carretera Bogotá – Villavicencio y, a su vez, al viaducto Chirajara, ubicado en sector intermedio (Tablón y Chirajara), en el segundo tercio de la vía Bogotá-Villavicencio, se evidenció que hay dos obras que están sin funcionamiento, las cuales representan un detrimento patrimonial de más de 2 billones de pesos.

Una de las obras que señala Angulo es el puente Chirajara, que colapsó el 15 de enero de 2018, y del cual se debían entregar los estudios y diseños para la construcción del nuevo viaducto de Chirajara en los primeros cinco meses del año en curso, luego de que la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y la concesionaria Coviandes, quien estuvo a cargo de la vía Bogotá – Villavicencio hasta el 2 de noviembre del presente año, firmaran un documento de transacción con el que el concesionario se comprometió a ejecutar todas las obras necesarias para la construcción del nuevo viaducto, las cuales deberían haber iniciado en el mes de mayo.

“El puente Chirajara es una obra que no se ha podido entregar por temas técnicos entre la interventoría y el contratista. La veeduría ha demostrado la ineficiencia de estas obras, ya que se establecieron cinco meses para la entrega de estudios y diseños del proyecto y el cronograma de actividades, y ya han pasado ocho meses y no ha sido posible que estos diseños sean aprobados, ni que haya un cronograma de actividades consecuente para arrancar las obras que durarán en promedio dos años”, explicó el presidente de la veeduría de la vía al Llano.

Otra obra que señala Angulo, es el túnel 13, ubicado cerca al kilómetro 58 de la vía al Llano, el cual hace parte de las obras constructivas que adelanta Coviandes en la segunda calzada de la vía, y que aún no está en funcionamiento, pero que sufrió una falla estructural en su interior, la cual no ha podido ser solucionada porque según el presidente de la veeduría de la vía al Llano, hay diferencias entre Coviandes (contratista de la obra) y la ANI, lo que generaría que posiblemente se tenga que recurrir a un tribunal de arbitramento.

“Viendo los dos puntos, tenemos un tramo de 6 kilómetros, donde se ubican los túneles 2, 14, 15 y 16 más dos puentes de interconcexión, que no están siendo usados, y al no ser usados, se están desmantelando los sistemas de ventilación que tiene el lugar, con el fin de evitar daños y hurtos”, explicó Angulo.

A su vez, señaló que esto representa un gasto operativo y administrativo, que se puede evitar, ya que si estos puntos estuvieran habilitados, se podrían usar como un corredor Bypass (movilidad a dos sentidos), que ayudaría a resolver el problema que se presenta en el kilómetro 58 de la vía al Llano.

Para finalizar, el presidente de la Veeduría al Llano señaló que ante estos hallazgos, presentaron ante la Contraloría un documento formal donde especifican que estas obras inutilizadas están generando un detrimento patrimonial.

“Dentro de las especificaciones que estamos haciendo, pedimos que los responsables de estas obras, indemnicen a las comunidades y a la región por diferentes causas y daños ya que este mismo tramo que no está habilitado a la fecha, podría solventar una solución a las problemáticas que se presentan en la vía”, precisó Giovanni Ángulo.