Unillanos, en pleno crecimiento

El proceso de crecimiento de esta Universidad avanza a pasos agigantados y busca seguir aportando al desarrollo de la región en todos los aspectos.

La Universidad, que hoy cumple 44 años de vida académica, avanza en la implementación de estrategias para reforzar cobertura y calidad.


El 2 de mayo de 1.975 nació la Unillanos como punto de partida para que la población del Meta pudiera acceder a la universidad pública. En el 2019. 44 años después, 16.000 egresados y 6.000 estudiantes demuestran por qué es considerado en la actualidad como uno de los centros de educación superior más importantes de la Orinoquia, y cuyo proceso de crecimiento avanza a pasos agigantados.

Más de la mitad de la oferta académica de pregrado con acreditación de alta calidad, distinción otorgada por el Ministerio de Educación Nacional, en programas como medicina veterinaria, ingeniería agronómica, mercado y licenciatura en educación física, son otra muestra del avance logrado por el alma mater.

La Dirección Nacional de Planeación (DNP) girará 1.750 millones de pesos, ya aprobados, para dotación de nueva sede.

De hecho, en cuanto al área de especialización, la universidad aumentó a 22 los programas, incluso al nivel maestría (epidemiología) y doctorado (ciencias agrarias), esta última cuya primera promoción está cerca de lograr la meta este año.

No obstante, llegar hasta este punto no ha sido tarea fácil, explicó Pablo Emilio Cruz, con más de 30 años vinculado a la Unillanos como docente y ahora como rector.

En entrevista para Periódico del Meta, el médico veterinario egresado del alma mater que hoy dirige, explicó cómo se ha dado la evolución, que además está proyectada a aumentar la calidad y cantidad educativa que hoy ofrecen.

“La universidad debe responderle a la sociedad y a su entorno aumentando su oferta académica, este año estamos esperando la decisión del Ministerio de Educación con respecto a 5 nuevos programas de grado que ya fueron objeto de visita y ya en el corto plazo debe salir el resultado”, resaltó.

Fisioterapia, fonoaudiología, nutrición, ingeniería ambiental e ingeniería de procesos, si no ocurre nada extraordinario, harán parte de la nueva oferta, lo que ayudará a nuevos bachilleres de acceder a la educación superior a bajo costo (un estudiante promedio paga entre 800.000 y 1’500.000 pesos por semestre, salvo excepciones por nivel de ingresos). La apertura académica también contempla implementar dos programas más, interesantes desde la perspectiva de innovación y desarrollo rural a la que viene apuntando esta parte del país.

María Luisa Pinzón, vicerrectora académica, indicó que se trata de la especialización en Sensores y Radares y la licenciatura en Educación Campesina y Rural. La especialización, contaría con el apoyo de la Corporación de alta tecnología para la defensa (Codaltec), empresa llanera con sede en Villavicencio que le viene apostando hace tiempo a potencializar el talento de los profesionales llaneros, y que se viene abriendo espacio en la producción de simuladores y apoyos tecnológicos avanzados.

También se refirió a la tecnología como herramienta base de apoyo para la ejecución de procesos de mejoramiento dentro de la universidad. “Estamos organizando una dependencia de innovación y regionalización porque tenemos que mirar cómo nos apoyamos cada vez más en la virtualidad, en la simulación de programas, entre otros”, aseveró. En fase de crecimiento El plan de renovación puesto en
marcha por la Universidad de los Llanos implicará mayor demanda de servicios de la planta física, para lo cual se vienen preparando.

Se trata de un nuevo edificio de 5 pisos, que contará con 17 nuevos salones, con capacidad promedio de 50 estudiantes, además de 9 oficinas en las que se desarrollará todo lo relacionado en el área de tecnología, obra en la que se invierten alrededor de 10.000 millones de pesos de recursos de estampilla Prounillanos, explicó el ingeniero Samuel Betancur, supervisor del proyecto.

“El proyecto está definido en dos fases, una actualmente en ejecución con 70% de avance general de obra y que se espera tener terminado en septiembre de este año, luego se llevará a cabo la segunda fase que corresponde a la dotación para que quede completamente funcional”, dijo Betancur.

Para la dotación se requiere de 1.750 millones de pesos, que según el ingeniero ya están aprobados por la Dirección Nacional de Planeación (DNP), que desembolsaría los recursos después de que la edificación esté terminada. El ingeniero resaltó que la dotación será determinante para fortalecer con equipos de avanzada el área científica de la universidad a través de los grupos de investigación.

En lo que tiene que ver con la sede Boquemonte, en Granada, Medardo Medina, vicerrector de recursos de Unillanos, manifestó que gracias al apoyo de Ecopetrol este año abrirá sus puertas el complejo educativo, que en principio recibirá a 500 estudiantes del municipio y localidades aledañas. Los 5.700 millones de pesos que quedaron comprometidos en un nuevo convenio financiarán la sede administrativa y académica en lo que tiene que ver con cerramiento, dotación y ornato.

“Hoy tenemos los procesos contractuales avanzando y hasta que no se culmine no podemos aperturar la sede, sin embargo, es importante que la comunidad sepa que el 2019 será el año en el que la universidad se vincule directamente ofreciendo carreras de pregado, algunos cursos avanzados en idiomas y se sigue pensando en el tema de posgrados”, puntualizó Medina.

Este nuevo complejo tendrá autonomía para adelantar el proceso de admisiones y matrículas de manera directa, es decir, el aspirante no tendrá que viajar hasta Villavicencio para surtir alguno de estos procesos.

Educación virtual El rector de la Unillanos, Pablo Emilio Cruz, anunció que se está trabajando para reabrir el programa de pregrado virtual, por ahora, en carreras puntuales como mercadeo agropecuario y educación preescolar. En principio, la Universidad del Tolima sería una de las primeras opciones para llevar a cabo este proceso, que permitiría ampliar la cobertura y brindar al estudiante ventajas en materia de costos educativos y ahorro de tiempo y dinero en desplazamiento, ya que las clases presenciales serían, por módulo o semestre, cada 15 días.