A pesar de cuarentena, ruido no ha bajado como se esperaba en Villavicencio

Funcionarios de Cormacarena han estado trabajando en la medición del ruido.

Aunque se esperaba una reducción de por lo menos el 50% en los niveles de ruido, los resultados del monitoreo demuestran que la disminución no es proporcional a los cambios generados por la cuarentena.

El sector que registró menor disminución de los niveles de ruido ambiental pertenece al ubicado en Catumare, donde se presentó una diferencia del 1.4%, en comparación con los datos registrados el año anterior. Los otros puntos monitoreados corresponden a Éxito Vecino, el Banco de la República y el Colegio Cofrem, que presentaron una diferencia en los niveles del 5.9% 9.6% y 11.3% respectivamente.

Los porcentajes señalados son el resultado de la comparación de los datos de monitoreo realizados los días 23 de abril de 2019, y 27 de abril de 2020, éste último, para evaluar los efectos del aislamiento preventivo obligatorio decretado por el Gobierno Nacional ante la emergencia sanitaria por el COVID-19.

Si bien ninguno de los puntos de medición superó lo establecido por la Resolución No. 627 de 2006, que determina para Colombia 80 decibeles como el nivel máximo permitido para los sectores con ruido intermedio, es necesario seguir trabajando para bajar estos índices.

Los valores registrados para definir la disminución del ruido ambiental se señalan a continuación:

                      Niveles de presión sonora dB(A)  
 Punto de

Monitoreo

Año

 2019

Año

 2020

Porcentaje de reducción
Catumare 79 dB(A) 77,9 dB(A) 1.4%
Éxito Vecino 80,3 dB(A) 75,5 dB(A) 5.9%
Banco de La República 80,3 dB(A) 72,6 dB(A) 9.6%
Colegio Cofrem 82,9 dB(A) 73,5 dB(A) 11.3%

El análisis se llevó a cabo en conmemoración de la celebración del Día Internacional de la Concienciación sobre el Ruido, un evento que anualmente busca promover a nivel internacional el cuidado del ambiente acústico, la conservación de la audición y el conocimiento sobre las molestias y daños que generan los ruidos a las comunidades y a la fauna silvestre.

Los expertos dicen que el control de los niveles de ruido contribuye a disminuir la ansiedad y el estrés; favorece del sueño profundo y es vital para percibir el descanso. Además, permite mejor  atención y rendimiento en las actividades diarias, así como evita problemas físicos relacionados con la presión arterial y el ritmo cardíaco.

Cormacarena hizo un llamado a toda la comunidad a mantener niveles moderados de volumen en sus casas, a evitar el uso excesivo de la bocina al momento de conducir, y a preferir la bicicleta como medio de transporte.