‘A pesar del miedo, la gente quiere hablar’ :Alfredo Molano

La Casa de la Verdad abrió sus puertas en Villavicencio para presentar el equipo inicial encargado de recoger testimonios. Más de 2.000 entrevistas harán para explicar las razones de la violencia en la Orinoquia.

Alfredo Molano Bravo (A.M.) es tal vez una de las personas que mejor conoce el rostro verdadero del país campesino y de aquellos que por lo general no salen en los medios de comunicación. Siempre calzando los tenis Converse y usando los yines desgastados, ha emprendido viajes por los Llanos Orientales, convirtiéndose también en uno de los periodistas que más ha recorrido la Orinoquia.

Esta semana regresó a Villavicencio, pero esta vez revestido de una de las misiones más importantes que ha emprendido como sociólogo y  periodista: desentrañar la verdad del conflicto en esta región de Colombia.

Molano hace parte de los 11 integrantes de la Comisión de la Verdad, quienes de tiempo completo y de forma exclusiva se dedicarán, junto a sus equipos de trabajo, a la ardua tarea de recoger los testimonios para saber en realidad qué fue lo que pasó con la violencia en el país.

Periódico del Meta (PDM) dialogó con él para conocer de una mejor manera a qué se dedicará la Comisión y cómo las personas pueden  acceder a ellos.

PDM: ¿Qué es la Comisión de la Verdad?

A.M.: Es una entidad independiente del Gobierno, la cual debe rendir cuentas cada seis meses a la ciudadanía y la cual trabaja de la mano de las demás instituciones para garantizar el derecho a la verdad de las víctimas en el marco del conflicto.

PDM: Va a ser mucha la información que recojan…

A.M.: Sí, pero recoger la información no será el problema, lo complejo es el manejo. Hemos adquirido tecnología de punta en big data para poder clasificar esos testimonios  que trabajará sobre patrones de búsqueda.

PDM: ¿Y cómo será la mecánica de la Comisión?

A.M.: El primer año es dedicado a la investigación: Inicialmente es la recolección de información mediante entrevistas individuales, colectivas, historias de vida, etcétera. Esos testimonios se sistematizan y quedan en ese big data. El segundo año es dedicado al reconocimiento y a la convivencia y el tercer año a la redacción del informe final.

PDM: ¿Qué es el informe final?

A.M.: Es un relato que permitirá explicar qué pasó durante el conflicto armado en Colombia., qué consecuencias dejó y qué debe hacerse para que no se repita. En el centro de todo está el qué pasó.

PDM: ¿Cómo garantizar que ese informe no tenga sesgos ideológicos?

A.M.: Vamos a recibir versiones de todas las fuentes posibles, de unos y de otros. Esas versiones serán contrastadas, se probarán, se ‘limpiarán’ para tener una versión sólida y explicada. La verdad es una construcción ética e histórica; nuestra misión es hacer un juicio histórico de carácter moral de lo que pasó.

PDM: ¿Cómo hacer que las víctimas hablen en medio de un conflicto que sigue vivo?

A.M: Hay problemas evidentes con eso. Cuando se creó la Comisión no había los 4.000 disidentes que hoy están en armas en Guaviare, Caguán y sur del Meta. La guerra produce terror para aislar a la gente y romper la resistencia e imponer el miedo. Pero a pesar del miedo la gente quiere hablar.  Si la violencia persiste tendremos que afrontarlo.

PDM: Usted narró la guerra en plena guerra…

A.M.: Sí. La gente bajo cierta confianza, de manera confidencial nos contaba cosas, por eso tengo la certeza que la gente quiere y necesita contar la verdad, confío en esa posibilidad.

PDM: ¿Qué diferenciará el informe de la Comisión de la Verdad del Centro de Memoria Histórica (CMH)?

A.M.: El trabajo del CMH es un trabajo monumental, pero a mi manera de ver es testimonial; nosotros iremos más allá de la versión, tendremos testimonios nuevos y buscamos la explicación de la gente o la que nosotros construiremos.

PDM: ¿Cuánto tiempo tienen para dejar listo el informe?

A.M.: Tenemos tres años a partir de noviembre del 2018. Durante ese lapso impulsaremos la participación de toda la ciudadanía.

PDM: Conflicto siempre ha habido, ¿desde cuándo comenzarán?

A.M.: Vamos a comenzar con testimonios de 1958, con el Frente Nacional, que fue cuando cambió el carácter del conflicto armado el cual pasó de ser político, partidario, a ser más social. 

PDM: ¿Qué jurisdicción tendrá en esta región?

A.M: La macrorregión Orinoquia está conformada por los departamentos de Meta, parte de Casanare, parte de Caquetá, Guaviare, Vichada y Guainía. Habrá tres Casas de la Verdad: Villavicencio, San José del Guaviare  y Florencia. Algunos equipos saldrán a recoger testimonios a las regiones.

PDM: ¿Cuántos testimonios van a recoger?

A.M: El techo serán unos 20.000 testimonios. Aquí en la región serán aproximadamente 2.000 entrevistas las que se harán. El libro será  publicado solo hasta el final, para evitar polémicas y avanzar. 

PDM: ¿Se sabrá la verdad de los crímenes de las Farc?

A.M.: Naturalmente. Nosotros vamos a tomar todas las víctimas de unos y de otros. Esa es nuestra obligación moral y legal. El trabajo de recolección de datos se ha abierto mucho por la entrega de armas, la gente está interesada en hablar y será uno de los capítulos novedosos.

PDM: Si el informe no tiene alcance judicial, ¿para qué servirá?

A.M.: La Comisión de la Verdad será un tribunal de carácter ético. No puede ir más allá, pero eso no significa que esos hechos sean oscurecidos. Hay entidades investigando los delitos como la JEP y la Unidad de Desaparecidos encargadas.

PDM: ¿Y si alguien quiere contar su relación con grupos ilegales solo la Comisión?

A.M: Esa declaración no la podremos comunicar a la JEP, pero sí podemos certificar que ese testimonio es verdad y por tanto puede admitirlo.