Ocobos florecidos adornan calles de Villavicencio

En los últimos días, en la capital del Meta, se ha evidenciado un fenómeno maravilloso que adorna las calles. Se trata de la temporada de florecimiento de los Ocobos, Guayacanes o Robles.

Esta especie tiene como nombre científico Tabebuia rosea, que es el Ocobo con flores rosadas. Asimismo, se encuentra la especie Tabebuia ochracea, también llamada Ocobo amarillo o Chicalá.

Tanto Tabebuia rosea, como Tabebuia ochracea, son plantas nativas de América tropical. Crecen en bosques húmedos tropicales y bosques secos tropicales, desde México, hasta Brasil. En Colombia, en las regiones en dónde más presencia tiene esta especie es en los Llanos Orientales, Costa Caribe, Huila y Tolima, incluso allí es considerado patrimonio ibaguereño.

En al menos 3 calles de 10, en Villavicencio, hay un árbol, que engalana avenidas y vecindarios, con tapetes de flores amarillas y rosadas. Por supuesto, los villavences han expuesto en redes sociales la belleza de este florecimiento.

Sin embargo, pocos conocen por qué se evidencia este fenómeno. Periódico del Meta consultó expertos en el tema para aclarar por qué estas especies están presentes en los llanos, y qué factores climáticos inciden en su embellecimiento.

Para Jorge Vanegas Leiva, licenciado en producción agropecuaria y especialista en producción agrícola tropical sostenible, de la Universidad de los Llanos, el fenómeno corresponde a que estas plantas ya se encuentran en una edad madura, pues su floración plena se da entre los 5 y 6 años de edad.

El fenómeno se puede presentar, en algunos casos, hasta dos veces al año, según las condiciones de cada espacio de plantación. Sin embargo, para la región de los Llanos, este espectáculo se evidencia a finales de enero y principios de febrero, pues culmina la época se sequia de fin y comienzo de año, por lo tanto, las precipitaciones aumentan, lo que origina el florecimiento.

Además de sus embellecer la ciudad, la madera de los guayacanes o robes es muy apetecida para trabajos en carpintería, por la calidad y durabilidad de la materia, además por su rápido crecimiento y excelente acabado.

La invitación está abierta para que los llaneros, no solo por contribuir en la reforestación, o por la captación de CO2 para contar con un aire más puro, planten un árbol nativo, sino porque estos engalanan, años tras año, las calles y vecindarios de la puerta del Llano.

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