Camioneros piden soluciones al control de peso en Meta

la nueva legislatura establece que, los vehículos de dos ejes no deberán superar 1.5 toneladas, cuando normalmente soportan una carga de 6 o 7 toneladas, esto significa que, cada camioneta, antes de la medida podría trasportar 272 cajas de fruta (6 toneladas)

El pasado lunes, 28 de enero, empezó a regir la resolución 2498, por medio de la cual, se controla el peso a vehículos de transporte de carga rígidos de dos ejes.


Según la modificación a la norma, a partir de ahora, estos vehículos atravesarán inspecciones de peso «Los vehículos deberán someterse a las dimensiones y pesos, incluida carrocería y accesorios”, cita la resolución.


En pocas palabras, la nueva legislatura establece que, los vehículos de dos ejes no deberán superar 1.5 toneladas, cuando normalmente soportan una carga de 6 o 7 toneladas, esto significa que, cada camioneta, antes de la medida podría trasportar 272 cajas de fruta (6 toneladas), pero ahora, tras la implementación, solo podrá transportar 68 (1.5 toneladas). Por lo tanto, el valor del flete aumenta, desestabilizando los precios e incrementado los costos, pues cada flete oscila en los 3.200 pesos, y su tendencia está al alza.


A través de plan tortuga, desde Granada hasta Villavicencio, cerca de 600 trasportadores del Ariari se unieron, el pasado viernes, a las pacificas protestas; en ellas manifestaron su descontento, pidiendo a las autoridades regionales no implementar esta resolución, que según ellos afecta la cadena de producción en todos los municipios cosechadores de maracuyá, yuca, guanábana, papaya, aguacate, limón, entre otros.


Así las cosas, los comerciantes, transportadores y cultivadores están preocupados, pues la medida, no solo desestabiliza la economía local, sino que propiciaría el desempleo masivo, pues de cada camión dependen alrededor de 4 personas.


Es simple, a menor cantidad de carga, mayores los gastos, pues el vehículo consume lo mismo entre cada trayecto, por ejemplo, en un viaje de guayaba de Lejanías a Bogotá, en ACPM el carro gasta 260.000; peajes, 115000; la mano de obra para el cargue y descargue cuesta 120.000; la salida de la central de abastos se aproxima a los 25.000 y el salario del conductor está entre 140.000 y 150.000, lo que da un total de 170.000. Con la totalidad de la carga acostumbrada, los costos son apenas básicos, pero con una reducción en el peso, las ganancias por viaje son de apenas 130.000.


Según Jefree Alba Martínez, vocero de los transportadores del Ariari, la implementación de esto, desata una crisis en la cadena de producción, por el encarecimiento del flete, el transporte, la mano de obra y los alimentos en sí mismos. “Cada camión representa el sustento de 5 a 6 familias, lo que significa que el daño es enorme”, el líder también asegura que, en las matrículas y tarjetas de propiedad, estos están tipificados como camionetas, no como camiones, por consiguiente, no descarta instaurar acciones legales contra el decreto, al considerarlo nocivo para el desarrollo de la región.


Luego del plan tortuga adelantado por los trasportadores, desde Granada, capital del Ariari, hasta Villavicencio, los Congresistas Maritza Martínez, Jhonatan Tamayo y Jennifer Arias hicieron públicas, a través de sus redes sociales, su apoyo al gremio. Por su parte, la represéntate a la cámara por el Centro Democrático, Jennifer Arias solicitó reunión con el Vicepresidente de Trasporte Juan Camilo Ostos Romero, para llegar a acuerdos respecto al tema “voy a buscar una solución al tema, que es un mal recuerdo que nos dejó el Gobierno anterior” aseguró la parlamentaria.