Así es la única mujer que comanda un Gaula en Colombia

La mayor de la Policía, Nelva Gómez, tiene la responsabilidad de frenar la extorsión y el secuestro en el Meta y otros tres departamentos de la región. Dice que el sexto sentido que tienen las mujeres le ayuda en su labor diaria.

 Nació en Popayán y desde los 17 años está en la Policía. Cuando tenía 20 ya comandaba un grupo de dos decenas de hombres que aunque al comienzo la veían como demasiado joven para dar órdenes, lo cierto fue que midió su carácter y la preparó para lo que es hoy: la única mujer que comanda un Gaula en Colombia.

 La mayor Nelva Gómez (N.G.) Llegó al Meta en febrero pasado procedente de Bogotá; ahora, además de comandar los operativos contra la extorsión y el secuestro en este departamento, también debe afrontar estos delitos en Vichada, Guaviare y Vaupés, lo que la mantiene ciento por ciento ocupada y enfocada en disminuir las bandas dedicadas a estos flagelos.

 Periódico del Meta (PDM) la entrevistó para conocer más sobre cómo una mujer enfrenta a las más peligrosas bandas de extorsionistas y secuestradores y las recomendaciones para no caer en las redes de estos delincuenciales.

 PDM: Hace 17 años era más complejo el ingreso de una mujer a la Policía

 N.G.: Sí, era más difícil incluso porque había menos cupos. Para la familia también era más duro afrontarlo porque el orden público era distinto, pero siempre he encontrado el respaldo de mi familia a pesar de que soy la única que está en la Fuerza Pública.

 PDM: Ya hay policías generales…

N.G. Sí, la Policía Nacional abrió esa oportunidad con mi general Luz Marina Bustos y fue la primera en Colombia y en Suramérica. Ella demostró que sí es posible y llegó a ser subdirectora de la Policía.

 PDM: ¿Y usted tiene la ilusión de serlo?          

N.G. Vamos a ver qué se nos va presentando en el camino. Por ahora estoy muy feliz de estar en el Meta y de ser la única mujer que comanda un Gaula, gracias a la confianza de mi general Fernando Murillo. Además de ser una región bonita hay mucho por hacer y es necesario enfocarse y trabajar duro.

 PDM: ¿Es complicado estar al mando de solo hombres?

N.G.: Depende de uno mismo. Desde pequeña he venido formándome en grupos de solo hombres que ayudan a fortalecer el carácter y aunque no es fácil, esta institución es jerárquica. Pero siempre se debe estar segura de las capacidades y ser ahora la única mujer comandante es un orgullo pero también un reto para demostrar que sí se puede y que las mujeres tenemos las mismas capacidades para desempeñarnos en cualquier labor, además con un sexto sentido.

 PDM:  ¿Cómo marcar la diferencia?

N.G: Primero, hablar con propiedad de los temas. Antes de llegar aquí empecé a empaparme de todo sus contextos sociales, culturales, económicos e históricos. Segundo, hacer las cosas con cariño y amor, con verdadera entrega al trabajo y tercero, saber con qué grupo se cuenta para poder potenciarlo y aprovechar las cualidades de cada uno.

 PDM: ¿Cómo es el tema del sexto sentido?

N.G.: En el tema organizacional las mujeres tenemos una pequeña ventaja sobre los hombres, entonces ese sexto sentido nos permiten fijarnos en detalles que a veces pasan inadvertidos para ellos. Las mujeres tenemos esa capacidad para fijarnos en detalles que ellos no reparan y que suelen ser importantes.

 PDM: ¿Cómo va el trabajo en el Meta?   

N.G.: Siempre me ha gustado trabajar de cerca con la comunidad. Con la gobernadora Marcela Amaya hemos trabajado en la creación de estrategias para disminuir los delitos y a través de la Red de Mujeres se han logrado espacios.

 PDM: Persisten las extorsiones en el departamento…

N.G.: Al comienzo del año tuvimos situaciones muy complejas, pero se han venido disminuyendo. Es un delito difícil de combatir porque muchas veces se hace desde las cárceles, pero mientras el año pasado teníamos 300 denuncias por extorsión, este año van 212 y hemos tenido operativos muy exitosos.

 PDM: ¿Por qué ha sido difícil combatir este delito en el Meta?

N.G.: Para nadie es un secreto que esta región es bendecida y se proyecta con un gran desarrollo para el país, pero eso también hace que tanto bandido quiera estar acá porque piensan que el dinero mal habido es más fácil de conseguir. Entonces, aunque las autoridades hacen operativos y capturas, llegan nuevos delincuentes.

 PDM: Aunque las cifras dicen que la extorsión ha disminuido la percepción en distinta…

 N.G.: Por eso es que me gusta estar cerca de las comunidades. Las mismas personas dicen que son rumores de extorsión pero ellas mismas no han sufrido las extorsiones. La mala percepción se basa más en chismes que en lo que realidad esté pasando.

 PDM: Pero las autoridades dicen que desde las mismas cárceles extorsionan…

N.G.: Eso es cierto. Se han presentado casos en que ni siquiera son de las cárceles de la región sino de otras como la de Ibagué que llaman y extorsionan y las víctimas se dejan intimidar. Se hacen pasar por grupos al margen de la Ley y  crean escenarios en los que a veces caen fácilmente. Las personas deben aprender que cuando les piden consignar dinero  es una estafa o una extorsión. 

PDM: ¿Y si saben que son de cárceles porque no se actúa en los centros penitenciarios ?

N.G: Se ha trabajado institucionalmente, se coordinan y se hacen allanamientos en Villavicencio y Acacías, y el porcentaje de llamadas que se hacen desde estas cárceles es mínimo por el control. Sin embargo lo que es claro es que la extorsión es un delito de oportunidad. Los bandidos llaman a números al azar y ellos mismos admiten que es fácil engañar a las personas.

PDM: ¿Cuál es la modalidad más usada?

N.G: Antes se hacían pasar por delincuentes, ahora es suplantación de autoridad. Llaman y hacen creer que un familiar está en líos judiciales y debe consignar plata. Muchas personas son muy incautas, además dejan demasiada información de su vida privada en redes sociales que es aprovechada por los delincuentes.

PDM: ¿Qué se debe hacer cuando se recibe una llamada de estas?   

N.G.: Lo primero es conservar la calma, no caer en los escenarios que quiere crear el delincuente. Trate de escuchar bien lo que le dicen y reflexione sobre las mentiras que le pueden estar diciendo. Tome el número de la llamada y acuda a la línea 165.

PDM: ¿Hay extorsiones sexuales?

N.G.: Claro. No hay controles para hacer privada esa información que publica. Los jóvenes suben todo a redes y revelan lo que hace la familia. Se toman fotos sin ropa y luego intercambian ese contenido íntimo por redes para después extorsionarlos. Los hombres son los que más caen en esta modalidad. Las mujeres también son vulnerables en páginas para conseguir pareja. Debemos blindar la información que se sube a redes.

PDM: ¿En secuestros cómo están las estadísticas?

N.G: Este año hemos tenido tres casos y los tres han terminado con operaciones exitosas de rescate y capturas de los delincuentes. El trabajo con los Fiscales ha sido efectivo. El más reciente caso fue de un ingeniero que duró una semana secuestrado y lo liberamos. Los secuestros se ha reducido bastante, pero invitamos a las personas a que tomen las medidas autoprotección.

PDM: ¿En medio de tanto trabajo le queda tiempo para usted?

N.G.: Una ventaja es que soy soltera y no tengo hijos así que el tiempo se lo dedico a la Institución. Hago mucho deporte y cuando puedo estoy con mi familia. El estilo de vida que tengo lo disfruto y soy feliz así, pese a que el imaginario es que las mujeres deben casarse y tener hijos para desarrollarse como tal.

PDM: ¿Un mensaje para las mujeres?  

N.G.: En mi recorrido por los municipios me doy cuenta que son las mujeres las que trabajan, cultivan, crían a sus hijos.  Hay muchas luchadoras y lo importante es que nosotras mismas hagamos algo por nuestro desarrollo sin esperar a que alguien venga a hacerlo. Las mujeres en el Meta estamos para grandes cosas.