‘Buses chimenea’: la nube negra que amenaza a Villavicencio

Transporte Colectivo en Villavicencio

Por Rosario Moreno

La disminución en la concentración de Material Particulado durante la Jornada del Transporte Sostenible, el pasado jueves 22 de septiembre, en el punto de Cofrem sobre la avenida Catama de Villavicencio, demostró la polución que genera el transporte colectivo en la ciudad. 

Allí está ubicada la estación de vigilancia de Cormacarena, que ha registrado en días normales, durante las horas pico, hasta 216 µg/m3. Este dato quiere decir que en este punto de la ciudad, por cada metro cúbico de aire hay 216 microgramos de polución o de materiales contaminantes.

Si bien, la conclusión del estudio de la autoridad ambiental indica que no excede el límite de la norma que es de 200 µg/m3 , otras personas consideran que para una ciudad intermedia con Villavicencio, estamos casi rebosando los estándares permitidos.

Entonces ¿qué tanto contamina el transporte público colectivo el aire en la ciudad?

Cormacarena, por su parte, indicó a Periódico del Meta que “Villavicencio presenta una incidencia significativa a nivel de calidad del aire por el uso de vehículos que funcionan con combustible tipo diésel, los cuales componen principalmente el parque automotor de transporte público. Esta clase de vehículos aportar el 80% de la emisión de material particulado, sin mencionar que también son generadores de otros gases contaminantes como óxidos de nitrógeno y azufre y dióxido de carbono”.

Los vehículos que trabajan con diésel son los mayores contaminantes. Producen dióxido de carbono, monóxido de carbono, óxidos  de nitrógeno, óxidos de azufre, producen incluso derivados del Zenico, petróleo, gasolina y Acpm

Justamente porque estamos en el límite de lo que es permitido en materia de contaminación, la Alcaldía de Villavicencio impulsa un proyecto para disminuir las emisiones de estos gases, especialmente en el transporte público. El objetivo es lograr cambiar la flota automotor con la que cuenta en este momento la ciudad.

A través de la Secretaría de Movilidad realiza un  proceso para tener vehículos de cero emisiones y de bajas emisiones de gases, con un proyecto con el Fondo Británico quien apoya financieramente, para desarrollar el Plan Maestro de Movilidad Sostenible y Segura y la estructuración técnica, legal y financiera del Sistema Estratégico de Transporte Público (SETP).

Buses colectivos

Se busca la cofinanciación que permita apoyar a los transportadores con una financiación del 70% del valor de los vehículos, y de esta manera poder renovar la flota  de 1.017 colectivos.

La administración municipal espera sustituir el 30 por ciento de los buses en los próximos años y  con esto cumplir la ley 1964 del 2019, que exige que se debe tener un porcentaje de vehículos de cero y baja emisiones en el transporte público.

“Cuando llegamos a la administración nuestro objetivo era el de poder sustituir un 30 por ciento de la flota  en los 4 años de administración por vehículos de cero emisiones y bajas emisiones de gases, pero esto no será posible debido a que por motivo de la pandemia el Gobierno Nacional (anterior)  le extendió la vida útil a estos automotores”, indicó Adolfo Rodríguez, director de Planeación y Prospectiva de la Secretaria de Movilidad de Villavicencio.

Agregó que “los vehículos de transporte público tenían una vida útil de 20 años, pero a raíz de la Ley 2198 del 25 de enero de 2022 del gobierno Nacional, esta se extendió a 4 años más«.

Villavicencio se había convertido en una plaza de compra de vehículos usados y algunos empresarios traían busetas de segunda de otras ciudades, con una limitada vida útil de 5 a 6 años que matriculaban y comenzaban a operar con los efectos contaminantes del caso.

Para controlar y vigilar la contaminación del aire la Secretaria de Movilidad, con los agentes de tránsito, verifica que estos vehículos tengan su revisión tecnomecánica, la cual se hace anualmente en los Centros de Diagnósticos Automotriz (CDA). Si los vehículos no tienen  este certificado los agentes los remiten a estos centros ya que ellos no tienen como medir las emisiones de gases.

Los transportadores

Para los transportadores las cosas no son tan sencillas como simplemente cambiar de buses. Antes de hacerlo, consideran, lo que debe hacer la administración municipal es  arreglar la malla vial y construir más vías para que el transporte público se pueda movilizar.

“Este proyecto del alcalde de querer cambiar  las colectivas por vehículos de cero y bajas emisiones lo que busca es acabar con los empresarios con los pequeños propietarios, con los talleres, los mecánicos y los conductores, que son como unas 5000 familias que dependen económicamente de esto”, expreso Luis Fuentes, Gerente de Unirutas, la empresa que administra las rutas y los buses en  Villavicencio.

Para el empresario, el tema de la malla vial de Villavicencio es prioritario, ya que la ciudad no cuenta con buenas vías y eso hace que los vehículos se dañen, “los vehículos que trabajan, están trabajando a perdida porque lo que se hace en la semana el sábado hay que meterlo al taller y las ganancias se van en esas reparaciones, lo que nos estamos es quebrando con eso”.

Nosotros hicimos una propuesta al gobierno municipal de traer vehículos a gas, porque los eléctricos son muy costosos, un bus de eso está costando más de 1.000 millones de pesos. Nosotros no somos los que más contaminamos el aire hay otros tipos de transportes que contaminan más”, manifestó el gerente de Unirutas.

Los conductores opinan que hay que buscar más energías limpias, porque ahora los vehículos que están saliendo son cero emisiones y bajas emisiones, además porque no tenemos vías en buen estado lo cual genera que los carros se dañen.

Leonardo Calderón, conductor de Cootransmeta, dijo que “la principal entidad municipal que debe realizar el control de emisiones de gases para que los buses que están generando esta contaminación no anden transitando por las vías de Villavicencio, es la Secretaría de Movilidad y ese trabajo no lo están haciendo como debe ser”.