Carta a Isabel y Cristina

Foto: Cortesía Q'Ddestino.com

Por Nelson Augusto López

Consultor

Yo conocí El Gólgota, más arriba de sus emprendimientos turísticos, en límites entre Lejanías y Mesetas, predio de Eustorgio Suárez, un campesino noble y consagrado a su oficio. Allí estuve en misión de trabajo institucional. Desde ese alto que parecía un faro, reconocí el fantástico potencial productivo y turístico de la región.

Hoy, Isabel y Cristina, seguimos embelesados con esos paisajes y admirados por sus capacidades y tenacidad para emprender proyectos turísticos. Tú, Isabel, con tu esposo en la Finca Ecoturística Cascada de Azufre. Tú, Cristina, con tu familia al frente de Maravillas del Güejar. Dos sitios de naturaleza pura que el coronavirus aisló.

Supongo, Isabel, que extrañas los visitantes. Pero mira cómo ha crecido el proyecto desde aquella vez que tu primera casa fue una cueva. Hoy, a punta de esfuerzo y sudor, tu proyecto se viene consolidando, con algún apoyo institucional. Y lo que falta, dirás.

Cristina, te he visto contemplando desde el mirador de tu casa esa bella campiña verde que el río Güejar adorna en su travesía, tal vez buscando inspiración para superar las dificultades actuales, para reinventarse, término de moda.

El letal covid ha inducido a las malas un cambio de ‘chip’. Pero ustedes, curtidas y resilientes en el tema, saben que el reto está en el turismo de naturaleza, con espacios verdes y abiertos para respirar aire limpio, de senderos ecológicos, de ríos sin contaminación.

El futuro será un turismo sostenible y saludable. Con bioposadas rurales, energía natural y agricultura orgánica para producir alimentos saludables. Y para los emprendedores turísticos, protocolos especiales de bioseguridad. Porque la confianza será de parte y parte.

Ustedes esperan, como muchos, que se fortalezca la política de turismo. Con su capacidad empresarial, la innovación y el apoyo institucional se aprovecharán mejor las oportunidades y hasta sus proyectos podrían ser modelos en la era poscovid.