Carta al Niño Dios

Nelson Augusto López

Querido Niño Dios, aprovecho la Navidad para escribirle esta carta y pedirle algunos regalos para nuestro Departamento del Meta. No es un Derecho de Petición por más que parezca: Una nueva agenda petrolera.

El petróleo nos tiene atrapados en una economía de enclave (no se integra a la economía departamental). Volvió la economía del departamento en importadora de bienes y servicios. Sus exportaciones son solo petróleo (98%).

En la fase de inversión el petróleo mueve recursos y mueve la malla ofreciendo alguna mano de obra. Luego extrae el producto, remesa utilidades ¡y chao! Las rentas no se quedan en el departamento. Además, Niño Dios, el petróleo es excluyente en la demanda de empleo. Desplaza la mano de obra calificada y no calificada.

Empuja sin piedad la diáspora (éxodo) de profesionales y técnicos que salen del departamento en busca de empleo, la mayoría son jóvenes que se han capacitado y los más golpeados por el desempleo (17.3%).

Encarece los costos de producción y la rentabilidad en sectores importantes como el agropecuario. Por eso te pedimos una nueva agenda petrolera para el Meta, justa, equitativa y que compense el impacto ambiental.

Un Juego de solucionática para los gobernantes. Este juego es para que nuestros gobernantes aprendan el arte de la solucionática y no se queden como corcho en remolino en las quejas, reclamos y enunciados de la problemática.

Que se vuelvan creativos en la búsqueda de soluciones a los problemas de la gente y se inspiren para desarrollar el potencial del territorio. Que no diseñen planes de desarrollo estilo formaleta Google, que innoven y convoquen para elevar la competitividad y el bienestar social. Novedoso juego para el buen gobierno.

Alcaldes y funcionarios están desgastados con los aberrantes “talleres de capacitación”. Ellos necesitan innovar la gestión, pero con tanto taller creen que solo los buscan para ponerles la toga de mecánicos, oficio respetable que no es lo suyo.