Chirajara no se cayó sólo por un error de diseño, según tribunal de arbitramento

Foto: Gutavo Torrijos - El Espectador

Redacción por: El Espectador

El diseñador y constructor del viaducto, Gisaico, no fue encontrado responsable, pero debe indemnizar a Coviandes por el incumplimiento del contrato.

Este lunes, el tribunal de arbitramento que llevaba la demanda de la concesión a cargo de la vía Bogotá-Villavicencio, Coviandes (a través de la empresa Coninvial), contra Gisaico, que diseñó y construyó el viaducto de Chirajara, negó que el constructor fuera responsable del desplome de la estructura. El viaducto se cayó mientras estaba en construcción, hecho que cobró la vida de nueve personas el 15 de enero de 2018.

Los árbitros resolvieron negar la pretensión de la demanda argumentando que «no está probado en el expediente que el error de diseño haya sido la única causa del desplome de la pila b». También aseguraron que no existe prueba de que se haya presentado un caso fortuito o fuerza mayor a la cual se atribuyan los hechos.

Sin embargo, dado que el contrato obligaba a Gisaico a hacer entrega del puente Chirajara a más tardar el 28 de febrero de 2018, el Tribunal obligó a esta firma de ingenieros a pagar $6.000 millones como indemnización por los perjuicios ocasionados a Coninvial.

Finalmente, el tribunal terminó y líquido el contrato que celebraron las dos partes a principios de 2015.

El fallo fue proferido por los árbitros del Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá Juan Pablo Cárdenas Mejía, abogado de la Universidad del Rosario con especialización en derecho civil y comercial y experiencia en infraestructura, y César Negret Mosquera, abogado de la Universidad del Cauca experto en derecho administrativo y de infraestructura, junto a una serie de peritos que estudiaron la evidencia, incluidos ochos estudios que se han elaborado en Colombia y el extranjero sobre las razones del colapso.

El grupo francés Eiffage —el tercero más importante de Francia y el octavo en Europa—, en su alianza con la firma colombiana Puentes y Torones, fue seleccionado en octubre de 2018 como el encargado del diseño y la construcción del nuevo viaducto de Chirajara, en la vía Bogotá-Villavicencio, tras concluir el proceso de licitación privada de Coviandes.

El consorcio Eiffage Puentes y Torones presentó una propuesta inicial de un puente atirantado de 446 metros de longitud, soportado por torres en forma de Y, con el que los vehículos pasarían 150 metros por encima de la quebrada Chirajara. El cronograma acordado proyectaba un plazo de 27 meses (cinco de solo estudios, tres de estudios y preconstrucción, y 19 de construcción) para poner el puente en servicio en febrero de 2021.

Para cumplir con esta fecha el proceso de construcción debía comenzar en mayo de 2019, pero a la fecha no han arrancado los trabajos, pues hay una discrepancia sobre la norma técnica aplicable al diseño del puente que no ha resuelto la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI). A principios de este año el Gobierno autorizó que se hicieran unas perforaciones junto a las bases del viaducto para analizar las condiciones topográficas y de estabilidad de la zona, y establecer cuál es el mejor proceso constructivo para empezar la ejecución de las obras en marzo.

El Espectador pudo conocer que Eiffage Puentes y Torones y Coviandes están discutiendo un aplazamiento del contrato dados los retrasos en el cronograma, especialmente porque la firma colombofrancesa tiene equipos en la zona que no han podido utilizarse y que le generan costos.