miércoles, 21 de febrero de 2024
Particulares Pico y placa Miércoles 3 y 4

Cuando sus restos van al agua | Opinión


Cuando sus restos van al agua | Opinión 1
Río Güejar
RP
Redacción PDM

COMPARTE

Por Nelson Augusto López

Consultor

Cuando sus restos van al agua | Opinión 2
Nelson Augusto López

¿A dónde irán los restos humanos tragados por las aguas llaneras? Pregunta que me persiguió siempre después de sobrevivir de niño al ahogamiento en un río llanero. La respuesta me llevaría con el tiempo al fascinante mundo de las venas de agua de la región, únicas en el planeta, que aún no redescubrimos.

Los restos podrían viajar por el mundo a través de los ríos Guatiquía, Humea, Manacacías u otros, dependiendo del lugar de partida, para tomar el curso del río Meta, el Orinoco y con este el delta de Amacuro, en Venezuela, entrar al océano Atlántico y llegar a otros continentes.

Le interesa leer: Opinión || Efectos de la inocencia de Unión Magdalena

Pero el recorrido no es directo, hay recovecos. Sería directo con canales que conecten los ríos; por ejemplo, uno entre el Meta y el Ariari a través del caño Camoa y unirse al río Guaviare que corre paralelo al Meta. El llano tiene opciones de canales fluviales; incluso podría conectarse con Brasil mediante un canal entre los ríos Meta y Muco para llegar al río Negro.

‘¿Qué está fumando, Nelson?’, me dijo un amigo; ‘llano’, le respondí. Solo buscaba respuestas y sorpréndase: existe la ley 69 de 1964 que ordena la construcción de varios canales fluviales en el llano; ‘otra pintada de pajaritos en el aire’, contestó con ironía. Pero la región se pinta sus propios pajaritos.

Otro amigo extranjero me comentó extrañado: ‘si ese potencial hídrico lo tiene mi país, esos canales ya estuvieran hechos, su llano es el tercer girador mundial de agua al mar’, lo repitió tres veces con los ojos bien abiertos. Una visión a otro nivel, aquí lo llaman esoterismo y sueños.

Puede leer: Jóvenes sin miedo a la muerte | Editorial

El cuento es más largo, retomemos. Las cenizas de los seres queridos que algunos lanzan a aguas llaneras tendrían una ruta y un destino intercontinental, no importa que ya sean moléculas o átomos: a Europa por los ríos Meta, Orinoco y el Atlántico, el camino más corto entre Bogotá y París, según el experto Eliseo Reclus. O directo al cielo si las cenizas se evaporan y se portó bien. Usted elige


RP
Redacción PDM

Periódico del Meta realiza una reserva expresa de las reproducciones y usos de las obras y otras prestaciones accesibles desde este sitio web a medios de lectura mecánica u otros medios que resulten adecuados a tal fin. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular.


Entérese de toda la información


Conéctese a nuestras redes sociales