De la Policía al góspel

Ha gabrado 10 sencillos que los tiene colgados en YouTube y con sus video blogs promueve principios y valores ante tanto bombardeo

A Jesús David García, su padre le inculcó, desde que tenía ocho años, amor por la música. A través de técnicas básicas y otras que aprendió de manera empírica, aprendió a cantar y desde entonces buscó la manera de vivir para cantar.

A los 18 años ingresó a prestar el servicio militar obligatorio en la Policía Nacional y allí se quedó. Hizo curso como profesional, fue patrullero seis años y tuvo la oportunidad de estudiar comunicación social en la Universidad San Alfonso.

Es tocayo de uno de los cantantes más populares de la década de los sesentas, Jesus David Quintana, que conocían en las emisoras románticas como ‘El Motilón de oro’. El llanero se llama Jesus David García, es músico pero también fue policía, y desde la Institución le obsequió a Mesetas, Puerto Lleras y Lejanías los primeros himnos de esos municipios, obras musicales en las que él trabajó como compositor e intérprete.

A pesar de esas maravillosas experiencias, que lo enriquecieron como artista, en su quehacer como policía también tuvo que vivir esa época oscura de la violencia desde municipios como Uribe y otros lugares del sur del Departamento del Meta que en su momentos fueron epicentro de grandes confrontaciones entre guerrilla, paramilitares y la Fuerza Pública. Eso también lo marcó y lo sensibilizó aún más sobre la necesidad espiritual que tienen muchas personas.

David también trabajó en la Red de Emisoras de la Policía Nacional y tan pronto culminó sus estudios de Comunicación Social decidió retirarse de la institución para dedicarse de lleno a la música y a su profesión, pero no desde la institucionalidad.

Contrario a lo que muchos policías buscan al ingresar, Jesús David no buscó quedarse y ascender dentro de la institución sino que fue una experiencia más para construir sus sueños musicales.

“La música para mí es un refugio especial, el lugar propicio para poder expresarle a los demás lo que siento, pero sobre todo para liberar mi espíritu. Es decir que la música es un complemento entre la vida, la realidad, los sueños y los sentimientos”, dice Jesus David.
La música Góspel para él es un trampolín para encontrarse de cara don Dios, con la paz que emana su presencia en la vida de todos los seres humanos, sean creyentes o no, que siempre serán cobijados con las bendiciones del Salvador, por eso hace música cristina para trasmitirle a la sociedad un mensaje de paz, tranquilidad y amor, cosas que para él se encuentran en el camino de Dios.

“Desde hace dos años empecé a grabar música profesionalmente y hoy tengo alrededor de 10 sencillos musicales, entre ellos: Sopla Sobre Mí, Bajo tu Abrigo, Veo a Jesús, Déjame Latir, Quiero Refugiarme en Ti y Gracias Amigo Policía”, cuenta el ex patrullero.
Hace un año, para la visita del Papa Francisco a Villavicencio, interpretó a dúo con el artista llanero, Jhon Onofre, el tema “Mensajero de Dios”, en el escenario donde el Sumo Pontífice realizó la eucaristía, ante más de 600.000 feligreses. Para David, ese fue el mejor momento, no solo de su carrera musical, sino de su vida.

Actualmente, David tiene 35 años, trabaja en la parroquia Nuestra Señora del Rosario en el barrio Las Américas de Villavicencio, y en la Fundación Amor y Vida. Además, da clases de música, está casado y tiene un bebé de dos años y medio.

Hace poco incursionó en los blogs, en donde pretende tocar temas de interés general enfocados en los principios y valores. Su primer video es: “Católicos vs Democracia” en donde habla de las pasadas elecciones presidenciales, en el audiovisual invitó a los más de 2.000 suscriptores de su canal de YouTube a participar de los comicios electorales, de manera autónoma, sin olvidar la importancia de la participación activa para propiciar cambios reales en la sociedad y en el país.

“Cada domingo tengo cuatro conciertos que los disfruto mucho porque es ante los fieles de la Iglesia. Ese es el mejor reconocimiento que se puede hacer a un artista, que la gente vibre con la música que uno interpreta”, puntualiza García