Ser líder social e indígena

Cortesía: Unidad para las Víctimas

Reinaldo Suarez en un indígena de la etnia Tucana procedente del Vaupés, quien llego a Villavicencio hace 19 años víctima de conflicto armado colombiano a raíz de la toma a Mitú, donde ejercía como enfermero, sin embargo, tras sobrevivir a esa cruenta operación, las amenazas del frente primero de las Farc lo obligaron a huir de esta capital.

“Somos víctimas por problemas de orden público, lo cual afectó mucho nuestra población. Nos amenazaron directamente, con reclutar a los niños, por problemas que tenían con familiares, compañeros que estaban con nosotros, por eso Salí con mis dos hijos y lo que pude recoger, mi esposa salió después” declara Reinaldo.

A sus 56 años, Reinaldo es representante legal de la Corporación Indígena Desplazada de la Orinoquia y Amazonia Colombiana (Corpidoac), compuesta por 247 familias indígenas víctimas, equivalentes a 1384 personas, pertenecientes a 13 etnias, entre las se encuentran los Guananos, Piratapuyos, Sirianós y los Tatuyos.

Su labor lo ha llevado a liderar distintos proyectos en pro de las comunidades por las que trabaja, como la construcción del proyecto de Política Pública Indígena, conformar la Oficina de Asuntos Indígenas y la realización del primer Congreso Departamental de los Pueblos Indígenas del Meta en el 2011, iniciativas que contribuyeron a su visibilización como víctimas.

“Desde que llegamos, nosotros como pueblos indígenas, no éramos reconocidos, porque lo que decían las entidades, es que el único lugar donde existían pueblos indígenas era en Puerto Gaitán, por eso nos motivamos, nos organizamos y en este momento ya reconocen que existimos aquí, en el casco urbano de Villavicencio” reitera Reinaldo Suarez.

Cortesía: Unidad para las Víctimas

Sin embargo, asegura que los gobiernos locales se encuentran en deuda ante la implementación de la Política Publica Indígena, “había unos compromisos a raíz del primer congreso, la única parte que se cumplió fue la ordenanza 840 de 2011 y la Oficina de Asuntos Indígenas, pero había otras cosas, como la falta de ampliación del territorio, el tema de agua potable, el tema de proyectos y programas productivos, eso no se dio”, afirma Reinaldo.

Actualmente la corporación lidera procesos organizativos y estructurales en conjunto con la Agencia de Cooperación Técnica, Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ), enfocados en la artesanía y comida indígena que actualmente comercializan en el parque lLas Malocas y en la plaza Los Libertadores lo domingos desde las 6:30 de la mañana, con la meta de lograr la preservación de su cultura y que las nuevas generaciones no se desarraiguen de sus tradiciones ancestrales.

“Estamos mirando cómo y cuándo nos entregan un espacio en el Parque de las Flores para poder hacer muestras gastronómicas, comida indígena y artesanías nuestras los viernes, sábados y domingos. Hay dos objetivos, primero es mantener y sostener nuestras habilidades de manualidades y fortalecer nuestros conocimientos ancestrales para no perderlos para las nuevas generaciones y el otro es tener nuestro habito de alimento nativo que consumimos en nuestro territorio y aquí lo podemos hacer, entonces queremos fortalecer y seguir perviviendo nuestra identidad cultural de todos los pueblos que hacen parte de la organización” explica Reinaldo.

La organización en este momento está conformada en su gran mayoría por madres y padres cabeza de hogar, resultado del asesinato de sus parejas a manos del frente primero de la guerrilla, los cuales eran sabedores y chamanes en su gran mayoría, por ello lideran procesos de ubicación, establecido en el auto 266 del 2017.

Por su trabajo, don Reinaldo ha trabajado con diversas organizaciones como Naciones Unidas (ONU), la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), el Departamento de Prosperidad Social (DPS), con la Corporación Desarrollo para la Paz del Piedemonte Oriental (Cordepaz) y en este momento con Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) con respaldo de la Secretaría de Competitividad y Desarrollo de Villavicencio.

Además de liderar todos estos procesos, Reinaldo se dedica a la artesanía, con la cual logra obtener el sustento para su familia, así como lo hacen la gran mayoría de los indígenas integrantes de la corporación, aun así, no deja de lado su labor como líder.

“Me gusta liderar porque uno aprende muchas cosas, conoce mucha gente a nivel nacional, a nivel departamental, yo voy a cualquier lugar y no tengo problema, porque tengo liderazgo, he liderado mis procesos sin ir a tirarle piedra a nadie, se quién soy y de dónde vengo, por eso estoy aquí, porque me gusta proyectar, proponer e ir hablar con las entidades para que nos den proyectos y entregarlos a mis compañeros” apoya Reinaldo Suarez.

Ante su iniciativa, este líder indígena no cree volver a su territorio, el cual abandono hace 19 años junto a su familia, no obstante, es consciente de que su puesto está aquí en Villavicencio, donde puede continuar trabajando por sus ‘hermanos’, como se refiere a cada uno de los integrantes de la corporación.

“Para nosotros es muy difícil volver, ya nos tocó someternos a la nueva cultura, adherirnos a ustedes, además, si regresamos van a haber problemas, y quien nos asegura la vida de nuestros hermanos, nuestros hijos, de pronto habrán algunos que quieran volver, por lo que habría que hacer tres tipos de trabajo, un grupo que quiere retornar, otro de reubicación, y otro quienes estamos acá con vivienda en el casco urbano, hay que hacer acompañamiento para que estos compañeros puedan autosostenerse económicamente y culturalmente”, explica.

Algo que tiene claro es que la base para la construcción de la paz es garantizar estabilidad cultural, social y económica, “La paz se construirá siempre cuando nos fortalezcamos de forma económica sociocultural, a partir de ahí parte toda esa visión de paz, pero si no hay estabilidad económica, social y cultural como pueblos indígenas, como cualquier ciudadano, no va a existir paz, porque un compañero indígena con hambre, va pensar malas cosas, si nosotros como pueblos indígenas tenemos nuestra identidad fortalecida vamos a estar haciendo otro tipo de trabajo el cual nos corresponda, pero si un compañero esta suelto y no tiene apropiación de su cultura, muy difícilmente va a ver paz, por eso siempre lo he dicho, aquí vamos a generar procesos de impacto económico social y cultural” puntualiza Reinaldo Suarez.

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