Preocupación en Vistahermosa por licencias mineras y Derechos Humanos

Un foro de Derechos Humanos y medio ambiente, desarrollado la semana pasada en este municipio, permitió establecer cuáles son las preocupaciones de los campesinos en esta zona que pertenece a uno de los espacios de concentración de personas en proceso de reincorporación en el Meta.

El taller, denominado ‘Palma de Moriche, Oxígeno, Agua, Biodiversidad, Cultura y Economía Propia, es la Vida en Nuestro Territorio’, permitió dialogar, analizar e identificar rutas de trabajo con el objetivo de conocer los derechos y deberes como ciudadanos habitantes de estas zonas.

Actualmente, la mayor preocupación de la comunidad son las siete licencias entregadas para la explotación minero-energética en esta subregión, comprendida por zonas estratégicas para la conservación de la biodiversidad mundial las cuales hacen parte del Escudo Guayanés, que consta de las formaciones geológicas más antiguas del mundo y tiene afloramientos en Colombia, Venezuela y Brasil. Pero principalmente en las Guayanas. Por eso se llama así.

El municipio, ubicado al suroeste del departamento, comprende 85 veredas dispersas en 4.084 km² que comprenden este territorio.

“Hay que pensar en el complejo Macarena, Cerro Azul, Sierra de Chiribiquete, que es un ecosistema estratégico para el mundo y justamente fue denominado patrimonio mixto de la humanidad, de modo que la situación es compleja por todos los proyectos de extracción tanto de minería como de hidrocarburos, siendo un ecosistema estratégico pero que está muy amenazado”, explicó a periodicodelmeta.com Mercedes Mejía, coordinadora de la Mesa Departamental para la Defensa del Agua y Territorio del Caquetá.

Con una asistencia de 300 personas, distintos líderes comunitarios y sociales se tomaron la palabra para exponer su preocupación frente a esta y otras problemáticas que aquejan a los habitantes en materia de orden público, educación y vías de acceso.

“La defensa que hacemos nosotros es del territorio, decimos no a la intervención minero energética en nuestro territorio, no por capricho, es por lo estipulado en la ley 1989, la cual dice claro que es lo que debemos proteger, no es un capricho”, aseguró Tito Garzón Gómez.

Paz a medias

Ante la asistencia masiva por parte de la comunidad y la ausencia de instituciones como la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Área de Manejo Especial La Macarena (Cormacarena), Parques Nacionales Naturales de Colombia, Defensoría del Pueblo y el Gobierno departamental, los habitantes manifestaron su preocupación.

“De este evento iba a salir la caracterización de nuestras parcelas por parte de Parques Nacionales y Cormacarena, nos tienen confundidos con los proyectos productivos y por lo tanto estamos atrasados en el tema. La paz es agridulce porque el gobierno dice que la paz ha servido porque en los hospitales hoy hay menos policías y soldados dados de baja o heridos, pero resulta que ahora la guerra es contra el campesino, me da pena decir estas cosas, pero la paz está a medias”, expresó Mohamen Viveros, representante de la vereda Borrascosa.

De igual manera el conversatorio en torno al medio ambiente y los derechos humanos, profundizó en la educación, donde la preocupación fue por parte de los más jóvenes que asistieron al evento.

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“Cuándo van volver las escuelas rurales que había hace siete y ocho años atrás, en muchas veredas había escuelas, ya no, se fueron, hay niños que se desplazan tres y hasta cuatro horas por caminos a caballo, a pie, en moto, y es preocupante por la época invernal, en cada vereda debe haber una escuela, así sea para cinco o seis niños, porque todos somos seres humanos y tenemos derecho a la educación, y es que estos caminos están en mal estado siendo tan importantes para la movilidad y para que el campesino pueda sacar sus productos”, agregó Víctor Alfonso Gómez, habitante de la vereda Agua Linda.

Así mismo lo hizo Oscar Fernando Cruz Palacios, representante juvenil , quien expuso ante los presentes la situación que viven sus compañeros en de las escuelas, “necesitamos colaboración en material escolar a jóvenes de escasos recursos, aquí hay muchas jóvenes que no tienen recursos para sus estudios, en mi colegio al principio daban el refrigerio y el almuerzo, ahora no. ¿Qué pasa?, ya quitaron el almuerzo, duramos tres meses sin refrigerio este año y muchos niños depende de esto”, enfatizó.

Derechos Humanos

A esto se suma la actual situación de orden público y las amenazas a las cuales se ven expuestos líderes y lideresas de la región, quienes denuncian la presencia de grupos al margen de la ley entre la población. “Hay inseguridad para nosotros los líderes y del pueblo en general, necesitamos algo que más protección, hay delincuencia dentro de las veredas, hacen llamadas como si uno fuera un finquero. Nosotros tenemos derecho al trabajo, a vivir tranquilos, estamos hablando de un proceso de paz, y ya van 343 líderes asesinados, ¿Qué hacemos nosotros?”, manifestó Luis Francisco Martínez, representante legal de la vereda Los Alpes.

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