Economía Naranja

Lilian Ramírez, decana de Economía de la

Por: Lilian Andrea Ramírez Carranza

Decana de Economía Universidad Piloto

La Economía Naranja se define como el conjunto de actividades que encadenan la transformación de bienes y servicios culturales y creativos, en donde se encuentran la arquitectura, artes visuales y escénicas, artesanías, cine, diseño, editorial, investigación y desarrollo, juegos y juguetes, moda, música, publicidad, software, TV y radio, y videojuegos según lo estableció John Howkins, uno de sus principales investigadores.

No puede negarse que Colombia posee grandes potencialidades en estos tipos de bienes y servicios, lo cual ha permitido el crecimiento en términos económicos del sector de las artes y del entretenimiento (por dar un ejemplo), permitiendo de esta manera el crecimiento del sector artístico en el país y un aumento en la circulación de distintos artistas nacionales e internacionales en todos los escenarios del territorio nacional. En términos de desarrollo, esta economía podría convertirse en un sector económico que permita la dinamización de otros sub-sectores, impactando de manera positiva los indicadores de crecimiento económico y aportando al mejoramiento de la calidad de vida de varios departamentos en Colombia, cuyas riquezas se encuentran en sus artesanías, su gastronomía, sus danzas, su música, su historia y su cultura.

Sin embargo, para que esto se dé es importante investigar, analizar y plantear la mejor manera de desarrollar este tipo de encademientos, a partir de dos estrategias que podrían funcionar, por un lado, la implementación del modelo de desarrollo endógeno local y por otra la utilización de herramientas económicas cómo el análisis de insumo producto regional.

Es decir que para lograr que la economía naranja produzca los frutos que se está esperando en este campo, se debe construir un trabajo articulado entre el Estado, la academia, los empresarios (grandes, medianos y pequeños) que realmente permita consolidar oportunidades de desarrollo, crecimiento y consolidación. Si esto no se logra la economía naranja se convertirá en otra “moda” más que pasaría sin pena, ni gloria.

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