El azote de la piel

En época de vacaciones se aumentan las posibilidades de que la piel esté expuesta a riesgos que podrían generar lesiones serias. No solo el Sol es enemigo, el cuerpo está expuesto a diferentes clases de dermatitis.

La dermatitis es un término general que describe una inflamación de la piel. La dermatitis puede tener distintas causas y manifestarse de muchas formas. Generalmente, produce una erupción con comezón sobre la piel enrojecida e inflamada.

La piel afectada por la dermatitis puede formar ampollas, supurar, formar una costra o descamarse. Ejemplos de dermatitis incluyen la dermatitis atópica (eccema), la caspa y las erupciones cutáneas provocadas por el contacto con distintas sustancias, como la hiedra venenosa, los jabones y las joyas con níquel.

La dermatitis es una afección frecuente que no es contagiosa, pero puede hacerte sentir incómodo y cohibido. Una combinación de pasos de autocuidado y medicamentos puede ayudarte a tratar la dermatitis.

Cada tipo de dermatitis puede verse de un modo un poco diferente y suele afectar a distintas partes del cuerpo. Entre los tipos de dermatitis más frecuentes se incluyen los siguientes:

  • Dermatitis atópica (eccema). Esta erupción cutánea rojiza con picazón, que por lo general comienza en la infancia, se localiza en los pliegues de la piel, como en los codos, detrás de las rodillas y la parte de adelante del cuello. Si uno se rasca, la erupción puede despedir líquido y se pueden formar costras. Las personas con dermatitis atópica pueden experimentar momentos de mejora y posteriores exacerbaciones.

 Este tipo de dermatitis probablemente esté relacionada con diversos factores, entre ellos, la piel seca, una variación genética, una disfunción del sistema inmunitario, la presencia de bacterias en la piel y las condiciones ambientales.

  • Dermatitis de contacto. La erupción cutánea se produce en partes del cuerpo que estuvieron en contacto con sustancias que irritan la piel o que provocan una reacción alérgica, como la hiedra venenosa, el jabón y los aceites esenciales. La erupción rojiza puede producir ardor, escozor o picazón. Pueden aparecer ampollas.

Esta afección aparece como resultado del contacto directo con varias sustancias que irritan la piel o alérgenos, tales como la hiedra venenosa, las alhajas que contienen níquel, los productos de limpieza, los perfumes, los productos cosméticos e, incluso, los conservantes incluidos en cremas y lociones.

  • Dermatitis seborreica. Esta afección produce manchas escamosas, piel rojiza y capa persistente. Por lo general, afecta a las zonas grasosas del cuerpo, como el rostro, la parte superior del pecho y la espalda. Puede tratarse de una afección a largo plazo con períodos de remisión y exacerbaciones. Cuando este tipo de dermatitis afecta a bebés se conoce como «costra láctea».

Esta afección puede ser causada por una levadura (hongo) presente en la grasa de la piel. Las personas con dermatitis seborreica pueden experimentar períodos de remisión y de exacerbaciones según la temporada.

 

Consulta con el médico en los siguientes casos:

  • Te sientes tan incómodo que las horas de sueño y las actividades diarias se ven afectadas
  • Te duele la piel
  • Sospechas que la piel está infectada
  • Has adoptado medidas de cuidado personal y no obtuviste ningún resultado.

Prevención

Uno de los factores que puede ayudar a prevenir la dermatitis es evitar la piel seca. Estos consejos pueden ayudarte a minimizar los efectos de sequedad de la piel cuando te bañas:

  • Toma un baño o una ducha más cortos. Procura que la ducha o el baño duren entre 5 y 10 minutos. Y usa agua tibia en vez de caliente. El aceite de baño también puede ser útil.
  • Utiliza productos de limpieza que no contengan jabón o jabones suaves. Elige productos de limpieza que no contengan jabón ni fragancia, o jabones suaves. Algunos jabones pueden secar tu piel.
  • Sécate con cuidado. Luego del baño, seca la piel rápidamente rozándola con las palmas de las manos o utiliza una toalla suave y sécate dando palmaditas suaves.
  • Humecta la piel. Mientras la piel sigue húmeda, huméctala con aceite o crema. Prueba distintos productos hasta que encuentres el mejor para ti. Idealmente, el mejor producto para ti será uno seguro, eficaz, accesible y sin perfume.