El campo hecho empresa

La productividad en la zona rural de Puerto Gaitán, visibilizado principalmente a través del modelo de Mercado Campesino, está dando un giro sin precedentes en cuanto a calidad y cantidad.

Este modelo de comercio, con demanda cada vez mayor en esta parte del país, le está apostando a la educación e innovación para generar una verdadera cultura de alimentos saludables, que además buscará impactar a corto plazo la economía, salud y seguridad alimentaria de los portogaitanenses.

Y aunque ya vienen trabajando hace tres años, y ya por acuerdo del Concejo quedó institucionalizado la apertura del mercado una vez al mes, la meta es ir más allá, a tal punto, de generar una red consolidada de pequeños productores para garantizar oferta permanente, a precios competitivos frente a lo que hoy ofrece el mercado actual.

La apuesta es ambiciosa, pues si bien hoy el mercado involucra a poco más de una veintena de cultivadores, el objetivo es llegar a los cerca de 300 que, se estima, hay en
el municipio, afirmó Martha Santa, enlace para la Red Nacional de Agricultura Familiar nodo Llanos orientales.

Y es que más allá del tema comercial, hoy el modelo de Mercado Campesino como se viene trabajando, viene trabajando en otros frentes clave para la Altillanura.

“Hablar de un Mercado Campesino local es tocar un tema de interés social nacional, porque es la visibilización del pequeño productor, el que cultiva en la Altillanura puede cultivar en cualquier parte, porque estos suelos son exigentes, van en proceso de desertificación y si no se resuelve recuperar esos suelos, el campesinado en esta zona podría estar terminando”, sostuvo la dirigente.

De hecho, la fórmula viene dando tan buen resultado que, por pedido de los propios consumidores, se está preparando todo para que el mercado se haga cada 15 días, y no mensual como hasta ahora, pues por la alta demanda las existencias se están acabando en minutos y la oferta se está quedando corta.

“El mercado campesino es vital para nosotros, y para el municipio es una solución social y económica, es poder mostrar al resto del país que en la altillanura sí se puede producir,
somos la pequeña revolución de la soberanía alimentaria del municipio”, agregó.

Sin embargo, esta es solo una de las metas que están trabajando, pues también se están preparando en procesos artesanales que comparten entre todos para mejorar los procesos de cultivo y alistamiento de los productos, pues tienen absolutamente claro que la venta en
el mercado campesino va más allá de la compra y venta de alimentos, pues tiene claro que si bien quienes hacen parte de la propuesta es población rural, deben pensar y formarse
como empresarios.

“No vamos a tener producciones gigantes, vamos a tener a muchos haciendo lo mismo en pequeña escala para poder abastecer un mercado, vamos a enseñarle a la gente que, si se está comiendo un tomate orgánico, no está comiendo un tomate, está consumiendo salud
y bienestar, y esto a su vez para el campesino representa tener un mejor vivir”, resaltó la también productora rural.

Tan pronto cumplan con el objetivo de consolidar la red de pequeños productores, habrá un impacto colateral cuyo principal beneficiario será el consumidor, en razón a que si hay mayor oferta, el precio por demanda deberá estabilizarse y la brecha de costos entre los alimentos orgánicos o cultivados a través del sistema tradicional no será tan abismal (vea Preparan precios más competitivos).

Este último objetivo está directamente ligado con la propuesta de crear un complejo que les permita tener oferta abierta y permanente de lo que la tierra de Puerto Gaitán está generando, y de incluso posicionar alternativas ancestrales como el trueque para dinamizar
el comercio, el cual esperan hacer realidad, tentativamente antes del segundo semestre del 2020.

Le puede interesar leer: Conoce los puntos de información turística de Villavicencio