El ‘coco’ de los hoteleros

Una aplicación tecnológica permite que cualquier persona ofrezca su apartamento o casa como residencia turística, sin pagar impuestos y sin rendir cuentas. Hoteleros, preocupados.

 

El desarrollo de aplicaciones que se convierte en plataformas de prestación de servicios no ha alterado únicamente la dinámica de la prestación de servicio de transporte público individual, sino que también ha modificado  la prestación del servicio de hotelería. Es decir, así como los gremios de taxistas dicen que han sido afectados por Uber, los representantes del sector hotelero afrontan a Airbnb, una plataforma desde la cual cualquier persona puede ofrecer su casa o una habitación de su casa como hospedaje para turistas, sin necesidad de estar en el Registro Nacional de Turismo, es decir, sin obligación de pagar impuestos ni de ceñirse a las normas del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.

Durante el balance que se realizó sobre la temporada turística más reciente,  el director del Instituto de Turismo de Villavicencio, Lucas Orozco, afirmó: “Muchos apartamentos que se encuentran desocupados en Villavicencio, que no fueron rentados en el transcurso del año, lo que hicieron fue aprovechar la Semana Santa para vender ese servicio, lo cual obviamente está mal hecho”.

El director del Instituto de Turismo aseguró que se iban a empezar a realizar visitas a las propiedades horizontales, como conjuntos residenciales y torres de apartamentos, para prevenir el auge de la hotelería informal. Sin embargo, el efecto de ese control tardaría en verse, pues el mismo Lucas Orozco reconoció que de cara a la visita del Papa Francisco es inevitable que la ciudad colapse en materia de hospedaje.

“Probablemente la gente los va a utilizar (hospedajes informales), es algo que al Instituto y a las entidades territoriales, Alcaldía y Gobernación, se nos va a salir de las manos, porque no se cuenta con la capacidad hotelera para recibir un millón o un millón y medio de personas”, dijo el director.

¿Más barato?

El precio es, generalmente, la principal justificación para que los cuartos y los apartamentos que se ofrecen a través de plataformas no reguladas sean más apetecidos que los cuartos en los hoteles formales. A través de una comparación realizada entre  Trivago, una página que compara las ofertas de los hoteles, y Airbnb,  es posible observar que sí hay una diferencia  en los costos, que son menores en el hospedaje informal.

Uno de los ejemplos más sobresalientes  es el de un apartamento con un dormitorio y un baño que  está ubicado cerca de la Avenida 40. Tiene cocina, internet gratis y no tiene recargos por persona adicional, de manera que las dos personas para las que inicialmente es ofrecido pueden convertirse en tres o más.  El precio por noche es de 55.350 pesos.  Cerca del sector, hay otra oferta de 40 mil pesos por noche en un cuarto con dos camas, también con internet gratis y cocina disponible.

 

En comparación, un cuarto doble con internet gratis en un hotel de la misma zona, calificado con tres estrellas, según la información de la página de reservas de hoteles, cuesta 176 mil pesos, precio que puede reducirse alrededor de 25 mil pesos si se reserva con tres semanas de antelación, oferta en la que se incluye el desayuno.

La competencia por precios

 

Uno de los detalles más importantes es que tanto en la hotelería formal como en los servicios informales de hospedaje existe un amplio catálogo de posibilidades. En el caso de la hotelería formal, el hotel urbano más costoso tiene precios desde alrededor de 230 mil pesos por noche, mientras que el hotel campestre más costoso, siempre según la información de la página web, tiene precios cercanos a los 250 mil pesos por noche.

En la misma línea de costos, un apartamento con capacidad para albergar cinco personas, ubicado en el último piso de un edificio con servicio de vigilancia cuesta 140 mil pesos por noche.  El mismo patrón aplica para los costos bajos: mientras que el hotel urbano más barato tiene ofertas de 45 mil pesos, hay cuartos ofrecidos de manera informal que cuestan 37 mil pesos.

Reacciones

Para Mary Luz Rojas, presidenta de Cotelco capítulo Meta, el efecto de las plataformas que ofrecen hospedaje informal es evidente. De acuerdo con Rojas, las reservas en los hoteles de Villavicencio han caído cerca de un 7% desde el 2016, y casi la mitad de esa disminución la atribuye Cotelco al efecto de servicios informales promovidos por aplicaciones como Airbnb.

La presidenta de Cotelco Meta advierte que, de continuar el uso de estas plataformas informales, el sector hotelero formal podría afrontar graves consecuencias económicas. De hecho, esa fue una de las mayores  preocupaciones expresadas por el sector en una reunión recientemente realizada en Pereira, en la que se dieron cita representantes de todo el país. 

Además, Mary Luz Rojas explica que todavía no se han incrementado las reservas en los hoteles para el mes de septiembre y dice que si no se toman las medidas correspondientes, la principal consecuencia negativa sería la pérdida de reputación de la región, porque, si bien no es posible generalizar, las personas que ofrecen hospedaje en apartamentos privados no cuentan con preparación y no están calificadas para atender turistas.