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domingo, 28 de junio de 2026
Pico y placa : No aplica

El comandante del Gaula de la Policía Nacional en el Meta, habla de las modalidades de extorsión | Entrevista

El comandante del Gaula de la Policía Nacional en el Meta, habla de las modalidades de extorsión | Entrevista 1
El oficial alertó sobre el aumento de los falsos servicios y recordó que la línea 165 está habilitada para denunciar cualquier intento de intimidación o fraude.
RP
Redacción PDM

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Las modalidades de extorsión en el Meta han cambiado con el paso de los años, ya no se trata únicamente de llamadas intimidantes o panfletos atribuidos a grupos armados ilegales, las plataformas digitales se prestan de manera directa para este tipo de hechos delictivos.  Ante este panorama, el comandante del Gaula de la Policía Nacional en el Meta, mayor Diego Alejandro Restrepo García (D.R.), conversó con Periódico del Meta (PDM) sobre las modalidades más frecuentes que se están presentando en la región, las zonas donde se han detectado casos recientes y las recomendaciones para evitar caer en estas redes criminales.

Por Daniel E. Jiménez Zambrano

PDM: ¿Cuáles son las principales modalidades de extorsión que se registran en el Meta?

D.R.: Hoy en día la extorsión ha tenido una evolución importante, no solamente en el Meta sino en todo el país. Los delincuentes han transformado sus métodos y muchas personas desconocen las modalidades que existen actualmente. Esto ha generado un aumento de denuncias, lo cual también nos permite tener más herramientas para investigar y judicializar a quienes están detrás de estos hechos.

Una de las modalidades que más se está presentando en el Meta es el denominado falso servicio. Es una estrategia en la que los delincuentes contactan a las personas a través de plataformas digitales, redes sociales, aplicaciones de compra y venta o incluso mediante ofertas de trabajo y contratación de servicios.

PDM: ¿Cómo funciona esa modalidad?

D.R.: Los delincuentes buscan personas que estén vendiendo algún producto, ofreciendo un servicio o buscando empleo. Los contactan y les proponen una reunión o un trabajo en un lugar determinado.

Durante el proceso obtienen información básica sobre la víctima: en qué vehículo se moviliza, desde dónde sale, cuánto tiempo tarda en llegar y otros detalles. Mientras la persona se desplaza, mantienen contacto permanente por teléfono.

Generalmente la citan en zonas rurales o sectores apartados donde la señal de telefonía es deficiente. Una vez llega al lugar, comienzan las amenazas.

PDM: ¿Qué ocurre cuando la víctima llega al sitio acordado?

D.R.: Se presentan dos escenarios. El primero es que todo ocurre únicamente por teléfono. Los delincuentes le dicen a la persona que ingresó a una zona controlada por un grupo armado ilegal y que para salir debe pagar una suma de dinero.

Luego solicitan números telefónicos de familiares o conocidos y empiezan a llamarlos para exigir un supuesto rescate. Utilizan técnicas para unir llamadas y hacer creer que la víctima realmente está retenida por una organización criminal.

El segundo escenario es más grave. En este caso sí existe un abordaje físico de la víctima. Los delincuentes la retienen temporalmente, toman fotografías o videos y los envían a sus familiares para presionarlos a realizar pagos.

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PDM: ¿Qué recomendaciones pueden seguir las personas para evitar caer en esto?

D.R.: Lo primero es verificar con quién están hablando. Si van a prestar un servicio, solicitar algún pago anticipado o algún mecanismo de validación de la contratación.

También recomendamos no acudir solos a las citas. Es importante compartir la ubicación en tiempo real con familiares o personas de confianza y, si existen dudas, informar previamente a la Policía Nacional.

Hay sectores específicos donde hemos tenido casos reiterados y por eso es importante que las personas nos informen cuando son citadas a lugares apartados.

Si alguien está vendiendo un vehículo o algún bien y recibe ofertas demasiado atractivas o propuestas poco creíbles, debe desconfiar. Muchas veces los delincuentes utilizan precisamente ese tipo de ofertas para atraer a las víctimas.

PDM: ¿En qué zonas del Meta se han presentado más casos?

D.R.: Hemos identificado casos principalmente en Villavicencio y en corredores viales hacia municipios cercanos. También hemos tenido situaciones reportadas en Acacías, Granada y Guamal.

Es importante aclarar que, en la mayoría de estos casos, no estamos hablando de estructuras armadas organizadas. Son delincuentes comunes que suplantan a grupos ilegales para generar miedo y lograr que las personas entreguen dinero.

PDM: ¿Cómo se diferencia esta modalidad de las extorsiones realizadas por grupos armados ilegales?

D.R.: Existe una modalidad conocida como la extorsión clásica, en la que la víctima recibe un panfleto o un mensaje por WhatsApp a nombre suyo o de su empresa. En estos mensajes la citan a una reunión en una zona rural y el documento aparece firmado por algún supuesto integrante de una organización armada ilegal.

La intención es obligar a la persona a desplazarse hasta un territorio donde estos grupos tienen influencia para exigirle pagos o contribuciones ilegales. Nuestra recomendación es muy clara: no acudir a esas citas y denunciar inmediatamente. Esa información nos permite coordinar acciones con el Ejército, la Fuerza Aeroespacial y demás autoridades para actuar frente a estas estructuras.

PDM: Si una persona cayó en el falso servicio, ¿qué debe hacer?

D.R.: Si la persona está sola y únicamente está siendo intimidada por teléfono, lo primero que debe hacer es colgar la llamada.

Los delincuentes utilizan el miedo para controlar a la víctima. Pueden decirle que la están observando o que hay personas armadas cerca, pero si no existe un contacto físico, lo recomendable es terminar la comunicación, conservar la calma y comunicarse inmediatamente con familiares o con la Policía. También puede regresar a un lugar seguro y reportar lo ocurrido a través de la línea 165 del Gaula.

Si ya existe un abordaje físico, la situación cambia porque la prioridad es proteger la integridad de la víctima. Por eso insistimos tanto en la prevención y en evitar acudir a encuentros con personas desconocidas en lugares apartados.

PDM: Desde la ciudadanía también surgen dudas sobre el papel de los CAI. ¿Qué función cumplen frente a estas situaciones?

D.R.: Los CAI son el primer punto de atención para los ciudadanos. Funcionan como una especie de recepción inicial donde las personas pueden reportar situaciones sospechosas, recibir orientación o ser direccionadas hacia las dependencias competentes.

Aunque el personal del CAI permanece en un punto fijo, desde allí se coordina la atención con patrullas, unidades especializadas y otras instituciones de emergencia.

Es un canal fundamental para que la comunidad informe oportunamente cualquier situación que pueda representar un riesgo.

PDM: ¿Qué mensaje le envía a los metenses?

D.R.: Recordarles nuestra campaña nacional: ‘Yo no pago, yo denuncio’. Invitamos a toda la comunidad a comunicarse con la línea gratuita 165 ante cualquier intento de extorsión. Además, se aproxima una temporada de alto movimiento comercial por el pago de primas y los delincuentes suelen aprovechar este contexto para cometer fraudes digitales. Por eso recomendamos verificar cuidadosamente las páginas web donde realizan compras, revisar las direcciones URL y desconfiar de enlaces sospechosos.

La invitación es a no actuar con miedo, sino con precaución. La tecnología ofrece muchas ventajas, pero también exige mayor atención para evitar convertirse en víctima de los delincuentes.


RP
Redacción PDM

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