El difícil momento del arroz

El arroz ha perdido peso entre la agroindustria nacional. Son varios los errores que se le han cometido para que ello suceda, dicen expertos.

El sector arrocero en Colombia actualmente atraviesa por un difícil momento. Los precios bajos, importaciones, el cambio climático y altos costos de producción, entre otras amenazas, ha llevado a replantear el futuro de este grano. El año anterior la producción arrocera se incrementó, pero en estos momentos el país no cuenta con la infraestructura suficiente ni la cultura necesaria para poder competir hacia los mercados internacionales. Colombia en el 2016 ocupaba el puesto 61 en competitividad, pero en el 2017 cayó al 66.

En el 2017 este cultivo fue uno de los que jalonó el crecimiento del PIB agropecuario colombiano, pero su futuro está colmado de nubarrones, que, según expertos nacionales e internacionales convocados a un foro sobre competitividad del sector llamado Agroshow Pajonales, solo pueden superarse con una nueva visión, pero sobre todo con la integración de toda la cadena.

Periódico del Meta asistió a este evento, desarrollado en Ibagué, para tomarle el pulso al sector arrocero. Allí quedó claro que mientras los demás países del continente han aumentado su producción, Colombia ha decrecido 8,9%, siendo el único país de América con indicador negativo, según cifras de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura –FAO-.

“Nos hemos dedicado a producir un arroz que realmente no le sirve al industrial, no estamos respetando la propiedad intelectual, algo que países vecinos y economías tan desarrolladas como la de Estados Unidos sí lo hacen, como es el uso de cien por ciento de semillas certificadas, esto es lo que ha ayudado que estos países nos ganen en el tema de competitividad”, manifestó Francisco Bejarano Rodríguez, Presidente de la Organización Pajonales, quien fue ponente en el Foro sobre el futuro de este cultivo.

Anteriormente en el país se utilizaba en la producción arrocera un 95 por ciento de semilla certificada, pero actualmente ese porcentaje ha disminuido de manera considerable y solo se está llegando a un 30 por ciento.

Agregó Bejarano Rodríguez que es necesario bajar los costos de producción del arroz, pero esto se logra con la inversión en tecnología, en conocimiento e investigaciones.

“Tenemos que llegar a un acuerdo que involucre a toda la cadena, incluyendo hasta a las amas de casa, para luego plantear una política integral para el sector arrocero que se le pueda presentar al Ministerio de Agricultura y poder sacar adelante nuestro sector”, indicó el directivo de Pajonales.

La situación en los Llanos Orientales

Al  igual que en el resto del país, la producción de arroz en la región de los Llanos Orientales se ha visto afectada. Fernando Murillo, representante de los núcleos productivos de arroz del Meta ante el Ministerio de Agricultura, manifiesta que son varias las causas que afectan la producción de este cereal en la Orinoquia. Entre las que enumeró está el no desarrollo de la infraestructura de riego, en donde los productores de arroz se quedaron esperando que sea el Gobierno Nacional quien lo realice, cuando se podría buscar la ayuda tanto del sector privado como el público para poderlo llevar a cabo.

“Es necesario que tanto los productores como la industria molinera nacional nos apoyemos mutuamente  para poder sacar adelante este negocio o sino este negocio lastimosamente como muchos de los productos  agrícolas del país se va acabar”, expresó Murillo.

Otras soluciones para que el sector arrocero de la región salga de esta crisis son facilitar créditos blandos, infraestructura de beneficio de grano, secamiento y almacenamiento en mano de los productores para que se pueda distribuir mucho más de manera más proporcional el volumen de cosecha y que no haya mucha concentración.

El representante gremial agregó que los Llanos Orientales producen el 40% de la producción arrocera nacional, y que este año se presume una merma en el área de siembra, la cual sin embargo se considera necesaria y saludable debido a la estacionalidad con que se maneja la cosecha en esta zona del país por la falta de infraestructura de riego, ya que esta concentración genera un disturbio de mercado nacional.

Con respecto a la región de la Altillanura Murillo sostuvo que esta zona debe tener su verdadera vocación, ya que esta es un área de producción netamente ganadera ya que allí inicialmente se sembraron materiales para establecer praderas y mientras no se realice una adecuada planificación de comercialización de cosecha no se puede pensar en ampliar áreas allá.

Las cifras

El Gerente Operativo de la Organización Pajonales, dio a conocer algunas cifras claves de la actividad arrocera en el país:

  • Concentra 9,4% del área cultivada nacional por lo que, en su opinión, “vivimos del arroz” por ser de ciclo corto.
  • Casanare concentra 27,6% del área cultivada, Tolima 18,2% y Meta 13, 5% y los demás departamentos el 40%.
  • La cadena genera 2,7% de los empleos directos y el 5,1% de los indirectos del sector agrícola.
  • En los últimos 11 años la producción nacional pasó de 383.000 hectáreas a 570.000 hectáreas con un aumento del 48%.
  • Colombia es el único país del mundo que vende arroz paddy.
  • El precio del arroz está hoy en el precio más bajo desde el año 2000.
  • Colombia entre los años 60 y los 80 tenía una productividad arrocera muy similar a los países de élite de la región. después de los años 80 el país perdió la rueda y empezó a rezagarse con respecto a los demás hasta tener unas cifras muy preocupantes, mientras los demás siguieron creciendo.