El regreso de un mundialista

Aunque nacido en Medellín, este joven se ha desarrollado como deportista en Villavicencio donde ya está echando raíces.

 Esta es la historia de un joven  de 14 años que jugaba con un balón de futsal para medirse a las justas más importantes del complejo estudiantil, los intercolegiados, y no soló para disfrutar de ese maravillo juego que ilustra el rey brasileño Falcão, sino para hacer de ello el movimiento mas astuto de sus tiempos, escabullirse del “coco” del armario más común de los niños: el colegio.

 

Los entrenamientos eran las dos últimas horas de clase, excusa perfecta para que Yefri Alexander Duque pudiera escapar de la gramática de su profesora de español Veruzca Reyes, y así poder emprender el mejor viaje de su vida.

 

Yefri abrió sus ojos por primera vez en Medellín, era un 24 de marzo de 1992. Fue la capital de la montaña quien testiguó los primeros 13 años del mayor de 5 hermanos, hasta que su madre, en busca de nuevas oportunidades decide radicarse en Villavicencio.

 

Luego de jugarse unos cuantos partidos, es llamado a la selección Meta, allí, entre gambeta y gol compite hasta el 2009, cuando por primera vez es convocado a la selección Colombia, nada más para jugar el sudamericano sub 20 en Itagüí, para que después de un intenso partido frente a Brasil finalizara sub campeón. En esa oportunidad, el hijo adoptado por Villavicencio portó en su brazo la cintilla de capitán.

Llega el 2011 cuando el primer silbato sonó, la Liga Argos Futsal hacía su estreno y Yefri debutaba como profesional. Manos frías, corazón acelerado, voz entre cortada pero mente clara y enfocada, así se percibía al jugador que iniciaba su carrera con el Club Deportivo Meta.

Un nuevo llamado a la selección Colombia recibe el jugador de 1.78 metros en el 2012, su próximo reto, el Mundial de Futsal en Thailandia. Además de ser la oportunidad de salir del país, el torneo se volvía mas especial por ser la primera vez en que Colombia participaba en un torneo de esta magnitud. Y para fortuna del quintero colombiano, llegaron a ocupar el 4to lugar, hazaña que dejó satisfecho y orgulloso al joven que años atrás dejaba el algebra de Baldor por un balón.

 

A sus logros se suma la copa de campeones que con el Deportivo Meta consolidaron en la Liga Argos Futsal en el 2014, esa, era la  recompensa de todo el trabajo que tiempo atrás había acumulado, pero aún así, no era suficiente para la extensa hoja de vida del futsalero, pues el 2016 llegaba con el Mundial de Futsal que se celebraba en Colombia, un desafío mucho más grande, que aunque era la oportunidad de tener el apoyo de su familia cerca, era sentir la presión de cada corazón colombiano en las tribunas, cargaba en sus hombros la responsabilidad de hacer sentir y defender esa tricolor que con orgullo posaba en su pecho, y aunque dejó cada esfuerzo en la inmensidad del coliseo El Pueblo de Cali, una lesión que habría sufrido tiempo atrás no le permitió entregar su mejor versión.

 

Con las maletas cargadas de impotencia por no conseguir la clasificación en el mundial y una lesión que acrecentaba en su pierna, llegó el hoy jugador de 25 años a Villavicencio. Un compromiso con el equipo que le dio la oportunidad en el profesionalismo lo esperaba, un último partido contra Real Bucaramanga se iba a jugar antes de someterse a una cirugía que lo tendría fuera del maderamen por 224 días, desde aquel 7 de octubre cuando Meta cayó 13 por 5 ante el quinteto bumangués.

 

Hoy Yefri Alexander volvió a lucir la casaca verdiblanca que lo vio crecer como profesional y lo hizo en el municipio de Granada en el marco de la programación del Gobernación Sobre Ruedas, en un partido amistoso que dispuso el instituto Departamental de Deporte y Recreación, Idermeta. Duque, con algo de fatiga en su cuerpo, afronta un nuevo duelo, recuperar su nivel y porqué no, soñar con volver a portar esa camiseta amarilla que grita por si sola, orgullo colombiano.