En tiempo de crisis, volver a lo básico

Los mercados campesinos pueden ayudar a dinamizar la economía de los pequeños productores, que son los más afectados.

 

Hace seis años, José Paulino Zárate, un cultivador de la vereda Angosturas del Guape, en Lejanías (Meta), se dio cuenta de que el negocio no era venderles a los comercializadores de productos que llegaban de Bogotá a su finca, sino subirse al tren de los mercados campesinos.

Él, que habita a unas cinco horas de Villavicencio, es uno de los que está convencido de que si el Meta va a tener desabasto de alimentos o encarecimiento exagerado de precios por el colapso de la vía al Llano, será porque las autoridades no quieren ver la solución.

“Los mercados campesinos se hacen los sábados cada ocho días en Villavicencio con recursos propios; al eliminar los intermediarios, los precios son justos para el productor y para el consumidor”, dice Zárate quien se asoció con otras fincas vecinas para pagar un solo camión y que lleve los productos directamente al mercado campesino.

Si bien hace 11 años nacieron en el Meta, a raíz del centenario que cumplió el municipio montañoso de El Calvario (Meta), la estrategia de los mercados campesinos ha trabajado de manera silenciosa y hoy aparecen como alternativa para aliviar la crisis de precios que provoca el cierre de la vía al Llano.

“La disculpa es el colapso de la vía al Llano, pero es exagerado el alza de los precios. Una libra de tomate pasó de 1.000 pesos a $3.000, pero si nos cobraran solo el flete el aumento debería ser de $200. Lo que queremos decir es que esos precios pueden llegar a subir más, de manera injustificada”, dice Duperly Martínez, Gerente de la Cooperativa Multiactiva de Mercados Campesinos de la Orinoquia (Mercaorinoquia O.C.).

Esta cooperativa, con 50 productores asociados, ya ha organizado 338 mercados campesinos, los cuales se toman por lo general las plazas de los municipios o en los polideportivos de los barrios y los cuales han contado con el apoyo de la Universidad de los Llanos, Unimininuto, y la Alcaldía de Villavicencio, entre otros.

Las asociaciones tienen un marcado componente femenino, pues casi el 80 por ciento de quienes integran el grupo de productores son madres cabeza de hogar, que han visto en la iniciativa una posibilidad de ser autónomas económicamente.

En total se comercializan alrededor de 260 productos de la región, pero que también integran a campesinos de ocho municipios del Meta, cinco de Cundinamarca y 10 veredas de la capital del Meta.

“Si bien puede ser una solución para la actual crisis, los mercados campesinos necesitan más apoyo logístico para extenderse y estar a la altura del problema económico que ya se siente; para ello se necesitará el apoyo real de la Gobernación del Meta y de las alcaldías”, dice Eudoro Los mercados campesinos pueden ayudar a dinamizar la economía de los pequeños productores, que son los más afectados. Potencializar los mercados campesinos en las plazas de los municipios e incluso volver a las huertas caseras, aparecen como soluciones para obtener alimentos a bajo costo ante el colapso de la vía al Llano. Álvarez Cohecha, dirigente campesino y profesor de Unillanos, quien ha impulsado esta estrategia.

Para el líder gremial, se deben superar cosas que parecen sencillas pero que llegan a ser obstáculos como la escasez de baños públicos para los comerciantes, que deben soportar más de 12 horas de trabajo; que se extienda a por lo menos dos comunas más de Villavicencio y que haya rutas para que los productores de Cáqueza o Fómeque, que quedaron del otro lado del derrumbe, puedan volver a traer sus productos.

Para Álvarez, los mercados campesinos son una respuesta no solo a crisis como esta sino a las condiciones injustas de comercialización que les imponen a los productores: “es tan bueno que en un solo mercado campesinos pueden llegar a venderse más de 20 millones de pesos. Si no fuera una buena estrategia no llegarían cultivadores de Lejanías y otros municipios”.

Para Wilmer Roa, secretario de Competitividad de Villavicencio, ejercicios como estos han sido determinantes para que hoy, al menos 10 artículos típicos de la región como hayacas, pandearroz o innovadores como la avena de yuca o frutas deshidratadas, cuenten con posibilidades reales de abrirse espacio en grandes superficies (cadenas de supermercados).

Policía apoya

El Departamento de Policía Meta puso en marcha una ‘Vitrina Agro productiva del Campo’ en busca de generar una solución temprana y apoyo efectivo para los campesinos del departamento del Meta ante la imposibilidad de comercializar sus productos agrícolas por cuenta del cierre que se mantiene sobre la vía que une a esta región llanera con el resto del país.

‘Más de 100 productores exhibirán y comercializaran sus cosechas, aliviando de esta manera sus necesidades de autosostenimiento’, indicó el coronel Jorge Rodríguez Castellanos, Comandante Departamento de Policía Meta (e.).

Huertas caseras

Otra de las estrategias que están mirando los villavicenses para buscar los alimentos a bajo costo en la época de crisis, son las huertas caseras, un proyecto que inició la Alcaldía y en la que ya ha implementado más de 200 huertas urbanas y rurales en la capital del Meta. Este proyecto de agricultura urbana ha entregado 45 paquetes de insumos y herramientas para que las familias del sector de La Madrid, uno de los de mayor vulnerabilidad, desarrollen cultivos de hortalizas y plantas aromáticas, para lo cual reciben acompañamiento de ingenieros agrónomos.