Grupo de invidentes visitaron la Base Aérea de Apiay

Un grupo de 70 personas con limitaciones visuales integrantes del Instituto Nacional para Ciegos (INCI) y del Grupo de Especial Protección de la Secretaria de Gestión Social de la Alcaldía de Villavicencio, visitaron el Comando Aéreo de Combate N° 2, de Apiay para conocer  las aeronaves que operan en esta base militar y los servicios que prestan a las comunidades más alejadas del centro del país.

La aventura inició en el Comando Aéreo de Transporte Militar (Catam), en Cundinamarca, en donde cincuenta personas con limitaciones visuales abordaron un avión C-130 Hércules’ con destino al CACOM 2, la Base Aérea de los Llaneros y de mayor operatividad de la Fuerza Aérea Colombiana.

Una vez aterrizados en Apiay, eran esperados por otro grupo de 20 personas con iguales limitaciones, y que hacen parte del programa adelantado por la Secretaria de Gestión Social de la Alcaldía de Villavicencio.

En esta Base Militar, desde donde se cubre el 24% del territorio nacional, eran esperados por uniformados bajo el mando del brigadier general Rodrigo Alejandro Valencia Guevara, comandante de esta Unidad Militar, quienes permitieron que las personas con limitaciones visuales vivieran una experiencia inigualable.

Durante el recorrido, el grupo de 70 personas conocieron las aeronaves insignia de la Unidad Militar, como el avión de combate A-29B ‘Supertucano’, de fabricación brasilera y utilizado en el operaciones militares del conflicto colombiano y el SA-237, aeronave que hace operaciones de reconocimiento,

“Estamos muy agradecidos con la Fuerza Aérea Colombiana, porque tener la deferencia con nosotros los ciegos personas que quizás jamás habíamos volado en un avión como lo es el ‘Hércules’, tocar otro tipo de aviones, el calor humano con el que se nos ha tratado y guiado, nos deja gratamente sorprendidos y muy orgullosos de nuestra Fuerza Aérea y pues en ese ejercicio activo de conocer todas las Fuerzas Militares nos encontramos nosotros los invidentes de Colombia” fueron las palabras de Carlos Parra Dussan, director general del INCI.

Posteriormente, los invitados escucharon la narrativa de una radio novela producida por uniformados de esta Unidad Militar, en la cual experimentaron las constantes operaciones militares en donde  ‘El Ángel de acero’, como se le conoce al avión UH–60 que por sus condiciones de operatividad en situaciones meteorológicas adversas es utilizado en el rescate de compatriotas, que por diversas calamidades y largas distancias de la capital del Meta requieren de ayuda aerotransportada. 

Permanentemente el UH-60 realiza evacuación aeromédica desde lo mas recóndito de la llanura colombiana. Una de estas evacuaciones sucedió en el municipio de Mapiripán, cuando fue trasladada una mujer en los últimos momentos de trabajo de parto facilitando  con este servicio el nacimiento de su bebe.

Por su parte, María Victoria Mosquera, Directora de Grupos de Especial Protección Municipal expresó que este tipo de actividades son valiosas porque a través del tacto y el sonido, las personas inscritas en los programas tiene la oportunidad de conocer las aeronaves “Están muy contentos porque esta labor contribuye en sus habilidades motoras para desenvolverse en su cotidianidad y además fue una actividad que los sacó de su rutina” dijo Mosquera.