Inicio de una nueva Semana

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Las transformaciones que han tenido los medios de comunicación en los últimos 10 años han sido, por decir lo menos, dramáticos. Nunca antes las formas tradicionales de “dar las noticias” habían cambiado tanto en tan poco tiempo, enfrentando nuevos retos permanentemente.

La polémica por la desbandada de la Revista Semana, en la cual en menos de cinco días salieron sus columnistas más destacados; Vladdo, su caricaturista estrella; así como Ricardo Calderón, el genio detrás de las grandes investigaciones, no es más que consecuencia de las nuevas tendencias que “deben” tener en cuenta los medios y que son dictadas por las audiencias.

Sí. Aunque nuevamente hubo indignación en redes sociales por esa transformación de Semana, pues ese cambio no obedece a nada diferente que al tipo de contenidos que está consumiendo la masa de seguidores de las redes sociales. Del periodismo sobrio, de análisis y moderado, se dio paso al escandaloso, al del show mediático y a las polémicas rabiosas en vivo y en directo.

El consumo del periodismo-entretenimiento se tomó a los medios de comunicación.

De hecho, en la encuesta que presentó la firma Cifras y Conceptos, realizada entre líderes de opinión de todo el país, refleja lo que ellos también leen: Vicky Dávila, la nueva directora de Semana, es la sexta tuitera más leída, lugar en el que siquiera apareció su exdirector, Alejandro Santos Rubino. Dávila está por encima de los análisis del académico Alejandro Gaviria y las investigaciones de Ariel Ávila.

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Vicky también es una de la columnista más leídas, superando los conceptos jurídicos de Rodrigo Uprimny o del economista Salomón Kalmanovitz.

Desde hace unos cuatro años, o tal vez más, para bien o para mal, nos guste o no a los medios de comunicación, las redes sociales son la fuente principal de información, no solo en Colombia.

Si bien todo este fenómeno ayudó a democratizar la información, a diversificar las fuentes y a que los periodistas miráramos con ojo más crítico nuestra labor, también sirvió para que surgieran mercaderes de las noticias por todas partes.

Transmitir imágenes en directo sin ningún contexto o crear una página de noticias en redes o intsernet ha reemplazado al estudio de años en la academia (aunque hay que ser claros en decir que la universidad no garantiza tampoco un ejercicio íntegro de la profesión).

En medio de esta barahúnda digital, a los medios impresos nos corresponde seguir ganando espacio en el campo digital, sin venderle el alma al diablo de los “me gusta”, creer en las tendencias de los ‘bots’ o caer en las tentaciones de las noticias falsas.