La familia de don Helí halló un poco de tranquilidad

Después de siete años de desconsuelo, la familia del señor Heli Ballesteros, un ganadero de 80 años secuestrado y asesinado en cautiverio, pudo encontrar un poco de tranquilidad al recibir los restos de su ser querido.

Los hechos datan del pasado 23 de diciembre de 2011 en la vereda Candilejas, de Puerto Lleras, horas después de que se reuniera con varios de los trabajadores de su finca y darles el día libre. Desde esa fecha nadie lo volvió a ver.

Quince días después, los secuestradores pidieron 100 millones de pesos por su liberación, dinero que según su hija Estela, con esfuerzo lograron reunir y entregar en Villavicencio con la esperanza de que su padre volviera. Pero no fue así.

Hace cinco años, una persona dio señales del lugar donde estaba la fosa, sin embargo, el terreno era muy extenso y boscoso. Con la esperanza de hallarlo familiares y amigos emprendieron las tareas de rastreo y búsqueda, donde posiblemente fue sepultado el cuerpo del ganadero.

Sus restos fueron encontrados en una finca cerca a Puerto Lleras, después de los protocolos técnicos y científicos para su identificación, los resultados foráneos eran positivos con las pruebas de ADN. Efectivamente era don Helí.

Hoy viernes 12 de julio, a las 9 de la mañana, en la sede de la Fiscalía seccional de Villavicencio, se entregaron sus restos óseos a la familia y por fin pueden empezar a descansar en paz.

Su hija Estela y demás hijos, piden justicia y verdad, pues dicen que, a pesar de todo, nadie les dice qué pasó en realidad. De los implicados ya salieron varios de la cárcel, y otros se vincularon a la Justicia Especial para la Paz- JEP.