La pluma y la espada: símbolos de la guerra no armada

Con la activación del Comando de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo (CAAID), el pasado 4 de febrero, en Granada (Meta), el Ejército Nacional consolidó su estructura en la lucha de lo que el general Alberto José Mejía,  comandante del Ejército, ha denominado “la guerra no armada”. El CAAID, que tiene su propia arma, es decir, es una especialidad reconocida, estará dividido en dos brigadas y ocho batallones, que estarán a su vez compuestos por casi tres mil hombres. En el Meta, el batallón tendrá su sede en Villavicencio.

La misma misión

“Muchas veces la gente de buena fe no entiende y cree que el Ejército Multimisión es más débil, es menor, con menos capacidades. Es todo lo contrario, es un Ejército que se fortalece con capacidades para la guerra armada y para la guerra no armada, con más tecnología, con más sistemas de información, con más equipos especializados en diferentes temáticas”, dijo el general Alberto José Mejía.

Para el comandante del Ejército, serán tres los objetivos primordiales del CAAID, todos ellos relacionados con el servicio a la ciudadanía, sin dejar a un lado la prestación de seguridad, que sigue siendo la meta principal.

En palabras del general Mejía, dichos objetivos son: “Uno, continuar el proceso para consolidar los territorios y estabilizarlos para la guerra interna, el conflicto interno contra la amenaza persistente. Dos, la capacidad para prevenir y disuadir cualquier amenaza externa en nuestras fronteras. Y tres, una capacidad muy fuerte en todo lo que tiene que ver el desarrollo del país. Es un Ejército que los colombianos piden a gritos. A donde vamos nos piden carreteras, escuelas, colegios, presencia, brigadas de salud, especialistas, en fin, una cantidad de temáticas y el Ejército no se va a enclaustrar en los hoteles, sino que es un Ejército que está para servir a la comunidad, para dar la mano”.

El emblema

Los símbolos de la nueva especialidad son la espada y la pluma. Según explica el comandante del CAAID, el general Alberto Sepúlveda,  la interpretación es la siguiente: “La pluma significa que cumplimos una labor que es menos militar. Tiene que ver también con lo militar, lo académico, la formación, la educación. Y  La espada es que eso lo hacemos pero siempre estaremos atentos para proteger al pueblo colombiano”.

En el caso del departamento del Meta, se calcula que el batallón tendrá alrededor de 300 hombres y que su labor se centrará en actividades sociales, que no están ligadas a las armas convencionales sino a las estrategias comunitarias y educativas. De acuerdo con el general Sepúlveda, “los soldados portamos las armas con orgullo, pero nos vamos a dedicar a tareas de recuperación social del territorio, obras de infraestructura, proyectos productivos, de educación, temas de capacitación”.

Zona rural, campo de acción

Particularmente, en muchos municipios metenses se cumple la máxima que ha dado origen al CAAID. “Hemos trabajado muy fuerte en  desarrollar una capacidad de acción integral para permitir y facilitar el desarrollo de las comunidades. El nuevo plan de campaña ordenado por el Comando General de las Fuerzas Militares habla de la prioridad de estabilizar y consolidar los territorios en el posacuerdo. Entonces este comando va a tener ahora la capacidad de integrar todos los componentes del Ejército que trabajan por las comunidades y por el desarrollo de todas esas zonas que han sido golpeadas por la violencia”, explicó el general Alberto José Mejía, comandante del Ejército.

En especial, las tareas agropecuarias y el trabajo en las zonas rurales tendrán prioridad, ya que es en esos territorios donde la guerra se ha vivido con mayor fuerza en el más de medio siglo de conflicto interno en Colombia. Por eso, el día en que se activó el CAAID,  se realizó, al mismo tiempo y en el mismo lugar, una rueda de negocios y una muestra de casos de éxito de productores de distintas subregiones del departamento del Meta, desde San Juanito hasta Puerto Gaitán y Vista Hermosa.

“Nosotros tenemos una visión de transformación, un plan de transformación que presenta el diseño de lo que es el Ejército del futuro. Ese plan de transformación va a en fases y busca salir de un Ejército que se dedicó por 50 años a combate irregular y hacer un cambio a un Ejército que hemos denominado multimisión”, puntualizó el general Alberto Mejía, comandante del Ejército.