Las vidas y territorios que se transformaron con la implementación de los PDET

Yaneth Reina, beneficiaria PDET, ha podido emprender proyectos productivos.

Las historias de coraje de mujeres y jóvenes rurales, campesinos y comunidades étnicas del Meta, Tolima, el Pacífico Nariñense, Arauca y los Montes de María, son un ejemplo de las comunidades que están transformando sus vidas de la mano de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET).

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Estos tienen como objetivo estabilizar de manera prioritaria y con mayor celeridad, los territorios más afectados por la violencia y la pobreza e impactar a más de 6,6 millones de colombianos, habitantes de estas zonas rurales.

Tras un proceso de planeación participativa, en donde la Agencia de Renovación del Territorio convocó a las comunidades para conocer sus principales anhelos para llevar más equidad al campo colombiano, hoy sus  iniciativas se han convertido en hechos que les permiten generar empleo, fortalecerse como organizaciones y mejorar sus ingresos. 

A través de la página web https://www.renovacionterritorio.gov.co/especiales/pdet-historias-de-transformacion/ todos podrán conocer los testimonios de Yaneth Reina, Felipe Eslava, Ever Ledezma, Gladis Hernández y María Alejandra Vecino, entre otros beneficiarios, quienes desde las diferentes subregiones, en esta primera serie, cuentan sus experiencias, retos y logros de la implementación de los PDET.

El lector a través de fotografías, audios y videos, podrá conocer los testimonios, paisajes y sonidos de lo que representa vivir en la ruralidad y la reconstrucción del tejido social para estas comunidades.  

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A nivel nacional, las iniciativas propuestas por la gente de los 170 municipios PDET se han concretado en 3.354 proyectos con inversiones por más de $13 billones, recursos históricos que permiten la reactivación económica, social, la generación de empleo y el fortalecimiento institucional de estas regiones. Son producto del esfuerzo y el trabajo en equipo de entidades públicas, gobiernos territoriales, las comunidades, el sector privado y la cooperación internacional.

Historias de transformación

El primer caso es el de Yaneth Reina y la Asociación Damas de la Leche (Asodale), un grupo de más de 40 mujeres en la vereda La Argentina, en Mesetas, Meta, quienes recibieron insumos y elementos para la producción de lácteos. Ellas escriben su propia historia de paz desde su contribución a la equidad de la mujer, sobre todo a la de la mujer rural que ha sido tan afectada por la violencia y que han demostrado tener grandes capacidades para el emprendimiento.

Otra historia es la de Felipe Eslava de Tradición campesina, un joven de 26 años que con la comercialización de productos a base de cacao, sueña con deleitar al mundo. Compra el grano a los productores de la región, los transforma y ya tiene un portafolio de 10 productos, entre los que se destacan el chocolate de mesa, las chocolatinas, el cacao en polvo y otros productos que saben a “amor, amistad y paz”. 

A la par, trabajan los hombres y mujeres de la Asociación el Futuro del Mañana, quienes desde las costas de Tumaco, Nariño, reforestan los manglares con bancos de piangua, un molusco considerado por las comunidades afrocolombianas un patrimonio de la cocina tradicional del Pacífico. “Gracias a este proyecto sostenible con el medio ambiente, las especies nativas están volviendo a las playas”, sostiene Ever Ledezma, líder comunitario de la región. 

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Por su parte Gladys Hernández, es como dicen en el llano araucano: “El arpa que le da tono al joropo”. Es una mujer que habla con orgullo de los PDET pues a pesar de las dificultades de orden público por las que pasa su departamento, le están permitiendo construir en comunidad, derribar barreras y proponer soluciones. Hace parte del Grupos Motor de Arauquita y vio de primera mano el impacto de la entrega de insumos médicos para el hospital San Lorenzo.

Finalmente, se destaca el caso del “El ñame de la Paz”, como lo han denominado los campesinos que producen este tubérculo y que hacen parte de un proyecto de intervención territorial PDET, que se ejecuta en el municipio de El Carmen de Bolívar y con el que se busca fortalecer la cadena productiva y asegurar la comercialización del producto. “Ha permitido que nosotras no seamos solamente amas de casa”, así lo afirma María Alejandra Vecinos, socia del proyecto de ñame diamante. 

“El ñame de la Paz”, proyecto campesino en El Carmen de Bolívar.

El especial será actualizado periódicamente pues es compromiso de todos garantizar la irreversibilidad de los PDET y que su impacto continúe durante los próximos gobiernos y durante 15 años, de acuerdo a los compromisos de la política de Paz con Legalidad.