Llaneros Fútbol Club va palo arriba| Opinión

El equipo metense ha conformado un grupo organizado más allá de lo deportivo.

Por Alfonso Sierra Trujillo

Periodista Deportivo

Parece estarse viviendo un sueño, del que en lo más profundo, uno se resiste a despertar. Pero no lo es. Es una real realidad. Casi tres décadas después de haber llegado el Torneo de Ascenso a Villavicencio, por fin se está proyectando un verdadero club profesional de fútbol.

Lo que comienza a vivirse con el nuevo Llaneros FC, confirma que no es descabellado ni de irracionales soñar despierto; todo lo contrario, que, con los pies sobre la tierra, es posible alimentar ilusiones, generar transformaciones y contribuir a producir los cambios deseados.

La presentación del equipo llanerista, trasciende la frontera de la vistosidad y del explicado porqué del diseño y de los colores de los uniformes, de la trayectoria de sus jugadores y del interés deportivo que se persigue, que, obviamente, es buscar el paso a la Primera A.

Propósito loable, bien intencionado, justo y necesario, en una plaza que hace rato debería contar con la máxima competencia del rentado colombiano, y que ojalá se consiga pronto; pero que, de no alcanzarse con la premura que se advierte, jamás puede ser causal de desmotivación. El añorado ascenso, llegará.

Muchos son los casos de fuertes nóminas reunidas en prestigiosos equipos de ligas poderosas, con la debida multimillonaria inversión económica requerida, los cuales vieron esfumarse su pretensión (casi compromiso) de ser campeones. Una buena plantilla, no es igual, a título asegurado. En la cancha es donde se ganan o se pierden los campeonatos.

Las palabras expresadas por el presidente de Llaneros Fútbol Club, Juan Carlos Trujillo, en el lanzamiento del equipo para el inicio de la temporada 2021, invitan a mirar con optimismo el presente, pero, sobre todo con especial esperanza el futuro de la institución, que es lo más importante. Un precepto bíblico dice que ‘por sus obras los conoceréis’.

Basta ver ejecutorias logradas en siete meses (muy poco como tiempo en cualquier organización), para evidenciar, que a diferencia de lo sucedido en épocas aciagas donde se vendieron promesas, que quedaron en eso, con la consecuente pérdida en la credibilidad; que esta vez, lo que se anuncia se cumple. Se dijo que se tendría un equipo competitivo, y se tiene.

También, que se contaría con una sede deportiva, y dar gusto observar las amplias y cómodas instalaciones campestres que albergan a los jugadores, dotadas de un gimnasio con máquinas provistas con tecnología de punta para la realización de la actividad físico atlética. Más de uno de los tradicionales clubes del fútbol colombiano, quisieran tenerla.

Un coloquial dicho callejero reza que con ‘el desayuno se sabe cómo va a ser el almuerzo’. Desde el principio de la actual administración, se notó que se estaba frente algo distinto, que prometía, y que traslucía en un manejo sustentado en criterio empresarial, como tiene que ser, por supuesto. Brillaba la luz al final de túnel.

De hecho, en el torneo pasado Llaneros FC dejó de estar conformado por juveniles en formación, varios de cedidos por equipos de la A, para armarse con futbolistas experimentados o con cierto recorrido en el profesionalismo. En el pasado quedaron los momentos de incumplimientos salariales y a acreedores, que tanto daño le causaron al club.

Atrás quedaron los temores de perder el Reconocimiento Deportivo, las presiones de la Asociación de Futbolistas Profesionales reclamando por el respeto a los derechos contractuales de los integrantes de las plantillas y la desilusión de los hinchas, que notaban con frustración como su equipo apenas sobreaguaba e iba navegando a la deriva y sin rumbo.

Como en la canción Detalles, de Oscar D’León, estos son suficientes para tomarle el pulso a la concepción administrativa de una empresa. Un elemento que permite hacerse una idea de que sabe para dónde se va. En diciembre, mientras se anunciaba la salida de jugadores, paralelamente se presentaban nombres de las nuevas contrataciones.

Pero hay más, la comprensión del significado de poseer excelentes relaciones públicas con todos, parte de la cabeza que orienta el club. Por primera vez en su historia, Llaneros FC posee un presidente que tiene línea directa con los aficionados, la razón de ser de cualquier equipo en el mundo. ¿Qué sería de un equipo sin hinchas?, nada.

Enhorabuena, la seriedad que enseña el proyecto deportivo respaldado por el gobernador del Meta Juan Guillermo Zuluaga, quien como alcalde de Villavicencio fue artífice de la creación del equipo en el 2012; hace que comience a encontrar puertas abiertas en empresas patrocinadoras.

Para la muestra un botón. Produce grata sorpresa observar que Los Capachos, prestigiosa discoteca, reconocida nacional e internacionalmente, debute en la camiseta del equipo llanerista, como sponsor de un equipo profesional de fútbol. La presencia de la marca, es, sin lugar a duda, un espaldarazo a la imagen corporativa de la institución.

A la directiva de Llaneros Fútbol Club Sociedad Anónima, que en palabras del presidente Trujillo tiene en sus objetivos, incursionar en deportes como el béisbol y el baloncesto, entre otras disciplinas, y convertir su sede en un gran centro deportivo de los Llanos Orientales; hay que desearle, como en la bendición dada a los marineros: ‘buen viento y buena mar’.

Coletilla: Al lanzamiento de Llaneros asistió el presidente de Seguros La Equidad, Carlos Mario Zuluaga. Conocido es que el club bogotano es un ejemplo de excelente organización en el futbol profesional colombiano y que dispone de una excelente sede deportiva. Siempre será bienvenido y provechoso, acompañarse y recibir asesoría de los mejores.