“Mala disposición de las basuras, incrementa acciones de microtráfico”: Alta Consejería para la Seguridad

cada uno de los 807 habitantes de calle que hay en la ciudad, compran como mínimo 15 gramos de bazuco al día a un promedio de 2.000 pesos el gramo

Esta es la conclusión evidenciada mediante un esquema realizado por la Alta Consejería para la Seguridad de Villavicencio, en el que se muestra la directa relación que existe entre la mala disposición de las basuras que se hace desde los hogares y el aumento del microtráfico y las bandas delincuenciales.

El coronel Andrés Felipe Segura, Alto Consejero para la Seguridad de Villavicencio, dijo que el análisis realizado ha permitido identificar ésta relación.

Esto quiere decir que cuando un ciudadano saca a la calle la basura en las horas que no están dispuestas por la empresa recolectora y además no reciclan, el habitante de calle abre la bolsa, hace reguero y se lleva el material  que le sirva para vender en las empresas de reciclaje. El dinero que le es entregado por la venta, va directamente a los expendios de drogas, a donde cada uno de los 807 habitantes de calle que hay en la ciudad, compran como mínimo 15 gramos de bazuco al día a un promedio de 2.000 pesos el gramo.

Según las cifras manejadas, estos 15 gramos multiplicados por los 807 habitantes, dan una cifra de 12.105 gramos diarios que tienen en el mercado de las drogas un valor de 24 millones 210.000 pesos.

 

La cifra al mes, es de 726 millones 300.000 pesos, es decir que por la mala disposición de las basuras, los habitantes de Villavicencio están aportando sin quererlo, a los expendios de drogas, un valor de 8.715 millones de pesos aproximadamente, que van a parar a los bolsillos de los microtraficantes, quienes manejan las bandas delincuenciales de la ciudad.

 

El llamado del coronel Segura a la comunidad es para que en edificios y conjuntos cerrados, los administradores organicen la entrega del material reciclable a los más de 400 recicladores formales reconocidos por la Administración Municipal, que están debidamente censados, carnetizados y uniformados.

“En el caso de las casas que no están en propiedad horizontal y de los comerciantes, el llamado es para que los vecinos se organicen y tengan la misma estrategia, entregando a un reciclador formal el material que sale de sus casas”, agregó el Alto Consejero.