martes, 27 de febrero de 2024
Particulares Pico y placa Martes 1 y 2

María Camila, más allá de la belleza


María Camila, más allá de la belleza 1
RP
Redacción PDM

COMPARTE

Hace poco entregó la corona como la Reina Nacional del Folclor con una representación impecable. Aquí nos cuenta como ha sido su trayectoria.

Por: Luissa Fernanda Pérez

María Camila Torres nació en Villavicencio hace 23 años; hija de tierras llaneras que la vieron crecer apropiando la cultura que caracteriza el folclor de la sabana. Desde muy pequeña se motivó por aprender y desarrollar su faceta artística como bailadora del joropo: “cuando hacían el Día de la Llaneridad en el colegio donde estudiaba, escogían parejas de baile y yo me encaminé por empezar a bailar, después me impulsé para aprender a cantar”. Cuando tenía siete años, bailando y cantando música llanera, Camila quiso ir más allá y empezó a tocar instrumentos de la región.

“Entré a diferentes escuelas y hacía todo a la par, todo fue en simultáneo hasta que cumplí 14 años”, explicó la exreina Nacional del Folclor. Luego, inició su participación en concursos intercolegiados que tuvieran que ver con talento para representar a la cultura llanera. “Ahí comencé en los reinados y me propuse ser íntegra: bailar, cantar, tocar instrumentos y representar el colegio”, recuerda.

María Camila, que era apática a los reinados, terminó interesándose por esta faceta en la que sentía que podía enaltecer más allá de su belleza, la representación de toda una cultura que poco a poco se fue haciendo más visible en el país. “No me gustaban los reinados porque yo sentía que era más folclorista, la que está ejecutando instrumentos, pero no me veía estar en tacones, sonriéndole a todo el mundo, no me sentía así”, expresó la joven.

Su primera participación en reinados, fuera de los colegios, tuvo lugar en el Festival del Retorno en Acacías, cuando tenía 17 años, en la que se enfrentó contra candidatas de diferentes países: “ahí la final fue contra Venezuela; para ser mi primer reinado internacional creo que me fue muy bien porque quedé de virreina, ese empujoncito me ayudó a entender que esto realmente me gustaba”. Y agrega que “me nace del corazón representar a mi departamento, la cultura que lo caracteriza, es una responsabilidad y un compromiso muy grande”.

Más allá de la belleza, la joven reina dice que una representante no solo debe ser bonita sino también carismática, muy dada a la gente: “es una figura que las personas buscan, las niñas en especial que se sienten identificadas. Una reina no solo debe cumplir con ser bonita, sino demostrar sus actitudes y aptitudes folclóricas, son muchas cosas en las que uno tiene que preparase. Saber el contexto histórico y social de su departamento y de aquel en el que decida participar. No solo es ir al gimnasio como la gente cree, sino leer, estar enterado de lo que pasa, las problemáticas, ya que uno entra hacer parte de eso”.

Camila entregó hace poco la corona como Reina Nacional del Folclore en el departamento del Tolima, una representación que fue aplaudida por lo tolimenses. “Desde que inicié mi carrera iba persiguiendo ese reinado, es tan bonito como engalanan el folclor en esos escenarios. Por muchos años lo intenté, me presentaba y no quedada, hasta que decidí intentarlo por última vez el año pasado, y me coroné como reina. A veces las cosas pasan, cuando tienen que pasar”, indicó.

Camila siente que sus esfuerzos han valido la pena, no ve que en trayectoria haya hecho sacrificios ya que es lo que apasiona y lo disfruta: “al que le gusta le sabe, y cuando a uno le gusta algo no se ven como sacrificios, por ejemplo, a veces tengo que estar en tacones todo el día, no los siento hasta que llego al hotel, me los quito, veo mis pies llenos de ampollas y desgastados, pero sino es porque caigo en la cuenta de eso, yo sigo disfrutando, es más la pasión que uno tiene por lo que hace, la que lo impulsa a seguir hasta donde le permitan”.

Para la joven folclorista, su mamá ha sido un apoyo incondicional: “ella siempre ha estado ahí, desde los siete años cuando yo dije que yo quería cantar, ella se sacrificaba escuchándome, ensayando conmigo. En el desfile de este reinado que son cinco horas, mi mamá se las caminó todas detrás de la carroza para asistirme”. Además, Camila no solo es profesional, baila, canta, toca instrumentos llaneros y es reina sino que también es emprendedora, pues tiene su propia marca de accesorios llaneros elaborados a mano.

Todo lo hago yo, porque es con amor, en el mercado tú no encuentras cotizas decoradas, cada una tiene que hacerlo, entonces yo recogí esa idea. No solo las puede usar una bailadora, sino, cualquier persona que quiera portar una prenda representativa”, manifiesta la comunicadora.

Camila finalizó un reinado importante para su carrera, y ahora le apunta a participar en el Reinado Internacionales del Joropo del próximo año. Por ahora seguirá trabajando para preparase, dedicase a su familia, el trabajo y su emprendimiento.

Entérese de toda la información a través del Fan Page de Periódico del Meta

Periódico del Meta en Twitter


RP
Redacción PDM

Periódico del Meta realiza una reserva expresa de las reproducciones y usos de las obras y otras prestaciones accesibles desde este sitio web a medios de lectura mecánica u otros medios que resulten adecuados a tal fin. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular.


Entérese de toda la información


Conéctese a nuestras redes sociales