Mucho por hacer

La vía al Llano abrió con restricciones el 17 de septiembre

Desde la crisis petrolera, el Meta no vivía un año tan difícil como este, que está a poco menos de dos semanas para terminar. El cierre durante más de cuatro meses del único corredor directo con Bogotá, generó un nefasto efecto dominó en los diferentes sectores de la economía, y cuyas pérdidas son estimadas por los propios gremios en más de dos billones de pesos, del que solo hasta ahora, con la reapertura del corredor, se espera empezar a recuperar.

Desempleo, pérdida inevitable de productos agrícolas, carestía y una impotencia casi generalizada, fueron algunas de las secuelas todavía presentes, y que seguramente tendrá que pasar algo de tiempo para poder superar.

A esto se suma que al departamento le sigue costando, más de lo que debería despegar en materia de desarrollo. Lo resultados del Índice Departamental de Competitividad (IDC) 2019 siguen siendo poco favorables para el Meta en aspectos como infraestructura, salud y sofisticación, todos determinantes para generar un proceso de crecimiento integral. Si bien este año ascendió un puesto a nivel general dentro del IDC, puesto 13 entre 33 capitales (incluida Bogotá), hay mucho camino por recorrer para entrar siquiera en el top 10 del escalafón.

A nivel regional el tema es más crítico, pues a excepción de Casanare, el mejor ubicado en el puesto 11, los demás están entre los menos competitivos de Colombia. No obstante, no todo ha sido malo, pues en medio de la desesperanza surgieron iniciativas como MECA del Turismo, Empresarios del Meta y Yo Compro Llanero, en la que el sector productivo, o al menos una parte, casi que a las malas tuvieron que entender que solo generando escenarios de asociatividad podrían salir del atolladero, producto de la desaceleración económica.

Visibilizar y apoyar modelos alternativos como los mercados campesinos es otro de los aciertos en pro de fortalecer la agricultura familiar y dar un impulso a la oferta de productos cultivados en el territorio, y que ahora tienen ventana en diferentes municipios.

La responsabilidad ahora recae sobre la administración departamental entrante, no solo de continuar el apoyo a estas nuevas apuestas, sino de generar nuevos escenarios que permitan fortalecer la competitividad y factores de crecimiento integral del Meta. Quienes han querido cabalgar sobre la posición fácil de criticar, aprovechar las redes para ganar seguidores a costa de descalificar cualquier iniciativa hasta ahora han propuesto muy poco. La campaña ya pasó y el 2020 debe ser un año de soluciones para superar esta dura prueba que afronta el departamento.
DEL