Nelson, zapateando en el mundo digital | La otra cara
- Publicado en Jun 07, 2026
- Sección La Otra Cara, Lo Mas Reciente
El amor llega de distintas maneras. A veces aparece en una persona, en un lugar o en un sueño. Otras veces, como le ocurrió a Nelson Pérez, llega escondido entre el sonido del arpa, el golpe del zapateo y la emoción de presenciar por primera vez un baile de joropo.
Por Nazly Silva / Especial para Periódico del Meta
Fue en el Festival de la Cachama, en Puerto Gaitán (Meta) donde Nelson descubrió el camino que terminaría definiendo su vida. Mientras observaba la danza en la tarima y escuchaba la fuerza de la música llanera, entendió que quería hacer parte de este mundo que, años después, lo llevaría a representar la cultura del llano dentro y fuera del país.
“Ver bailar joropo fue algo loco para mí, algo chévere. Yo le dije a mis papás que quería aprender y ellos me llevaron a la Casa de la Cultura. Allí inicié con el baile y desde ese momento empezó todo este proceso que hoy en día sigo viviendo con la misma pasión”, recordó el bailador.

Ahora, con 24 años, Nelson se ha convertido en uno de los jóvenes exponentes del joropo en el Meta. Lleva cerca de 18 años zapateando, ha participado en festivales nacionales e internacionales y también ha encontrado en las redes sociales una herramienta para seguir exaltando el folclor llanero.
“Representar el baile de joropo en otros países ha sido algo muy chévere para nosotros porque es representar nuestras raíces y nuestras tradiciones haciendo lo que nos gusta. Hemos tenido la oportunidad de ir a Venezuela, a México y afortunadamente esto ya está llegando a un nivel más internacional”, cuenta con orgullo.
Lea: ‘Cristofer’, un payaso construido por generaciones | La otra cara
Sin embargo, detrás de cada logro existe una palabra que él repite constantemente: disciplina. Para Nelson, la constancia, el compromiso y la fe han sido claves para mantenerse en pie dentro de un mundo competitivo y exigente.
“La disciplina es muy clave en todo ámbito, pero aquí también influyen mucho la fe y la constancia. Cuando uno está aprendiendo joropo siente que todo es difícil, que no le salen los ejercicios o que quiere rendirse rápido. Entonces es creer en uno mismo y darle todos los días, porque si uno vence la pereza y sigue insistiendo, tarde o temprano llegan los resultados”, afirmó.

Esa mentalidad también lo llevó a construir uno de sus proyectos más importantes: ‘Puro Joropo’, una iniciativa digital que nació durante la pandemia y que actualmente reúne a miles de seguidores interesados en la cultura llanera.
En medio del encierro, el exponente del folclor llanero comenzó a grabar sus entrenamientos y ensayos desde el celular. Lo que inicialmente era solo una manera de mantenerse activo, terminó convirtiéndose en una plataforma para mostrarle al mundo cómo se vive realmente el joropo.
“Empecé grabando los ensayos, los retos y los entrenamientos, y vi que la gente empezó a conectar mucho con ello. Entonces decidí crear las páginas de ‘Puro Joropo’ y poco a poco el contenido comenzó a viralizarse. Hoy en día no solo me muestro a mí, sino también a los músicos, los cantantes, otros bailadores y todo lo que vivimos dentro del folclor”, explicó.
Más allá de acumular seguidores, lo que realmente busca es despertar curiosidad por la cultura llanera en otros lugares del mundo. Según él, muchas personas llegan atraídas por la fuerza del baile, pero terminan interesándose por todo lo que representa el Llano.
“Cuando hacemos transmisiones en vivo se conecta gente de Ecuador, España, Estados Unidos y de muchos otros lugares. Preguntan cómo se baila joropo, cuáles son los mejores festivales y no ha sido fácil, pero creo que estamos haciendo las cosas bien”, aseguró.
Además de bailarín, Nelson también se desempeña como instructor de danza. A sus alumnos intenta transmitirles los mismos valores que sus maestros sembraron en él cuando apenas comenzaba.

“Siempre voy a agradecerles a mis profesores, porque gracias a ellos tengo definido mi talento. Ahora que soy instructor trato de ser exigente, responsable y enseñarles a los muchachos que el proceso requiere paciencia, compromiso y respeto”, manifestó.
Uno de los momentos que más marcó su carrera ocurrió en 2020, durante el Torneo Internacional del Joropo llevado a cabo en plena pandemia. Aunque todavía no cumplía oficialmente la edad requerida para competir, logró participar gracias a una excepción y terminó ganando junto a su pareja de baile.
Sin embargo, el triunfo también estuvo acompañado de críticas. Algunos aseguraban que había ganado únicamente por la fuerza de las redes sociales y el apoyo del público virtual.
“Eso me hizo recargar más para el siguiente año. Yo sentía que tenía que demostrarle a la gente que detrás de todo sí había disciplina, preparación y mucho ensayo. Al año siguiente volvimos a ganar y para mí eso fue como demostrar que las cosas sí se estaban haciendo con juicio”, recordó.
A pesar de los reconocimientos y la exposición en redes, el artista mantiene intacta la misma motivación que sintió siendo niño en aquel festival de Puerto Gaitán: el orgullo de representar a su tierra.

“Donde quiera que esté siempre me voy a sentir orgulloso de ser llanero y de llevar un poquito de nuestra cultura. Para las generaciones que vienen la clave del éxito siempre será la disciplina en todo, la fe y constancia, siento que, sin ello, pues si no nos vemos nosotros mismos yo creo que nadie lo va a hacer por nosotros”, concluyó.
Y quizá ahí está la esencia de su historia, en un joven que decidió convertir el amor por sus raíces en una forma de vida, usando cada escenario, cada competencia y cada video como una oportunidad para recordarle al mundo que el llano también se cuenta bailando y tiene forma de alpargata.
En PERIÓDICO DEL META estamos comprometidos en generar un periodismo de calidad, ajustado a principios de honestidad, transparencia e independencia editorial, los cuales son acogidos por los periodistas y colaboradores de este medio y buscan garantizar la credibilidad de los contenidos ante los distintos públicos. Así mismo, hemos establecido unos parámetros sobre los estándares éticos que buscan prevenir potenciales eventos de fraude, malas prácticas, manejos inadecuados de conflicto de interés y otras situaciones similares que comprometan la veracidad de la información.