No habrá acueducto desde Susumuco

La idea del mandatario local era aprovechar la excavación de este túnel de 4,5 kms. de largo para atravesar una línea de acueducto para la ciudad.

La ANI descartó que el túnel nuevo en el tercer tramo de la vía al Llano pueda aprovecharse para dejar diseñado una nueva bocatoma para el acueducto de Villavicencio.

La idea que tuvo el alcalde Villavicencio, Wilmar Barbosa Rozo, de aprovechar las aguas de la quebrada Susumuco durante la construcción del túnel en el tercer tramo de la doble calzada de la vía al Llano, no podrá desarrollarse.

La intención del mandatario local, que fue tramitada ante la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), era generar una fuente alterna, como la construcción de un tubo a través del túnel nuevo que se está construyendo en la vía de ingreso a Villavicencio, para que en un futuro se pudiera captar agua desde la quebrada Susumuco. Esta opción se manejaba a mediano y largo plazo, para cuando creciera aún más esta capital y se necesite más líquido.

Barbosa Rozo tenía planeada esta opción como una de las posibilidades para tener nuevas bocatomas alternas de Villavicencio, y en este sentido había realizado la gestión.

“La comunidad debe saber que se está diseñando otra bocatoma para el acueducto que ofrezca de 600 a 800 litros por segundo de agua desde la quebrada Susumuco o desde el río Negro, en límites con Cundinamarca, lo que representaría una fuente complementaria para la ciudad y lograr hasta 2.000 litros por segundo de agua que podrá procesar y tratar la Planta de Tratamiento de Agua Potable de La Esmeralda tras su optimización y modernización”, explicó en mayo pasado el alcalde Villavicencio en una rueda de prensa.

Sin embargo, en diálogo con Periódico del Meta, Ricardo Postarini, gerente de la concesionaria Coviandina, encargada de construir el túnel, descartó que pueda realizarse.
“Esa solicitud la hizo ante al ANI el alcalde y fue la misma agencia que la rechazó. Como ciudadano se puede entender que el alcalde quiera acabar con un problema de suministro, pero como ingeniero este tubo significa ponerle un riesgo innecesario al túnel porque una tubería, que va a presión, en cualquier momento se puede estallar y haría colapsar una parte de la estructura, entonces es un riesgo”, reiteró el representante de la concesionaria.
Aunque Postarini no descartó que dicho acueducto pudiera hacerse en un futuro, por ahora resulta muy costoso porque también necesitaría atravesar la montaña. Justamente la intención de Barbosa era aprovechar esas obras de la doble calzada y no tener que recurrir a perforar la cordillera nuevamente.

Añadió el gerente de Coviandina que a estas alturas el diseño del túnel no contempla un acueducto, que necesita de un tubo de por lo menos 24 pulgadas de diámetro y afectaría otras obras. “No está en el diseño y no está a nuestro alcance ejecutarlo”, manifestó.
De dicho túnel, ubicado en el tramo Chirajara-Fundadores de la vía Bogotá- Villavicencio hay excavados 1.200 metros, de los 4.500 metros que tendrá en total de longitud y se tiene prevista su terminación para el mes de marzo.

Otras alternativas
Ante la necesidad que tiene Villavicencio de contar con fuentes alternas y no depender únicamente de la línea de aducción de Quebrada La Honda, que hoy está colapsada en varios tramos por la temporada invernal, la administración municipal y las directivas de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado (EAAV), buscan otros sitios desde donde se pueda captar el líquido. Uno de ellos era la quebrada Susumuco, que quedó descartada.

“La propuesta que tiene ahora la empresa más clara es construir una bocatoma alterna en la vereda María la Alta, desde la Quebrada Blanca, proyecto que tiene un costo aproximado a 25.000 millones de pesos y que se puede construir en dos etapas: la primera, tiene un costo de 16.000 millones, obra que interceptaría la actual tubería de aducción, en un punto que no es crítico porque se sale del cauce de dicho afluente y no hay riesgo”, afirmó Jaime Jiménez Garavito, gerente de la EAAV.

Este diseño sí fue aprobado por el Ministerio de Vivienda y hay asegurados $11.000 millones.