Nueva cara a la malla vial

Los trabajos se hacen en condiciones extremas para los trabajadores debido a las altas temperaturas que acompaña por estos días a la ciudad.

Que haya dinero para reconstruir toda la malla vial de la ciudad es una utopía. Levantar solo el 80 por ciento de la carpeta asfáltica y construir una nueva tiene un costo superior a los 100.000 millones de pesos. Por eso, mientras tanto, es necesario hacer un esfuerzo para tapar los huecos de una manera profesional.

La administración municipal aprovechando el verano, decidió poner a doble jornada, la cuadrilla de recuperación vial de la Secretaría de Infraestructura, la cual trabaja para recuperar la malla vial en las ocho comunas.

Comuneros, Jordán Paraíso, Doña Luz, Popular, Hacaritama, Catumare, Porvenir, Madrigal, Hierbabuena, la Esperanza VII etapa, Coralina, Acacías y La Vainilla, son algunos de los sectores en los que los operarios han adelantado los trabajos de reparcheo en las calles que tienen más tráfico vehicular.

Trabajando a más de 38 grados de temperatura, por estos días los obreros de Infraestructura laboran rápidamente para dejar buenas vías con miras a la Semana Santa y que la ciudad cumpla sus 178 años con una nueva cara en sus calles.

Sin embargo las críticas no se hacen esperar. Algunos comerciantes dicen que estos trabajos afectan aún más su economía y que en casos como el Barzal y el Siete de Agosto se han demorado demasiado en habilitar nuevamente las dos principales vías.

Sin embargo, Diana Vigoya, secretaria de Infraestructura, explicó que en aproximadamente 15 días concluirán los trabajos de sobrecarpeta asfáltica y cambio de tubería del alcantarillado sanitario que adelanta hace cinco meses la alcaldía de Villavicencio en tres zonas de ese sector, específicamente Centro, Barzal y Siete de Agosto.

Nueva tubería sanitaria con duración para los próximos 50 años, que evitará filtraciones de aguas negras, o posible hundimiento del suelo y además vías en perfecto estado con vida útil de más de 10 años (sujeto a mantenimientos preventivos periódicos), son solo algunos de los beneficios que se espera tener con estas obras.

Johnny Ojeda, ingeniero supervisor de la obra de pavimentación, destacó que actualmente hay 48 trabajadores distribuidos en diferentes frentes para agilizar las obras que permitan reabrir los corredores y normalizar la movilidad en estos puntos.

“Si bien los trabajos han generado cierta incomodidad en quienes trabajan o transitan por las zonas intervenidas por factores como el polvo y los cierres viales, el beneficio no solo es inmediato sino además a largo plazo”, explicó el ingeniero.

Por su parte Óscar Rincón, director operativo de la Secretaqría de Infraestructura destacó que actualmente trabajan tres cuadrillas que suman 44 trabajadores quienes se dedican exclusivamente a tapar los huecos de las calles, los cuales no solo impiden la adecuada movilidad, sino que además se convierten en agentes promotores de accidentalidad.

El trabajo se prioriza en horario nocturno con el fin de impactar lo menos posible el tráfico vehicular, sobre todo en las zonas de alto flujo de automotores.

En el 2017 las cuadrillas lograron recuperar aproximadamente 132.000 metros cuadrados de corredores en la ciudad.