Oportunidad para conservar al oso andino

En la Orinoquia se ha registrado la presencia del oso en los Parques Chingaza, Sumapaz y Cordillera Los Picachos

Parques Nacionales Naturales de Colombia (PNN) celebra cada año el día mundial de la conservación del único oso que vive en Sur América y cuya protección es indispensable para la conservación de los páramos y el agua del país, el oso andino.


“El oso andino (Tremarctos ornatus) es considerado el jardinero del bosque debido a que en su desplazamiento dispersa semillas a lo largo del bosque y el páramo; además, los nidos en las ramas de los árboles permiten el paso de la luz facilitando la germinación de nuevas plantas, lo que contribuye a la regeneración de estos ecosistemas, de ahí su denominación como el guardián de los páramos”, comenta Angela Parra, bióloga del PNN Chingaza, que trabaja la línea de investigación y monitoreo con énfasis en los mamíferos de Chinzaga, especialmente el oso andino.


Hay un sinfín de buenas razones para conservar al oso de andino, motivo por el que actualmente Parques Nacionales Naturales de Colombia busca aliados para la implementación de proyectos que ayuden a preservar la especie. “La entidad no puede por sí sola conservar una especie que es patrimonio de todos los colombianos, por eso se gestionan proyectos con corporaciones autónomas, empresas y actores no gubernamentales, entre otros, para buscar el mejoramiento de las actividades productivas, su reconversión cuando sea necesario y también la generación de nuevas áreas de restauración para aumentar el hábitat del oso y lograr a la vez, que las personas involucradas en los proyectos puedan mejorar su calidad de vida”, dice Parra.


Sin embargo, pese a la importancia de este animal, se tienen datos aproximados de perdida de hábitat, lo que cataloga al oso como vulnerable. La ganadería y la cacería siguen siendo amenazas; la ganadería extensiva por ser una actividad productiva tradicional en las zonas alto andinas, arraigada la cultura campesina, y la cacería por ser parte de las tradiciones de algunas personas.


Estas prácticas son enemigos latentes que generan graves afectaciones a los ecosistemas, y si se mantienen es probable que haga que la población de osos disminuya y los individuos empiecen a cruzarse entre familiares, lo que disminuiría las probabilidades de que la especie pueda sobrevivir a enfermedades o fenómenos mucho más fuertes.


Los guardaparques tienen dos eventos desafortunados en su mente. La casa deportiva de un oso en el 2017, y otro ataque por retaliación al encontrar ganado muerto. Para evitar que estas situaciones continúen presentándose, Parques Nacionales informa constantemente que matar un oso no es la solución y lo único que hace es arraigarlo más. “Lo que deben hacer es avisar la presencia del oso a las autoridades ambientales o territoriales como el municipio o la policía, para tomar cartas en el asunto y responder de manera rápida”, explica Angela Parra.


El hábitat
Se sabe que hay osos en los PNN Chingaza, Sumapaz y Cordillera Los Picachos porque se han encontrado rasgos de su presencia en la zona, y cuando se mira la distribución de la especie, estas zonas son aptas para el oso.


En Colombia se tiene un estimado entre 3.000 y 10.000 osos, y se considera que es uno de los países de Suramérica con mejores poblaciones. En cuento a los tres Parques mencionados, Parques Nacionales Naturales de Colombia está en el ejercicio del levantamiento de la información, por ejemplo, para Chingaza que es el área que lleva más tiempo trabajando con la especie, – desde el 2017- , se cree que en todo el macizo habitan más de 60 osos, y se sospecha que la población puede tener unos números similares para las otras áreas protegidas.


“Para que un oso andino viva bien necesita alimentos, frutos, bromelias, animales, agua pura y un espacio por donde poder caminar. Para el caso del oso macho son necesarios mínimo 60 kilómetros cuadrados para reproducirse y sobrevivir, y en el caso de las hembras, se requieren, para estas actividades, un mínimo de 16 kilómetros cuadrados”, agrega Angela.


Ella trabaja desde hace cuatro años con la entidad y ha tenido la oportunidad de ver varias veces al oso. “Siempre es un regalo que nos da el páramo, Chingaza brinda la facilidad de poder tener encuentros con el oso, y es una sensación única; es un regalo que sigue motivándome para trabajar y generar conciencia en las personas para que le den la importancia necesaria a la especie y lo aprendan a querer como yo lo hago”, dice.


Ponte los anteojos por la vida
Hoy, 21 de febrero, Día mundial de la protección del oso andino, la Dirección Territorial Orinoquia de Parques Nacionales Naturales (PNN) tiene previstas distintas actividades para promover su protección y conservación.


PNN Chingaza: Con los niños de la vereda Granadillo, en Choachí se realiza a las 9 de la mañana una jornada pedagógica para enseñarles cómo pueden convivir con el oso.


PNN Sumapaz: En el corregimiento Nazareth, ubicado Sumapaz, en articulación con la Universidad Nacional de Colombia, se realiza una carrera de conocimiento con los habitantes del sector, para identificar las cualidades y características del oso y su hábitat.


PNN Cordillera Los Picachos: En Platanillo (Caquetá), se conmemora el día con los estudiantes del grado 10 de la Institución Educativa Promoción Social. Igualmente en Pato-Balsillas (Caserío Guayabal), se desarrolla un cine foro pedagógico dirigido a los estudiantes de la Institución Rural Guayabal. En Pato-Balsillas (Caserío Balsillas), los estudiantes de la Institución Educativa Rural Guillermo Ríos Mejía participan en una carrera de observación.


En el Caserío El Cedral en Neiva (Huila), se contará con la presencia de los estudiantes de la Sede Educativa Rural el Cedral del corregimiento de Vegalarga en donde mediante presentaciones artísticas se le ensañará a los asistentes a reconocer el oso, y en el caserío Vegalarga, los estudiantes y docentes de la Institución Rural Roberto Duran Alvira, realizan una comparsa alusiva a la importancia de la conservación del oso.