La historia de la cárcel de Villavicencio, uno de los principales focos del virus en el país

La cárcel de Villavicencio estuvo construida en en el centro del pueblo, hace muchos años.

Por Yessica Salgado

De acuerdo con datos históricos, la primera cárcel construida en los Llanos  Orientales fue la Colonia Penal Militar, que llegó en 1904 a la intendencia del Meta. Esta se ubicó en lo que hoy día se conoce como la vereda de Choapal, en terrenos donados por el abogado y parlamentario Emiliano Restrepo Echavarría, quien le propuso al presidente Rafael Reyes construir la primera cárcel de los Llanos Orientales.

En el centro penitenciario se acogían presos por delitos simples, como contrabando, estafas al Estado, presos liberales de la guerra de los Mil Días y opositores al presidente Rafael Reyes.

En la capital del Meta, según el historiador Óscar Pabón, en sus primeros años la cárcel del municipio se estableció en el lugar donde hoy están ubicadas las oficinas de la Secretaría de Gestión Social de la alcaldía de Villavicencio, una cuadra arriba de la casa de la cultura, Jorge Eliécer Gaitán.

Le interesa leer:  Harman solicitó comisión especial del Inpec para revisar situación en cárcel de Villavicencio

Posteriormente, y hasta el año 1972, la cárcel de varones y de reclusión de mujeres  funcionó en predios conocidos como centro comercial La Hormiga, en la Plazoleta Los Centauros. Hoy todavía se pueden encontrar en este lugar  las estructuras de las celdas que albergaron un centenar de presos. 

Para ese año el director de la cárcel judicial de Villavicencio era Mario Salcedo Benítez y como subdirector se encontraba Leonel Nazario Carreño Suescún.

A partir del año 1972 la cárcel de varones fue trasladada a los terrenos donde actualmente funciona, y se le dio el nombre de ‘Centro Nacional de Rehabilitación Social’.

A su vez, el centro de reclusión de mujeres fue ubicado provisionalmente en una casa en arriendo donde actualmente se encuentra funcionando el Molino Colombia vía al colegio INEM. El pabellón de mujeres fue trasladado nuevamente a la instalación actual a partir de 1981.

Pero, hasta el 2018 la cárcel de Villavicencio albergó en sus instalaciones a 203 internas que fueron trasladadas a establecimientos carcelarios del país; entre estos, la penitenciaría de Acacías.  

Hoy el pabellón de mujeres es utilizado para el aislamiento de presos de la tercera edad, que son propensos adquirir el covid-19.

Los terrenos

Los terreros donde actualmente funciona la cárcel de Villavicencio fueron cedidos por el concejo municipal en un área inicial de cuatro hectáreas aproximadamente, según acuerdo 34 de 1961,  7 de 1962 y 1 de 1996. Fueron  expropiación, por motivo de utilidad pública e interés social, posteriormente los terrenos se legalizaron mediante escritura pública 522.

En 1965, mediante escritura pública No. 761, en el fondo rotatorio del Ministerio de Justicia, adquirió mediante compra a la Caja de Vivienda Popular otro lote de terreno de aproximadamente cuatro hectáreas para la ampliación del centro carcelario adelantando construcciones para el alojamiento de 150 internos más.

Puede interesarle: Procuraduría ordenó trasladar 71 internos en condición de vulnerabilidad de la cárcel de Villavicencio

El tres de diciembre de 1971 se firmó un acta para la ejecución de obras iniciales por un costo de $ 1.200.000 entre el Ministerio de Justicia y la Gobernación del Meta, que incluyó el levantamiento de una parte del muro de la cárcel, vivienda para la guardia, Bloque Central para 250 internos, administración, talleres y encerramiento en cerca.

En el año 1998 se construyeron dos pabellones de tres plantas para 600 internos, contando actualmente las construcciones con capacidad para 900 internos aproximadamente.

A mediados de 1999 se dio al servicio una nueva edificación de dos plantas como dormitorio de la guardia. Actualmente este centro carcelario se encuentra identificado con el nombre de Establecimiento Penitenciario y Carcelario de Villavicencio, y tiene un área construida de 7.200 metros cuadrados  aproximadamente.

La  penitenciaría cuenta con el pabellón para la reclusión de mujeres, dos patios para internos: Colombia y Santander,  el bloque administrativo, el área de sanidad, un aula múltiple, tres salones para estudio, dos casas fiscales y un área para talleres, la guardia externa e interna, una sala de Juntas, tres dormitorios para la guardia, la cocina para internos y el casino de empleados.

Lea también: Corte Constitucional ordena medidas urgentes por COVID-19 en cárcel de Villaviencio

 

Hacinamiento

Aunque en el transcurso de estos años la cárcel de Villavicencio ha ido evolucionando tanto en instalaciones locativas como en número de funcionarios asignados para el cumplimiento de los objetivos institucionales, el hacinamiento y el deterioro de sus instalaciones así como la llegada del virus del covid-19, tienen en el ojo del huracán a esta penitenciaria, por lo que muchos han pedido que se construya un nuevo penal en Villavicencio.

Y es que la cárcel de Villavicencio se construyó hace cerca de 40 años, y fue diseñada para albergar 899 personas, pero hoy viven allí 1.750 internos, de los cuales el 58,9 % son sindicados, es decir, personas a la espera de su sentencia.

La cárcel hoy enfrenta un hacinamiento y el peor brote de Covid-19 de todas las cárceles del país.

Esta es la penitenciaría más hacinada de las cuatro cárceles que hay en Meta, pues aunque a nivel departamental el hacinamiento carcelario es del 33 %, el nivel de hacinamiento del penal, que en sus inicios se llamó “Centro Nacional de Rehabilitación Social”, es de 94,7 %.

La cárcel de Villavicencio recibe personas condenadas y sindicados provenientes de los municipios de  Puerto Gaitán, Puerto López, Paratebueno, Medina y La Macarena. También de la ciudad de Cúcuta. Y en sus celdas  que son máximo para seis personas duermen nueve o 10. En los casos en los que las celdas son  para 8 personas, duermen 14. Así en cada una de las doce celdas que en promedio hay en cada piso de los bloques.

De acuerdo con el Ministerio de Salud, en el penal a la fecha  hay 867 internos contagiados por el covid-19, de los 1.750 que residen en esta penitenciaria. Y, pese a que la Procuraduría logró el traslado de  cerca de 160 internos al centro de reclusión para menores El Yari, muchos privados de la libertad  temen todos los días por su salud y su vida.

Y es que según explicó el capitán Miguel Ángel Rodríguez, en una entrevista concedida a Periódico del Meta en el mes de diciembre del 2019,  la tutela T-762 de la Corte Constitucional ordena aplicar una regla de equilibrio decreciente, que indica que las personas que salen en libertad, que se denominan “bajas” del día anterior se deben dar los cupos el día siguiente, es decir, “si salen cuatro personas nosotros debemos recibir tres, es nuestra obligación”, señaló Rodríguez.

Sin embargo, y ante un panorama tan complejo, la construcción de una nueva penitenciaría aún es incierta y puede tomar varios años. Solamente los diseños de la nueva cárcel para Villavicencio cuestan cerca de $11.000 millones y su construcción estaría por alrededor de 25.000 millones de pesos.

El alcalde de Villavicencio, Felipe Harman, señaló en enero de este año que para solucionar el hacinamiento que se presenta en la cárcel de Villavicencio, hay que llegar a acuerdos con el Gobierno Nacional, porque el municipio por sí solo no tiene ni las condiciones ni los mecanismos y tampoco cuenta con los recursos para garantizar la construcción de un nuevo centro carcelario ni tampoco para adelantar  un traslado de presos,  más cuando la mayoría de  los detenidos ni siquiera son de la región.

Le hemos propuesto al Gobierno Nacional que estamos en la disposición de garantizar predios, condiciones y proyectos, pero también hemos expresado la necesidad de que nos ayuden a fortalecer  la infraestructura de las estaciones de Policía en los distintos sectores de la ciudad para garantizar mayor contención del delito”, explicó Harman.

 En 2018, la administración del Wilmar Barbosa adquirió el compromiso de gestionar la construcción de una cárcel nueva para la capital del Meta.

Para ese año, la Administración Municipal presentó ante la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Uspec), la posibilidad de adelantar estudios y diseños para la construcción del establecimiento carcelario y definir si se construía a través de algún convenio o dentro del plan de infraestructura para los próximos años.

Sin embargo, a la fecha aún no se ha definido dónde se podría construir esta nueva cárcel para la capital del Meta, ya que como lo indicó el alcalde, no se cuenta con los recursos para construir otro centro carcelario en la ciudad de Villavicencio.