Palmicultores se defienden del Covid-19

Autoridades palmeras invitaron a productores a adoptar con rigurosidad las medidas de prevención y contención del Covid 19.

Al ser parte de la cadena alimentaria, no han parado las actividades y debieron sobre la marcha adaptarse a las nuevas condiciones.

Meta tiene el mayor número de hectáreas sembradas en el país y el año pasado alcanzó el 30 por ciento de la producción nacional.

En cumplimiento de todas las medidas para evitar la propagación del coronavirus, Fedepalma y Cenipalma informaron sobre el desarrollo de los lineamientos generales de prevención y mitigación del contagio por Covid-19 para el sector palmero, siguiendo los protocolos de bioseguridad emitidos por el Ministerio de Salud, los mismos que están orientados a la cadena agroindustrial de la palma de aceite y a las zonas palmeras del país.

“Debido a la dinámica de la pandemia y a las proyecciones que apuntan a que la emergencia irá por un largo tiempo por los nuevos casos que se vienen presentando, Alcibíades Hinestroza Córdoba, Líder de Promoción y Desarrollo de la Asistencia Técnica, será la persona que ayudará, en el ámbito gremial, a coordinar con los Núcleos Palmeros las estrategias que estos deben desarrollar para asegurar la salud de sus trabajadores y articular acciones con las comunidades para prevenir el contagio”, manifestó Jens Mesa Dishington, Presidente Ejecutivo de Fedepalma.

En el Meta, existen 21 núcleos palmeros, en los cuales se generan alrededor de 53.435 empleos, al menos las cifras entregadas hasta el 2019.

El Líder de Promoción y Desarrollo de la Asistencia Técnica, quien en adelante será el coordinador para la mitigación frente al Covid-19, articulará la estrategia del sector palmero con los demás gremios agrícolas e instituciones nacionales y regionales frente a las medidas que se deben seguir para garantizar y asegurar un manejo más efectivo de los protocolos y procedimientos para la prevención y monitoreo del coronavirus en el sector palmero, y a su vez, contribuir a aminorar las preocupaciones de contagio por parte de las comunidades vecinas a las plantaciones y plantas de beneficio de palma de aceite.

En 21 de los 29 municipios del Meta hay registros de sembradíos de palma, en su gran mayoría se trata de pequeños cultivadores que han encontrado en este negocio una oportunidad de agremiación y búsqueda de recursos para sus hogares.

“Este es un momento para ser doblemente cuidadosos, toda vez que estamos trabajando en una condición de excepcionalidad, somos parte de la cadena alimentaria y por ello no hemos parado labores, pero no podemos olvidar, ni por un segundo, que no es una operación normal y hay que extremar la rigurosidad en el Protocolo de bioseguridad en el sector”, explicó el vocero gremial

Para el presidente de Fedepalma, el llamado es primero a cuidar la vida y la salud pero también a preservar el empleo y el ingreso de miles de trabajadores rurales, toda vez que la cadena agroindustrial de la palma de aceite genera 180.000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos.

El Meta tuvo en el 2019 una productividad de 3,4 toneladas de aceite de palma crudo, en las 135.684 hectáreas en producción que tiene el departamento.

Seguir trabajando

Alcibíades Hinestroza Córdoba, Coordinador para la mitigación frente al Covid-19, señaló que el gremio de manera articulada con el Gobierno Nacional y demás actores de la agroindustria, sigue atendiendo la producción y distribución del fruto a las plantas extractoras y tanto en la Federación como en las empresas palmicultoras se ha implementado el teletrabajo, en aquellos puestos de trabajo y sedes que pueden realizar sus actividades desde su casa y adicionalmente ha capacitado e informado debidamente a sus empleados sobre la importancia del autocuidado.

Hinestroza Córdoba expuso que el sector palmicultor continuará trabajando con todo el compromiso, de la mano con las autoridades, acogiendo las medidas y recomendaciones que disminuyan el riesgo de contagio del Covid-19, al tiempo que aseguró que su labor radica en lograr, a través de un trabajo muy articulado, un robusto plan gremial que garantice el autocuidado y la operatividad en esta emergencia.