Poca plata y mucha deuda

El presidente ejecutivo de la entidad gremial, Mauricio Vega López, estima que serian tres años, el tiempo máximo para lograr alcanzar un equilibrio financiero y operativo.

El sistema financiero de la Cámara de Comercio de Villavicencio refleja que, hasta julio del 2019, su endeudamiento es de más de 5.415 millones de pesos.

Tras la salida del ex presidente de la Cámara de Comercio de Villavicencio (CCV) Leonardo
Baquero en julio de este año, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) en cabeza de Andrés Barreto González, dio un plazo de tres meses a la entidad para reestablecer su crítico estado financiero y así no liquidar y anexarla a la Cámara de Comercio de Bogotá. Este es uno de los desafíos que desde el 31 de julio adquirió el actual presidente ejecutivo Mauricio Vega López, quien estima que aproximadamente en tres años se podrá reestructurar los procesos de gestión y la situación económica de la CCV.

La administración anterior dejó sanciones económicas impuestas por la Superintendencia de Industria y Comercio, en el periodo que abarca del 2015 hasta mitad de 2019, con un valor de 119 millones de pesos, a causa de irregularidades de conducta por parte de ex
funcionarios y antiguos miembros de la junta directiva de la entidad.

Errores en estudios jurídicos,demora en la entrega de certificados de registros, y la no contestación de las amonestaciones y requerimientos de la (SIC), son parte de las causales para que la Cámara de Comercio de Villavicencio sea la que presenta el mayor endeudamiento por sanciones a nivel nacional. Así como, también la primera en tener no solo un sindicato, sino dos, que trajo consigo otra multa, esta por más de 165 millones de pesos, establecida por el Ministerio de Trabajo, dado a los incumplimientos a la asociación, con referencia a un laudo arbitral, la conciliación permitió reducir la sanción a través
de planes de mejoramiento.

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“Desafortunadamente lo que uno puede observar es crítico. Debemos empezar a construir sobre lo construido, pero es necesario saber que era lo que había antes, para poder tomar los correctivos e implementar la estrategia completa y sacar la entidad adelante” Manifestó Mauricio Vega, presidente de la CCV.

A esta situación, se suma la baja tasa de comerciantes que no renovaron su matrícula este año, pués de los 93.714 comerciantes inscritos, tan solo 45.937 realizó el proceso de renovación, equivalente al 51% del total. Esta entidad lleva más de tres años sin realizar un censo empresarial, los procesos de formalización están estancados desde abril y, además, presentó un atraso de un mes en la gestión documental registral.

Esto último, conllevó a implementar un plan de contingencia de dos fines de semana para solucionarlo. Es importante resaltar que los presupuestos de las Cámaras de Comercio se establecen para la vigencia del año siguiente, con el objetivo de cumplir con las obligaciones financieras.

El presupuesto en el 2019 para la entidad en Villavicencio es de 15.000 millones de pesos. No obstante, este ha sido afectado por deudas del año anterior por el valor de 1.986 millones de pesos, además de los créditos vigentes. Por consiguiente, en el presupuesto presentado por la CCV, no se estipulan recursos para mantenimientos y reparaciones de la infraestructura, al igual que para reposición de activos.

El detrimento financiero que lleva la Cámara de Comercio de Villavicencio refleja que, hasta julio del 2019, presenta un endeudamiento de 5.415 millones de pesos; representados en $4.599 millones en obligaciones financieras y $816 millones en cuentas operativas por
pagar. Cifra que no contempla los abonos de créditos vigentes por el valor de 2.643 millones de pesos.

Esta situación determina que, por cada peso que se adeuda, solo hay $1,43 para responder, lo que revela el estado crítico en el que está sumergida la entidad gremial.
El estado financiero de la entidad cameral se agrava, por cuanto el artículo 91 del Código de Comercio, indica que los gastos de cada Cámara de Comercio se pagarán
con cargo a su respectivo presupuesto, debidamente aprobado por la SIC.

Actualmente, la entidad tiene una cartera de 233 millones de pesos, y que por normatividad debieron haber reacudado al cierre anual, pero que la anterior directiva no lo hizo.

Contratos
La CCV tiene 26 contratos de prestación de servicios, por un valor de 1.078 millones de pesos para la vigencia de 2019. Doce de los contratos están a un término de 3 años y no tienen la debida evaluación de competencias. Incluso, varios de estos, fueron renovados sin vencerse. No obstante, después el 06 de junio cuando fueron canceladas las facultades de contratación al ex presidente de la Cámara, Leonardo Barquero, se realizaron 6 contratos por un valor de 643 millones de pesos.

“La Junta Directiva fue advertida por la Superintendencia de que se realizaría una intervención, dado que el flujo de caja proyectado a diciembre, estima que en noviembre ya no habría presupuesto para pagar nómina ni servicios públicos. Déficit de al menos 98
millones de pesos, que en diciembre subiría a 831 millones de pesos” informó el Presidente de la Cámara de Comercio de Villavicencio.

Además, la Contraloría General de la Nación investiga la participación de la CCV con la empresa Invest In Orinoquía, sociedad S.A.S. con quién se celebró el pasado 27 de mayo cinco convenios para desarrollar proyectos estratégicos para la región y un coworking
de cuantía indeterminada. El costo de los convenios es de 492 millones de pesos. A pesar, de tener un presupuesto establecido un monto establecido por 165 millones 600 mil pesos.

“Hay que meterle alma vida, y corazón, porque esta entidad tiene que volver a ser el ícono referente institucional, y gremial que fue en su momento, es la única Cámara que maneja cuatro jurisdicciones, Vaupés, Guainía, Vichada y Meta”
dijo el Funcionario.

Finalmente, los actuales directivos de la entidad gremial para contrastar las diversas problemáticas por las que atraviesa, ha establecido una serie de estrategias institucionales como, mejorar los tiempos de respuesta, implementar gestión humana y mercadeo,
para estar a la vanguardia en TIC’s e infraestructura física, aplicando de manera efectiva las comunicaciones, y la gestión documental, junto a un censo empresarial, para
incentivar la formalización, entre otras acciones.

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