¿Por qué ‘se hundió’ el Distrito Turístico?

El proyecto se undió en cuarto debate

Por: Yéssica Salgado

Por iniciativa del representante a la Cámara, Jaime Rodríguez Contreras, se buscaba convertir a Villavicencio en Distrito Especial, Biodiverso, Ecoturístico, Agroindustrial y Educativo, sin embargo, en cuarto y último debate, el proyecto se cayó.

Todo estaba marchando de acuerdo a lo presupuestado. El proyecto 228 estaba a punto de convertirse en Ley de la República y con ello que Villavicencio fuera un Distrito Especial, Biodiverso, Ecoturístico, Agroindustrial y Educativo, como lo son otras ciudades del país.
Sin embargo, cuando estaba a punto de ser aprobado en el Senado, ni siquiera fue teniendo en cuenta para la agenda del día y se cayó.

Para Jaime Rodríguez, autor de la iniciativa, el proyecto no pasó su último debate porque “el alcalde de Villavicencio estuvo mal asesorado y envió un comunicado al Congreso pidiendo que no se le diera aprobación en el último debate porque implicaba más gastos y mayor burocracia”.

Este argumento, en palabras de Rodríguez, “no es cierto porque hoy Villavicencio está en categoría 1 y destina el 65 % de los ingresos corrientes del municipio a funcionamiento, es decir, cerca de 135 mil millones de pesos. Al ser Distrito solo se podría gastar un máximo del 50 % de los ingresos corrientes del municipio. Villavicencio se ahorraría unos 20.000 millones por año. En un cuatrienio serían 80.000 millones de pesos”, explicó Rodríguez.

Además de la misiva de Harman, el representante Rodríguez señaló que el concejo también envió una carta diciendo que no estaba de acuerdo con el proyecto porque implicaba muchos más gastos para el municipio, a lo que Rodríguez reiteró que eso no es verdad.

En contraste, el alcalde de Villavicencio, Felipe Harman, dijo que ahora “no es momento de que Villavicencio sea Distrito Especial”, ya que las implicaciones administrativas y financieras exigen un diálogo profundo en materia social, político y gremial, donde se pueda sortear el impacto real para la ciudad, esto teniendo en cuenta la crisis que se afronta por la pandemia.

Según Harman, y de acuerdo con cifras entregadas por la Secretaría de Hacienda del municipio, el recaudo en materia de Impuesto Predial se ha reducido en un 89%, mientras que Industria y Comercio la caída es del 70%, en comparación con los ingresos del año anterior.

“Esta situación obliga al municipio a replantear la inversión de estos recursos, necesarios no solo para superar la crisis, sino para reactivar la economía y generar desarrollo”, señaló el alcalde.

Añadió que la categorización de Villavicencio como «Distrito Especial» obligaría a reestructurar el municipio en localidades, generar una mayor contratación de personal administrativo, entre otros costos que debería asumir la ciudad teniendo en cuenta que la Ley de Distritos no garantiza recursos adicionales de ningún tipo.

Para Jhon Jairo Rey, secretario privado de la alcaldía, el proyecto de ley se soportaba en conceptos técnicos negativos del Departamento Nacional de Planeación, de los ministerios de Hacienda y Agricultura y de Parques Nacionales, entre otros que, “lo veían inconveniente para Villavicencio e insuficiente en su argumentación y fundamentación”, indicó Rey.

Añadió que se tendrían que crear gastos para ocho alcaldes menores, ocho localidades y estructura administrativa para las nuevas competencias y responsabilidades.

El exconcejal, Darwin Castellanos, quien estaba a favor de la propuesta, dijo que con la recategorización del municipio habría mayor austeridad en el gasto, generando mejores oportunidades de inversión en las comunidades.

“Los cerca de 17.000 millones de pesos de impacto fiscal a que hace alusión, harían parte del 10% de los ingresos corrientes que serían destinados a los fondos de desarrollo creados para cada localidad, 11.000 millones corresponde a inversión y 6.000 millones a funcionamiento; estos harían parte de ese 50% de gastos de funcionamiento determinados por la ley 617 de 2000 y cubriría la nómina de alcaldes locales y los ediles que llevan años luchando para que su labor sea reconocida económicamente, lo cual me parece justo. Y los 11.000 millones de pesos estarían dirigidos a proyectos de inversión en las localidades”, explicó el exconcejal Castellanos.

Según él, además, Villavicencio transfiere cada año a Cormacarena cerca de 24.000 millones de pesos, “con la recategorización, la ciudad tendría la posibilidad de tener su propia autoridad ambiental y los recursos que se giran a esa corporación podrían invertirse directamente en nuestro municipio”, precisó.

Para Nelson Quiroga, representante de Anato en el Meta, es lamentable para la región el hundimiento del proyecto porque se dejó pasar una oportunidad de convertirse en Distrito Turístico, y con esta recategorización beneficiar no solo al sector hotelero y a las miles de personas que viven de este renglón en la ciudad, sino a todo el departamento.

“Si Villavicencio fuera Distrito Turístico tendríamos más reconocimiento en el país, pero ahora continuaremos siendo un municipio más”, señaló Quiroga y añadió que “me parece una falla porque se le quitó la posibilidad a la ciudad de ser un sitio con mayor potencial turístico que podría posicionarse como destino nacional”, dijo.

El secretario Privado, Jhon Jairo Rey, conceptuó que pese a que ciudades como Riohacha y Santa Marta son distritos turísticos desde hace muchos años, esto no ha representado un salto social ni un beneficio concreto para estas capitales.