Precio del dólar pone en riesgo proyectos de infraestructura

Vía Villavicencio-Yopal

Aunque en la estructuración financiera de los proyectos, la fluctuación del dólar se considera como una variable importante, el actual precio de la divisa se salió de las previsiones, poniendo en riesgo la viabilidad de grandes proyectos en el país, no solo aquellos que se encuentran en ejecución sino los que se estarán adjudicando próximamente.

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Para la ejecución de los grandes proyectos de infraestructura, los concesionarios obtienen recursos de deuda tanto en el sistema financiero local como en el mercado financiero internacional. Así, los concesionarios proyectan su modelo financiero con un margen de maniobra y hasta un límite en la subida del precio del dólar, pues son ellos quienes asumen el riesgo cambiario, al menos parcialmente.

Sin embargo, la directora de Mendoza Abogados, María Lucía Amador, explica que “dada la diferencia que resulta de la devaluación del peso en este momento, algunos proyectos no deben estar generando los ingresos necesarios para el pago de los compromisos asumidos y la rentabilidad esperada. Lo anterior, por cuanto la mayoría de las deudas se asumen en dólares y, en el caso de los inversionistas extranjeros, estos plantean su rentabilidad en dólares, pero la generación de ingresos del proyecto está ligada al peso”.

María Lucía Amador, directora de Mendoza Abogados.

Según información pública, para la primera línea del Metro de Bogotá, por ejemplo, el día de la suscripción del contrato el dólar estaba a 3.500 pesos y en la estructuración se proyectó un margen de maniobra de un dólar máximo de 4.200 pesos, pero el año pasado este superó los 5.000 pesos, manteniéndose desde entonces por encima de los 4.800 pesos. La devaluación, además, afecta el costo del crédito porque trae consigo un aumento en los intereses y en el valor de la deuda para los concesionarios, lo que disminuye la utilidad y el flujo de caja disponible.

Para la experta de Mendoza “con las elevadas tasas de interés (que es un fenómeno que está presentándose a nivel mundial) es más difícil conseguir créditos a largo plazo, por lo que los proyectos pueden verse en aprietos para lograr su cierre financiero partiendo de su modelo financiero inicial. Así, se debe empezar a pensar en estructuración de financiaciones a corto plazo para no depender tanto de esta volatilidad que estamos enfrentando”.

Además, muchos de los componentes que se necesitan para construir algunos proyectos ferroviarios como el Regiotram y el Metro (trenes, subestaciones, sistemas de comunicación) son importados, entonces son insumos que por la inflación han incrementado su valor en forma considerable. En ese sentido, se puede afectar el ritmo de proyectos que exigen importaciones de materiales o equipos.

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De hecho, ya se comienza a ver este impacto en proyectos que se encuentran en ejecución y los constructores han manifestado su preocupación en este sentido. Recientemente Conconcreto renunció a su participación en el consorcio constructor del proyecto Tercer Carril Bogotá- Girardot, argumentando que el incremento de la inflación, las tasas de interés y la devaluación del peso frente al dólar impactaron al alza los precios de materiales y servicios de construcción, haciendo inviable su participación en la construcción de este proyecto.

Alternativas contra el riesgo cambiario

La financiación de proyectos de infraestructura con divisas extranjeras trae consigo la necesidad de diseñar esquemas para blindarse del riesgo cambiario, toda vez que los ingresos de los proyectos (en un gran porcentaje) son en moneda local.

La especialista de Mendoza explica que, “según la Ley 1508, el CONFIS puede autorizar la asunción de compromisos de vigencias futuras que amparen la ejecución de proyectos de Asociaciones Público Privadas (APP) en dólares, como mecanismo para compartir el riesgo cambiario entre la entidad pública y el privado, mejorar el costo de financiamiento de los proyectos, reducir la dependencia de la banca local y fomentar la participación de banca internacional. Esto funcionó como mecanismo de protección frente a la devaluación en los proyectos del Programa 4G”.

Para proyectos 5G como el Canal del Dique (que requiere inversiones importantes en temas de dragado con maquinaria extranjera) “se ha incluido también un porcentaje del 29% de las vigencias futuras anuales en dólares para facilitar la financiación. Esto es un porcentaje importante que puede ayudar a que el impacto del dólar no sea tan alto en este proyecto. Sin embargo, si no se replica esto en otros proyectos 5G, si puede haber un efecto importante en la consecución de recursos de deuda y financiación en dólares y, por ende, un impacto importante en los cierres financieros”. 

En otros países como Perú y Turquía este mismo es el mecanismo que se adopta para compartir parcialmente el riesgo cambiario entre el público y el privado: indexar los aportes de la entidad pública a una moneda extranjera. En la estructuración de los proyectos existe el sistema de asignación de riesgos por bandas. Por ejemplo, en Chile, si el peso se deprecia frente al dólar en más de cierto porcentaje al momento del cierre financiero del proyecto, la entidad pública compensa al concesionario por este impacto que va a tener en su deuda financiera extranjera. Si ocurre a la inversa, el concesionario compensa lo ganado a la entidad pública.

Frente a la estructuración financiera, para mitigar el riesgo cambiario (y no incurrir en un aumento de la deuda) usualmente se negocian instrumentos financieros de coberturas (derivados) de tasas de cambio. Sin embargo, estos instrumentos también están resultando muy costosos en este momento. También, la Financiera de Desarrollo Nacional ofrece un producto innovador que consiste en una línea de fondeo en pesos que busca incrementar la participación de financiadores internacionales, ampliando el acceso a fuentes y para superar la cobertura natural de las vigencias futuras en dólares. Adicionalmente, los constructores han manifestado al Gobierno la necesidad de que existan mecanismos como líneas de fomento para viabilizar los proyectos.  

Proyecto inviable

En un contrato de concesión o APP, por ser un contrato de tracto sucesivo de largo plazo, puede que se presenten hechos extraordinarios e imprevistos que afecten para el privado el cumplimiento de sus obligaciones. En estos casos la ley faculta solicitar a la entidad estatal el restablecimiento del equilibrio económico del contrato con base en la teoría de la imprevisión.

“En varios laudos arbitrales se ha analizado el riesgo de devaluación del peso frente al dólar y se ha concluido que no se ha considerado que este, por sí solo, sea una circunstancia extraordinaria o imprevisible que pueda dar lugar a la aplicación de la teoría de la imprevisión. Sin embargo, analistas económicos han señalado que lo que está ocurriendo se sale de toda previsión, pues recientemente se ha roto varias veces el récord del máximo precio del dólar en la historia de Colombia. En ese sentido, habría que mirar caso a caso, para cada proyecto, si esto supone un hecho imprevisible e irresistible que pueda dar lugar a la renegociación de los contratos que ya se encuentran en ejecución”, concluye María Lucía Amador.