El Director Ejecutivo de la Federación Nacional de Departamentos Plinio Olano y los Gobernadores de las diferentes regiones del país manifestaron su preocupación por una caída cercana al 13%, en el mes de febrero, de las rentas departamentales por concepto del impuesto al consumo de bebidas alcohólicas. El impuesto al consumo de bebidas alcohólicas, representa en promedio, el 35% de los ingresos fiscales de los departamentos.
Uno de los factores que podría estar causando la caída en el consumo de bebidas alcohólicas, son los inconvenientes que han tenido los puntos de venta de bebidas alcohólicas con la aplicabilidad del nuevo código de Policía, viéndose afectados los pequeños comerciantes que reportaron bajos ingresos en el último mes. Según el estudio de la firma Nielsen, la venta de bebidas de bajo contenido de alcohol representa entre el 40% y 60% de los ingresos de las tiendas.
En especial, los gobernadores de la región Caribe enviaron un mensaje de tranquilidad a todos los comerciantes, aclarando que no existe ninguna norma que prohíba la venta y consumo de alcohol en tiendas ya que el Código de Policía no establece una nueva reglamentación al respecto.
El Código de Policía es una buena herramienta para la promoción de la convivencia y seguridad ciudadana, sin embargo la aplicabilidad de las normas ha llevado a múltiples inconvenientes, que terminan en el peor de los casos, con el cierre de los establecimientos de comercio.